
«En España y al parecer, los malos siempre son los de derechas. Ves a un tipo de derechas y parece que tiene rabo en punta de flecha o de lanza»
En España y al parecer, los malos siempre son los de derechas. Ves a un tipo de derechas y parece que tiene rabo acabado en punta de flecha o de lanza, es casi el mismísimo diablo, por eso en Castilla y León donde VOX ha conseguido un resultado más que potable, el gallinero anda revuelto, y perdonen ustedes por lo del gallinero que no es por las aves, sino por las plumas de jefes indios de agrupaciones políticas, porque ¡viene la ultra derecha!, que es una forma de llamar a la derecha para que parezca alocada, peligrosa, intransigente, creyente y letal.
Intuyo que la izquierda española desearía que el pueblo fuera tonto de capirote para que piense que esta llamada al temor fuera real. Pero el pueblo ignorante que ellos esperan no lo es. En general es bastante más inteligente que sus políticos de izquierdas. De hecho algunos periodistas deben pensar que en esta Comunidad Autónoma, los habitantes son muy listos de hecho deben ser unos putos potentados esclavizadores de pobres trabajadores de todo tipo, porque votan derecha y muy derecha.
Además debe ser que en Castilla y León principalmente agrícola y ganadera, todos sus ganaderos y agricultores, son fans de las macro granjas, para poder contaminar a su aire a los pobres descamisados de siniestra. Los Castellanos y Leoneses, con muy buen criterio han sacado de las listas de resultados de votación de las elecciones, casi del todo, a Podemos, Jatetú, pobrecitos, ¡con lo demócratas que ellos son! que están dispuestos a imponer la dictadura del proletariado, si pudieran, con bandera roja y todo. Esa enseña sí es fascista del todo, no esa con una cruz gamada en el centro sino más bien con una hoz y un martillo y que en definitiva viene a ser lo mismo que la otra, pero tiene mejor ver, no se sabe por qué.
La única diferencia está en el número de muertos que hay detrás de cada una de ellas. Tras la de los Nazis unos seis o siete millones de muertos, pero esos ya casi no existen, se acabaron por aplastante derrota tras la segunda guerra mundial, pero sí perviven los que van tras la bandera comunista, por desgracia con unos ciento treinta millones de muertos, ejecutados, encarcelados, torturados, encerrados en psiquiátricos con medicación forzada para volverlos locos y desestabilizados, vamos un muestrario de maldades diversas para sus adversarios, así, bote pronto.
Vamos que tratar de acercar similitudes entre Abascal y un tal Mussolini o un Hitler cualquiera, me parece mucho aventurar, aunque sea como ejercicio intelectual imaginativo. Es mucho más fácil tratar de imaginar a algún dirigente Español de ultra izquierda, imitando a Lenin o Stalin que a cualquier otro dictador, exceptuando al Venezolano que ya está maduro y hasta habla con pajaritos. Pero bueno, ellos sabrán, y al parecer lo que saben es que si por aquí gobierna la derecha, el jolgorio nacional permisivo de okupaciones, de inmigración incontrolada, de asaltos a viviendas, de extorsión impositiva y de tanto desmadre se iba a terminar más pronto que tarde, así como los comederos políticos para los de la sopa boba.
Está claro que Aznar no era de ultra derecha pero hizo en su momento cosas, acabar con la famosa “Kale Borroka” de los separatistas y terroristas Vascos, esos mismos que amenazaban a Santiago Abascal con darle muerte ¡eso si que es ser demócrata! ¿verdad?, sobre todo si se hace en un contexto de ultra izquierda. Porque aquí lo que “mola” es ser un revolucionario, que lleve cocteles molotov en la mochila por si hay que combatir a algún fascista despistado que pasea el perro por la calle a la hora en que, la calle, debe ser okupada por la ultra izquierda y por los niñatos de las bandas mafiosas y juveniles importadas de otros países lejanos, que mira por dónde en la actualidad tienen mucho tufillo a revolución, digamos Rusa, de años sesenta.
Y es que en España hay gente que por lo que sea no ha superado la obsesión con el dictador que ganó una guerra hace ya mas de ochenta años. Viven en perpetuo temor de que pudiera resucitar, como en la película “Al tercer año resucitó”, confundiendo realidad y ficción de una manera pasmosa y enfermiza. De ahí que Pedro Sánchez, creo que un poco acojonado por las leyendas de los faraones resucitados, quisiera sacar del mausoleo de Cuelga Muros los restos que, tan en sus huesos estaban ya, como era normal. Que esto les ocurra a algunos políticos, que se juegan su sustento diario durante otros cuatro o cinco años, parece normal, hasta el sufrido y estrujado a impuestos pueblo lo comprende, pero lo que es incomprensible, salvo que haya “Wateres Gatos” detrás, es que los medios de comunicación se sumen a estos miedos y resquemores tan infantiles.
A estas alturas de la película de esta España, que como dijo Juan Guerra “no conoce ya ni la madre que la parió”, parece fuera de toda duda que nadie, ni siquiera VOX , quiera una vuelta a la dictadura, de hecho yo lo vería más factible desde la manipulación social, lenta y socavada por parte de la ultra izquierda, pero claro está según la censura oficialista, yo es que debo de ser un loco de tomo y lomo, vamos un fascista de colección. Y eso que a mi me gusta la libertad, pero no la que nos venden día a día desde las alturas, sino la real, la individual, la de cada uno.
Ser liberal, no está de moda resulta ofensivo para algunos que no dan más de sí. No se dejen ustedes engañar por los medios de desinformación públicos o privados, voten como quieran y a quién deseen, para eso eligieron ser un país democrático con una Constitución, si hay que corregir algo ahí están los intérpretes de la carta magna, el Tribunal Constitucional, no los medios de información.
