El abominable Putin y su guerra. Por Rodolfo Arévalo

El abominable Putin y su guerra.

«Me parece algo tan abominable, que me resulta casi imposible creer que alguien tenga tan poca piedad como para hacerlo»

Quería haber escrito hoy algo acerca del bombardeo, por parte de los Rusos, de lugares en los que se encuentran niños o niños enfermos. Por cierto, para raritos, la palabra niños engloba niños y niñas y si me apuras hasta la palabra inexistente niñes. Digo quería, porque me parece algo tan abominable, que me resulta casi imposible creer que alguien tenga tan poca piedad como para hacerlo. Y sí, lo han hecho, Putin y sus generales o quien sea, lo han estado haciendo en Ucrania.

Hay personas que alzan su voz diciendo que esto es mentira, que solo se dice para desacreditar la razón que pueda tener Putin en esta guerra. Ninguna, no hay razones para la guerra cuando en el siglo XXI todo se puede pelear hasta por ordenador. No me creo, lo de la mentira pienso que Putin es un individuo tan irresponsable y dañino que no solo es capaz de hacer eso, sino de mucho más. Además es un tipo que tiene una enfermedad grave que lo matará y es de los que quieren morir matando.

Encontrar a un ser semejante implica irse a la Rusia de Stalin o de los Zares, en definitiva, igual de dañino el primero que los segundos, en la cuál ningún ser humano tenía el mas mínimo valor, frente a los intereses del Zar o posteriormente del camarada de la Nomenclatura. También puede uno remitirse a cualquier asesino en serie de los muchos que han existido.

Lo malo es que este actual asesino mata con patente de corso, está completamente loco, por decirlo de manera que se comprenda, y lo está desde el mismo momento en que para evitar la ayuda exterior a los Ucranianos esgrime el uso de la bomba atómica. Y aquí es donde se comprueba la absoluta locura de este individuo, porque suponemos que sabe que si inicia algo así, la respuesta evidente, que no lógica, es una bomba similar pero de reducido alcance sobre el Kremlin, por ser selectivos y no arrojarla sobre Moscú.

No sé lo que piensan los demás, ni siquiera lo que piensen los expertos en estos temas, pero creo que este individuo tendría que ser asépticamente eliminado. Un grupo de intervención al estilo del que quitó de en medio a Ben Laden sería lo más practico, hablando en un lenguaje, carente de emoción y sentimientos, similar al que Putin usa. Su poder en la jerarquía debe ser mucho, apoyado por parte de otros individuos tan enajenados como él mismo, porque lo normal sería que los rivales y aspirantes al poder se hubiesen unido para quitarlo de en medio.

Se argumenta que la salida de este tema debe de ser diplomática, pero qué diplomacia puede aguantar los cadáveres de niños inocentes muertos sin exigir a cambio la cabeza del asesino. No creo que nadie en su sano juicio lo permitiera. Esta claro que la afirmación bíblica “ojo por ojo y diente por diente” cobra sentido frente a individuos como este, tan alejados de lo que debe ser un ser humano. Y nada, mientras tanto las bombas siguen cayendo sobre las ciudades Ucranianas y los muertos siguen aumentando las cifras. Otros civiles, los que tienen más suerte conseguirán salir del país y empezar una vida en el exilio. Este será prolongado en el tiempo en caso de que Rusia gane la guerra.

Mientras, aquí los buenistas de salón se afanan en el monótono y absurdo “no a la guerra” , que digo yo que el no a la guerra debe de ser multilateral, porque si no es inútil. Lo grotesco de esta historia es que los Ucranianos tengan que ser el objeto de descarga de la ansiedad de Putin frente a la enfermedad incurable que padece. Nadie tiene la culpa de que él sea como es, pero si tienen la culpa los que suben a ese nivel de poder a quién no puede ejercerlo por el motivo que sea.

Quería haber escrito hoy algo acerca del bombardeo, por parte de los Rusos, de lugares en los que se encuentran niños o niños enfermos. Digo quería, porque me parece algo tan abominable, que me resulta casi imposible creer que alguien tenga tan poca piedad como para hacerlo. Y sí, lo han hecho, Putin o sus generales o quien sea, lo han estado haciendo en Ucrania. Y es que los humanos no aprendemos de la historia, tomamos siempre las peores decisiones que se pueden tomar, estamos condenados de antemano. Deberíamos tomar nota, porque todos los seres vivos acaban desapareciendo con el paso del tiempo, pero para una vez que el animal evolucionado está dotado de inteligencia y capacidad de elegir entre lo bueno y lo malo para él, tiene que haber alguien en el grupo que, creyéndose por encima del bien y del mal, acabe con nosotros no como especie pero sí como civilización.

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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