De la corrupción política. Por Rafael Gómez de Marcos

De la corrupción política

«La corrupción política de la Junta de Andalucía empezó a repartir millones en partidas discrecionales para asegurar una red clientelar»

Que la corrupción política es un fenómeno complejo resulta indudable, y ello se debe a las múltiples causas que confluyen para su gestación o favorecimiento. Así, podemos encontrar factores económicos, sociales, institucionales, políticos y educacionales.

Se han señalado tres motivos para la corrupción política, a saber: en primer término se encuentra el problema de los costes crecientes de la actividad política y del aparato partidario, que hace que los candidatos electos deban resarcir al partido por los gastos generados durante las campañas; en segundo lugar, las presiones provenientes de distintos sectores de la sociedad bajo las que los políticos se encuentran y que los llevan a realizar distintos favores para poder mantener los apoyos; y, finalmente, los deseos de enriquecimiento personal, que pueden responder a una simple acción individual o bien ser consecuencia de un subsistema individual.

Independientemente de estas consideraciones, López Calera resume las posibles causas indicando que «la corrupción política nace fundamentalmente de las carencias e insuficiencias de la moral cívica y pública que necesita toda sociedad política si quiere sobrevivir».

Los elementos que caracterizan a un acto corrupto son:

1. Quien se corrompe transgrede las reglas del cargo que ostenta o las funciones que cumple. En este sentido, se señala que en todo hecho de corrupción hay una violación de las reglas que rigen la práctica en la que el acto está inmerso, y, por tanto, todo acto de corrupción implica una deslealtad.

2. El acto de corrupción debe estar vinculado a la expectativa de obtener un beneficio extraposicional. Dicho beneficio no deberá necesariamente tratarse de una ganancia de carácter económico, sino que puede referirse a una ventaja de cualquier índole. Podríamos definir el concepto de corrupción como toda violación por parte de un individuo dotado de poderes de decisión de las reglas que rigen la actividad del agente, con el objetivo de procurar para sí mismo o para un tercero una ventaja de cualquier índole.

Hablaremos de hecho corrupto cundo el mismo se produzca en violación de las reglas del sistema normativo que rige esta actividad, pero éste sólo será ilegal cuando el ordenamiento jurídico entienda que esta conducta es merecedora de castigo. Llegados a este punto un delito de malversación consiste en un delito de apropiación indebida o administración desleal que solo puede ser cometido por un funcionario o una autoridad. Por tanto, la malversación se comete cuando estos sujetos alteran el patrimonio público llevando a cabo las actividades que se castigan en el artículo 252 del Código Penal (infringir o excederse en el ejercicio de las actividades que les son encomendadas por la ley). Aunque el delito de corrupción no existe como tal, comprendería 10 delitos específicos entre los que se encuentran la prevaricación administrativa (artículos 404, 405 y 408) y la malversación (artículos 432, 433, 434 y 435).

Existen dos conductas dolosas con las que se puede cometer un delito de malversación:

Malversación apropiativa. Tiene lugar cuando el funcionario o autoridad gestiona los recursos públicos en función de su interés, integrándolos en su patrimonio.

Malversación de uso. Acontece en el momento en el que el funcionario o autoridad desvía los recursos públicos de su fin.

El delito de prevaricación es un delito especial que solo puede ser cometido por una autoridad o por un funcionario público y que consiste en dictar una resolución arbitraria a sabiendas de su injusticia. sabiendas de su injusticia.

Únicamente pueden cometer tal delito una autoridad o un funcionario público, como por ejemplo jueces, miembros del Congreso de los Diputados, miembros del Senado, miembros de los Parlamentos Autonómicos o miembros del Parlamento Europeo. Se considerará funcionario público todo el que por disposición inmediata de la Ley o por elección o por nombramiento de autoridad competente participe en el ejercicio de funciones públicas.

La premisa era simple la Junta de Andalucía empezó a repartir millones de euros en partidas discrecionales para asegurar una red clientelar a lo largo de la comunidad. Los socialistas cosecharon dos mayorías absolutas en Andalucía en la etapa en la que se estaban repartiendo de forma fraudulenta las ayudas que debieron ir a los parados.

Rafael Gómez de Marcos

Enamorado de la vida, reivindico mi infancia, mi verdadera patria, tres pilares, El Capitán Trueno, The Beatles y Joan Manuel Serrat, me fascina la ópera, me encanta bailar bachata y considero que decir cine americano es una redundancia. TVE no vio en mí ningún talento tras más de treinta años de servicios, Talento que me concedió la Academia de las Artes y las Ciencias de la Televisión en reconocimiento a mi trayectoria profesional. Nunca he estado afiliado a ningún sindicato y jamás he militado en ningún partido. Mi cita de bandera es una frase de José Ortega y Gasset: "Ser de la izquierda es, como ser la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de la hemiplejía moral".

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