
«Se ha desatado entre la izquierda radical del país, la crítica a la guerra, pero solo en el sentido de que Ucrania no debe defenderse usando la violencia»
Ya, como no podía ser de otra forma, se ha desatado entre la izquierda radical del país, la crítica a la guerra, pero parece, que solo en el sentido de que Ucrania no debe defenderse usando la violencia y sí más bien como sería en un patio de la ESO o la final de Miss mundo. ¡Que bonita la paz! ¡Pedimos por la Paz en el mundo! Sean buenos, sométanse al dictado de Putin para evitar la masacre. “No a la guerra” ¿Por qué?
Nadie quiere una guerra, ni la justifica, salvo cuando como en este caso se trata de un país que defiende su forma de gobierno y su territorio contra la vesania y depredación de un tipo tan afectado de psicopatía como lo pueda ser Putin. Está claro que Putin es heredero del comunismo y de sus maneras déspotas y criminales de gobierno. Pero también esta afectado quizás por un complejo imperialista de recuperar la Gran Rusia de los siglos pasados. No debe, ellos solos, los rusos se condenaron cuando asaltaron el palacio de invierno y se declararon estado comunista, creando luego el denominado Telón de Acero. Ese tipo de estado, no funciona, no ha funcionado, ni funcionará nunca porque no obedece al comportamiento natural y egoísta de los seres humanos, véase la propia forma de proceder de Vladímir Putin, un egoísta en estado puro, pagado de sí mismo y terriblemente enfermo. Una persona que haya formado parte de una institución tan siniestra como la KGB no puede, ni por mandato divino, ejercer de monaguillo de un país que, si en la actualidad no posee una capacidad militar inmensa, si que la tiene en armamento nuclear.
Además, yo no sé el resto de los mortales, pero no me creo que el límite de esta guerra lo haya puesto el enajenado mental en las fronteras de Ucrania, y mucho me temo, que sea o no sea miembro de la OTAN este país, no estaría de más que Europa le diera un toque de atención y no solo económico al sátrapa y sus secuaces millonarios del Kremlin.
Se oyen por estos lares que los Europeos no están en estos momentos para una guerra o al menos para enseñar los dientes, a lo que yo pregunto ¿a qué esperamos a que nos den la dentellada en algún país báltico? Porque demostrar a un tipo como Putin, que me recuerda a los matones del colegio, que el límite a la violencia lo pondrá la OTAN no debería estar en duda, si no queremos que un remedo in péctore de Hitler cualquiera de chichinabo se encocore y crea que es el nuevo Mesías de la guerra.
Luego están muy bien las medidas económicas contra Rusia, que debieran ser acompañadas también de tácticas diplomáticas de negociación, pero hacer esto puede resultar completamente inútil. Recuérdese que esta guerra se produce básicamente con el pretexto de que Putin no esta de acuerdo con que gobierne Ucrania Volodomir Zelenski, que no sé que narices tiene que opinar acerca de la presidencia de un país soberano el presidente de un país como Rusia.
Lo que yo si creo es que como no se le paren los pies a tiempo a este tipo tan curioso, nos puede salir el tiro por la culata. De acuerdo en lo que dicen algunos de que para hacer la guerra se necesita dinero, pero Rusia tiene un ejercito numeroso y mucho armamento de sus épocas de esplendor así que ojo con lo que se juega. Desde luego, si de mi dependiera, la respuesta OTAN estaba asegurada, sea Ucrania miembro o no de esta comunidad. Y claro, como no podía ser de otra forma, se ha desatado entre la izquierda radical del país la crítica a la guerra, pero parece, que solo en el sentido de que Ucrania no debe defenderse usando la violencia y sí más bien como lo haría un patio de la ESO o la final de Miss mundo. ¡Qué bonita la paz! ¡Pedimos por la Paz en el mundo! Sean buenos, sométanse al dictado de Putin…
Háganlo todo por la paz, su dignidad como pueblo y como personas, como territorios demócratas y libres son al parecer cuestiones secundarias de imbéciles liberales, que no comprenden que el mundo ha de ser un bonito lugar sin violencia. Bonito deseo, sino fuera porque la violencia la ha declarado el propio Putin.
