
«Hoy vi un padre que era todos los padres y vi un hijo muerto que era todos los hijos muertos. Vi una Ucrania que el alma nos parte»
Hoy vi un padre que era TODOS LOS PADRES.
Y vi un hijo muerto que era TODOS LOS HIJOS MUERTOS.
Hoy vi a una Ucrania, que a todos el alma nos parte,
ante la gélida mirada del más vil de los tiranuelos.
Qué poco se necesita para que nos acuda el llanto
a quienes cualquier dolor humano hiere nuestra sensibilidad;
pero nunca ni mil mares de sentidas lágrimas apagaron
un solo incendio provocado por el ansia de maldad.
Lloraremos, sí, junto al heroico pueblo ucraniano,
cada muerte que El Ogro Ruso deje en su nación;
sin dejar de instar al ‘mundo libre’, sin embargo,
que desperece ya todo su ‘arsenal de libertad’,
para hallar alguna suerte de solución:
Si toda su ‘libertad’ consiste en quedarse quieto
ante el genocidio al que asistimos en directo,
mejor que la cubra con el más negro sudario,
luego de haberle dado… la extremaunción!
Y no olvide, ‘el mundo libre’, que cada vez
será más difícil, ante tantísima sinrazón,
hallar un culpable SOLO a los desmanes del tirano:
también puede, ‘la libertad’, pecar POR OMISIÓN
y, aun sin apoyar al Mal, ensuciarse las manos!
¿O acaso espera que seamos, quienes nos movamos,
aquellos que aun desarmados nos movemos
siquiera por la bondad de nuestro corazón…
y que a defender a Ucrania acudamos?
¿De verdad pretende, esa ‘libertad’ que debe darnos protección,
regalarle más víctimas inocentes al Gran Tirano?
