
«A la patria amada hay ahora que socorrer. Y, desviarnos de ello, sería… a España y a nosotros mismos condenarnos! ¡Impóngase la sensatez!»
La fórmula harto conocida
«Todos contra el PP»,
adopta, ahora, el nuevo formato
«Todos contra Casado».
Pero dado que, a Ayuso, el rojerío
más ganas no le puede tener,
«Todos contra Ayuso y Casado»
es, también, perfectamente válido,
que, en el fondo, no se trata sino
«Contra todo pepero arremeter»,
como García Egea, últimamente,
en primera persona ha constatado.
De suerte, pues, que toda vez que nunca esperé
hallar, ni por asomo, ‘la perfección
política’ en ningún lado
-‘perfección’ y ‘política’,
a la fuerza se tienen que repeler-
con tal de que la hipócrita progresía
cuanto antes se tenga que joder,
en lo que a mí respecta, a Ayuso
y a Casado yo ya he perdonado:
por encima de sus humanas miserias
-al cabo, las hay en todos lados-,
del sanchismo infecto, tengo bien claro,
a la patria amada hay ahora que socorrer.
Y, desviarnos de ello, sería… a España
y a nosotros mismos condenarnos!
¡Demostremos ser más espabilados que la hez
de la izquierda, siquiera por una vez!
¿O es que de la vil y repugnante desfachatez
de Sánchez ya nos hemos todos olvidado?
¿Nos olvidamos ya de cómo se las gasta
ese saco de petulancia, ese jodido falsario,
con tal de auparse y mantenerse en el poder?
¡Os juro que yo no, pardiez, pese a mi vejez!
¡Y que se den la mano Abascal y Casado:
Juntos, son La Esperanza de España; por separado,
¡Los Reyes de La Memez! Por España,
¡impóngase LA SENSATEZ!
