El Magreb y España. Por Amando de Miguel

El Magreb y España.

«El esquema de las relaciones entre el Magreb y España es tan endiablado que no resulta fácil averiguar cómo se va a resolver»

El título es un tanto reduplicativo, pues tanto “Magreb” como “España” vienen a significar lo mismo: “Occidente”. Era el territorio mítico del fin de la Tierra, donde se ponía el Sol y contenía valiosos minerales.

La reciente invasión de Ucrania por las tropas rusas ha sobresaltado a toda Europa. Se ha creado el patrón de que un país del continente pueda asolar a su vecino sin que intervengan, en su ayuda, los ejércitos de esa entidad llamada “occidente”. Seguimos con el misterioso topónimo.

Cabe la posibilidad de que Marruecos (una especie de autocracia medieval) decida invadir Ceuta, Melilla y Canarias. Es más difícil que se proponga reconquistar Al Ándalus, aunque, todo se andará en un futuro más lejano. Se trata de replicar la vieja doctrina nazi del “espacio vital” (Lebensraum), la misma que ha llevado a Rusia a tratar de ocupar el territorio ucraniano. Al menos, lo ha destrozado.

Se dirá que la pretensión marroquí resulta desmesurada, prepóstera. Sin embargo, se planteó con éxito en la ocupación del Sahara occidental (una colonia española) en 1975. Por cierto, el presidente Sánchez acaba de bendecir esa tropelía histórica, para sorpresa de muchos políticos, incluidos algunos de su propio partido.

Recordemos que la invasión del Sahara Occidental, en 1975, se hizo con el desplazamiento masivo de la población nativa (los saharauis), lo que impidió aplicar la teoría vigente de la descolonización. Se realizó con el instrumento de la “marcha verde”, esto es, con mesnadas civiles, ondeando la enseña verde de los musulmanes.

Vale la pena rememorar ese precedente, porque la hipotética ocupación de Ceuta, Melilla y, eventualmente, Canarias, podría hacerse con la misma estrategia pacífica de una especie de “marcha verde”.

Siempre se podrá argüir que la OTAN o la Unión Europea (en el fondo, los Estados Unidos de América) no consentirían el desaguisado, impidiendo la expansión de Marruecos por su “espacio vital”. Empero, visto el precedente de Ucrania, no se puede asegurar con rotundidad que se vaya a producir tal reacción defensiva. No olvidemos que los Estados Unidos de América son un fiel aliado de España y de Marruecos, aunque, en caso de conflicto, más de Marruecos.

Cabe otra hipótesis más arriesgada, mas no imposible: que a Pedro Sánchez le hagan secretario general de la OTAN después de la conferencia de Madrid. En tal caso, sería más probable que la OTAN se enfrentara a Marruecos en apoyo de España. O no; vista la ambigüedad de Sánchez respecto a los propósitos expansionistas del monarca marroquí.

La hipotética nueva “marcha verde” a Ceuta, Melilla y Canarias no se realizaría de un tirón. Iría precedida de una sistemática emigración pacífica de marroquíes y otros africanos por medio de una continua flotilla de embarcaciones livianas. Naturalmente, ese proceso migratorio lleva, ya, unos años de ensayo; bastaría reforzarlo hasta llegar a la “marcha verde”, propiamente, dicha.

Se podría pensar que el ejército español se halla dispuesto y entrenado para repeler la agresión dicha. No lo dudo. Solo, que los Estados Unidos de América apoyarían, más bien, a los marroquíes, por lo menos, en el aspecto logístico. Todo depende de qué tipo de Gobierno vayamos a tener en España en el día de autos.

Una posible maniobra de disuasión de la aventura marroquí podría proceder de Argelia, su secular adversario. No se olvide que el Gobierno argelino necesita la “salida al Atlántico” por razones estratégicas y comerciales. Sin embargo, no es el momento para que los gerifaltes argelinos salgan en defensa de España. No se olvide que Argelia es un país vasallo de Rusia.

El esquema de las relaciones entre el Magreb y España es tan endiablado que no resulta fácil averiguar cómo se va a resolver. No digamos si Argelia corta el suministro de gas hacia España y Portugal, o si Marruecos encuentra petróleo o gas en aguas, que podrían considerarse como españolas, frente a Canarias.

Un efecto colateral de las hipótesis expuestas es: ¿Qué pasará con Gibraltar? Tendría gracia que, como símbolo, los marroquíes quisieran emular al beréber Tarik, en 711, desembarcando en el Peñón. Tampoco, encontrarían mucha resistencia. Al Reino Unido le harían un gran favor, pues no encuentra la manera de descolonizar la última colonia que le queda, convertida, hoy, en una especie de refugio de bucaneros de un mundo tecnológico. Al régimen de Marruecos le satisfaría mucho esa toma simbólica de Al Ándalus. En ese lugar, debían haberse erigido las míticas columnas de Hércules que marcaban el territorio “occidental” para los primeros navegantes mediterráneos.

Amando de Miguel para La Gaceta de la Iberosfera

Amando de Miguel

Este que ves aquí, tan circunspecto, es Amando de Miguel, español, octogenario, sociólogo y escritor, aproximadamente en ese orden. He publicado más de un centenar de libros y miles de artículos. He dado cientos de conferencias. He profesado en varias universidades españolas y norteamericanas. He colaborado en todo tipo de medios de comunicación. Y me considero ideológicamente independiente, y así me va. Mis gustos: escribir y leer, música clásica, chocolate con churros. Mis rechazos: la ideología de género, los grafitis, los nacionalismos, la música como ruidos y gritos (hoy prevalente).

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