El mundo está muy loco. Por Guirong Fu

El mundo está muy loco.

«¿Pero acaso queda ya, en el mundo loco, lugar alguno en que la polarización no lo invada todo, por completo?»

 

Para hallar cabal comprensión del ‘fenómeno Trump’,

hablan, ‘los expertos’, en todas partes por igual,

de que se da, en EE.UU., «gran polarización política y social.»

¿Pero acaso queda ya, en el mundo, lugar alguno

en que la polarización no lo invada todo, por completo?

Si nos pusiéramos a hacer la lista, uno por uno,

íbamos a encontrar, sin duda, miles de ejemplos.

Y es que lo tragicómico de nuestro planeta

es que sigue siendo lo que siempre fue;

como si por subir a bordo del Arca

justo lo peor de cada casa

le diera… al bueno de Noé.

Así, la tan cacareada ‘racionalidad del hombre’ es un puro camelo,

como el padre del psicoanálisis bien sentado dejó.

Al cabo, nos salva ‘el instinto de supervivencia’

allí donde la razón misma tiempo ha que naufragó.

Y, para quienes se sienten ya incapaces de creer en Dios,

el consuelo a ras del suelo de ‘la madre ciencia’,

que, tristemente, nuestra ‘ansia divina’ jamás sanó.

guirong fu

Tengo 60 tacos; es decir, una linda juventud... prolongada.
Catalán y ESPAÑOL de Barcelona, en donde ahora vivo feliz,
pues, TENIENDO SALUD, no me falta de nada.
Guirong Fu, en Twitter, decidí hacerme llamar;
y todos saben que es Nietzsche quien puse en mi avatar.
No hay en mí afán de ocultamiento,
pero va con mi talante el anonimato.
De otra suerte, aunque les pusiera mi retrato,
no habrían de reconocerme ustedes un pimiento.
Den todos por bien seguro, sin embargo,
que, siempre que se trate de defender MI DIGNIDAD
y EL HONOR de quienes me honran con su amistad,
no habré de ocultar de mí ni un solo dato.
¿Mis intereses? Los mismos que siempre tuve:
El humanismo, la buena literatura y el ámbito entero de la psicología.
Y aunque en la política no siempre demasiado me entretuve,
los años me han llevado a querer tomarle la medida:
Me duele su arbitrariedad, su falta de sentido común, sus dislates.
Su ambición soez, su arrogancia, su desvergüenza, su hipocresía.
Me indigna que me deslumbre con sus lindos 'escaparates'
y que cuando entramos a 'comprar' no nos dé más que porquería.

Artículos recomendados

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: