Hoy vi un padre que era todos los padres. Por Guirong Fu

Hoy vi un padre que era todos los padres.

«Hoy vi un padre que era todos los padres y vi un hijo muerto que era todos los hijos muertos. Vi una Ucrania que el alma nos parte»

Hoy vi un padre que era TODOS LOS PADRES.

Y vi un hijo muerto que era TODOS LOS HIJOS MUERTOS.

Hoy vi a una Ucrania, que a todos el alma nos parte,

ante la gélida mirada del más vil de los tiranuelos.

 

Qué poco se necesita para que nos acuda el llanto

a quienes cualquier dolor humano hiere nuestra sensibilidad;

pero nunca ni mil mares de sentidas lágrimas apagaron

un solo incendio provocado por el ansia de maldad.

 

Lloraremos, sí, junto al heroico pueblo ucraniano,

cada muerte que El Ogro Ruso deje en su nación;

sin dejar de instar al ‘mundo libre’,  sin embargo,

que desperece ya todo su ‘arsenal de libertad’,

para hallar alguna suerte de solución:

Si toda su ‘libertad’ consiste en quedarse quieto

ante el genocidio al que asistimos en directo,

mejor que la cubra con el más negro sudario,

luego de haberle dado… la extremaunción!

 

Y no olvide, ‘el mundo libre’, que cada vez

será más difícil, ante tantísima sinrazón,

hallar un culpable SOLO a los desmanes del tirano:

también puede, ‘la libertad’, pecar POR OMISIÓN

y, aun sin apoyar al Mal, ensuciarse las manos!

 

¿O acaso espera que seamos, quienes nos movamos,

aquellos que aun desarmados nos movemos

siquiera por la bondad de nuestro corazón…

y que a defender a Ucrania acudamos?

¿De verdad pretende, esa ‘libertad’ que debe darnos protección,

regalarle más víctimas inocentes al Gran Tirano?

guirong fu

Tengo 60 tacos; es decir, una linda juventud... prolongada.
Catalán y ESPAÑOL de Barcelona, en donde ahora vivo feliz,
pues, TENIENDO SALUD, no me falta de nada.
Guirong Fu, en Twitter, decidí hacerme llamar;
y todos saben que es Nietzsche quien puse en mi avatar.
No hay en mí afán de ocultamiento,
pero va con mi talante el anonimato.
De otra suerte, aunque les pusiera mi retrato,
no habrían de reconocerme ustedes un pimiento.
Den todos por bien seguro, sin embargo,
que, siempre que se trate de defender MI DIGNIDAD
y EL HONOR de quienes me honran con su amistad,
no habré de ocultar de mí ni un solo dato.
¿Mis intereses? Los mismos que siempre tuve:
El humanismo, la buena literatura y el ámbito entero de la psicología.
Y aunque en la política no siempre demasiado me entretuve,
los años me han llevado a querer tomarle la medida:
Me duele su arbitrariedad, su falta de sentido común, sus dislates.
Su ambición soez, su arrogancia, su desvergüenza, su hipocresía.
Me indigna que me deslumbre con sus lindos 'escaparates'
y que cuando entramos a 'comprar' no nos dé más que porquería.

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