Bipartidismo. Por Unai Laño

Bipartidismo. Imagen de ABC

«Ahí tienen al PNV ofreciéndose al bipartidismo de los dos grandes partidos para frenar a VOX, sabiendo realmente con quien están encantados»

Alternancia en el poder, promesas incumplidas, traiciones a votantes, pactos ocultos, mentiras, aplicación de agendas globalistas internacionales, corrupción institucional, cesiones al nacionalismo y separatismo, repartición de jueces para “cumplir la ley” y magníficos acuerdos de estado. Todo esto y más durante 45 años de democracia. En
resumen, bipartidismo corrupto del que ignorante de mí durante años participe.

Afortunadamente, nadie nace sabido y errores todos cometemos, más cuando de nuestra juventud se trata. Candidatos caerán y el tiempo pasará, pero tanto los medios de comunicación como la prensa se encargarán de mantener a flote tanto al PP como al PSOE mediante debates focalizando únicamente a ambos partidos ignorando al resto de fuerzas políticas o encuestadoras afines, en las que o bien llamadas CIS o bien llamadas Gad3 tendrán como objetivo lanzar politicamente a sus candidatos con el mismo efecto que la viagra es al sexo.

Preguntémosle si no al cacique gallego el cual en 6 meses ha pasado de tener desde 65 a 130 escaños, de Sánchez ya ni hablemos. Pero queridos lectores, no hay mayor ejemplo que justifique mi simple opinión que los hechos de los que están enfrente, ahí tienen al PNV ofreciéndose a ayudar a los dos grandes partidos para frenar a VOX, sabiendo realmente con quien están encantados y con quien su chiringuito iría a flote. Y es que Vox no es el PP al que están acostumbrados a domesticar y a manejar como quieren, teniendo alguien con quien confrontarse y atacar, pero indirectamente estando encantados con ellos, al saber que cumple sus programas. De ahí la desfachatez y
superioridad que siente la izquierda para decirle a los populares con quien o no deben pactar, de ahí el miedo a la “superultraturbomegahiperextremaderecha”, de ahí las lecciones de corrupción a Feijóo y de ahí el viaje al “centro centrado” de estos, bajándose los pantalones, abrazando la socialdemocracia y el centrismo alejándose de VOX, para terminar ofreciéndoles un gran pacto de estado si ganan las elecciones. Empezaremos socialmente a prosperar cuando seamos conscientes de que Feijóo no es parte de la solución sino del problema.

Maldito e inexistente ideológico centro que a partidos enteros desde la transición por delante se llevó, pasando desde la UCD a UPyD y terminando en Ciudadanos. Ideas vacías de contenido que contentan a todos pero que nadie vota, ya que para copias, existen los originales. Intentar contentar a los que jamás los votarán, dando por hecho que su perfil de votante medio haga lo que haga el líder supremo los seguirá votando. Pudo servir tal estrategia durante los años del bipartidismo al no haber ningún otro partido más ocupando el espectro ideológico, ahora el votante insatisfecho se va. El nacimiento de VOX dada la deriva suicida del PP es el mejor reflejo.

Díganme, ¿cuántas leyes ideológicas de la izquierda creen ustedes que va a derogar el señor Feijóo siguiendo una estrategia política en la cual el PSOE se ha extremado a la izquierda dejando sin cubrir electoralmente el centro, la socialdemocracia y el socialismo desencantado, queriendo ocupando ese espacio colindandando así con el PSOE? Ninguna.

De nuevo alternancia al más estilo “marianista” esperando a recibir la ruinosa herencia socialista, intentando amansar con propuestas de bajadas de impuestos a la fiera que pacta con el brazo político de ETA. Sí, de chiste y de buena imagen sosegada y moderada social, ridícula y absurda más bien.

En definitiva, estafadores que aprovechando el asentamiento territorial bipartidista a lo largo de los años, intentan venderse como alternativas siendo simples relevos. E incluso ni eso si el acuerdo es con los socialistas. Aunque seamos positivos, si hay algo positivo del «nuevo PP» es que no engaña como hizo Casado. Va de cara, Feijóo, Cuca, González Pons… el que vote esto ya sabe lo que está votando y es perfectamente responsable directo, a sabiendas, de las consecuencias que se puedan derivar.

Finalmente, si esto se consuma, la vía libre de la derecha española quedará despejada. Es necesario un único partido fuerte y consolidado en el espectro sin dividir voto, que vaya de cara, haga oposición y cumpla. Espero que Vox lo sepa aprovechar.

Unai L. Matas

Mi nombre es Unai Laño Matas, tengo 20 años y resido en el País Vasco, doblemente por ello español. Defensor del constitucionalismo y la unidad de España en estas tierras hacen que mi lucha se convierta en obligación más que afición. Siempre he considerado pilar básico fundamental la batalla cultural y la no sumisión ante la izquierda. El verdadero español no lucha porque odia, sino porque ama lo que tiene detrás.

Artículos recomendados

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: