
«Las huelgas en las aerolíneas se traducen en una Gran Estafa, a nivel internacional, de la cúal los gobiernos pasan de puntillas»
Las cancelaciones, los retrasos y las colas de varias horas, las pérdidas de los enlaces para llegar al destino, el desgarro económico de quienes han alquilado un apartamento y tienen que renegociar o perder su dinero, la falta de alternativas de las grandes compañías, lo que repercute en que el viajero se encuentra totalmente desasistido y desamparado ante unos gastos adicionales a los que no siempre se pueden hacer frente, en fin el despropósito de los sindicatos que buscan su beneficio cuando mas daño pueden hacer al ciudadano.
Todo esto se traduce en una Gran Estafa a nivel internacional a la cúal los gobiernos pasan de puntillas, miran para otro lado y, en fin, que les importamos un pimiento.
Los sinvergüenzas de los sindicalistas aluden a los recortes de personal y sueldos durante la pandemia, estando los aviones varados en los aeropuertos y todos obligatoriamente nos teníamos que quedar en casa, ahora se quejan, cuando empezamos a levantar cabeza de las condiciones de trabajo… ¿Really George?
Y no sólo son las aerolíneas de bajo coste, SAS, el gigante escandinavo también ha cancelado los viajes de cientos de miles de viajeros. El vuelo alternativo que, por Ley le tienen que ofrecer al usuario es una tomadura de pelo, tras un sms de “le estamos buscando una alternativa” a los cinco minutos otro de “no la hemos encontrado, le devolveremos el importe íntegro”.

Total que el sufrido viajero que en estas fechas viaja con la familia, tiene que buscar por el triple de precio un vuelo en otra compañía lo que puede hacerle perder una semana o diez días, resultado, o desiste de sus vacaciones o tiene que cancelar su reserva de hotel o apartamento , pagar mas por lo mismo, y perder parte de sus días de descanso tras un año de ahorro y organización, un desastre económico de cualquier forma del que nadie se hace cargo. ¿Y el que pierde un enlace con otro vuelo para llegar a su destino? Pues mas de lo mismo, ajo y agua.
Los sindicatos de Easy Jet afirman que los miembros de la tripulación se enfrentan a un «grave riesgo para la seguridad», trabajando de mala gana en días libres para evitar más trastornos… ¿Y qué pasa con el privilegio de tener un curro cuando el índice de paro en toda Europa es descomunal y en España más? No tienen vergüenza y son abusadores profesionales.
SAS prevé que unos 30.000 pasajeros diarios se verán afectados por la huelga que secundarán 900 pilotos DE UN MISMO SINDICATO. «Una huelga en estos momentos es devastadora para SAS y pone en riesgo el futuro de la compañía, incluidos los puestos de trabajo de miles de compañeros«, afirmó el consejero delegado, Anko van der Werff, al diario de HostelTur.
Aunque agregó que la empresa «hará todo lo posible» para alcanzar un acuerdo que garantice «la competitividad a largo plazo y la sostenibilidad financiera» de la aerolínea. El convenio colectivo expiró en marzo y las negociaciones para uno nuevo, iniciadas en noviembre, siguen atascadas por desacuerdos en cuanto a subidas salariales, lo cierto es que eso no consuela ni convence ni resarce a esos 30.000 pasajeros diarios ¿Qué pasa con los servicios mínimos e ir acomodando a esas personas en vuelos posteriores? ¿Por qué no negocian con otras compañías incluso con las propias auxiliares?

En fin, que todo es un despropósito y al final los pagafantas somos todos menos ellos, igual en eso está la respuesta del porqué los movimientos sindicales “oficiales” cada vez tienen menos credibilidad y menos simpatías por parte del sufrido ciudadano ¿Cómo vamos a confiar en el transporte colectivo cuando es escaso, caro y además no te ofrece ninguna garantía?
Ryanair ha marcado en los últimos días mínimos en sus cotizaciones en bolsa, desde octubre de 2020 después de que las seis jornadas de huelga también de sus tripulantes de cabina se hayan saldado con 215 vuelos cancelados y y más de 1.255 retrasos solo en España. EasyJet, cuyos tripulantes de cabina de pasajeros (TCP) buscan desbloquear la negociación de su convenio colectivo, registra en la Bolsa de Londres un nivel inédito desde el año 2012. Solo desde enero ha perdido el 43% de su valor, según el diario económico La Información.
Igual si las compañías fueran mas cumplidoras con sus clientes, y no siguieran la moda que impera ahora generalizada de “tratar al cliente como si fuera tu esclavo”, otro gallo les cantara, mientras, pues supongo que los sufridos perjudicados se lo pensaran antes de volver a confiar sus vacaciones o viajes a los mismos que les han estafado por la cara.

