Conversaciones en el andamio: Vesículas, satisfacer y starlux. Por Francisco Gómez Valencia

Conversaciones en el andamio: Vesículas, satisfacer y starlux.

Hoy volviendo en el AVE de Valladolid, enfrente: un matrimonio muy mayor. “Emocionadísimos”… ¿Por qué? Pues porque venían de viaje, de comer cordero asado, de celebrar su 50 aniversario y decían que iban a echar una canita al aire para rematar la faena con el juguetito.

Entablamos conversación…

A ella, Franco la quitó la vesícula cuando era joven para hacer starlux y aún así: cuando la pregunto por lo del apéndice, ella solo guarda buenos recuerdos de su cándida juventud y de los pucheros¹ de su madre

– ¡Macho yo la entiendo y admiro su coraje! A mí Franco me arrancó las anginas para hacer avecrem. Sin permiso. A los 2 años. Todavía tengo pesadillas…

De hecho y pese al «momento vesícula» ella sigue echando un par de pastillas al guiso cada día. La he mirado fijamente a los ojos y hemos sonreído porque el abuelo se ha peido de la emoción o al agacharse para atarse un cordón. Bueno no sé, eso no se lo he preguntado. Tampoco había tanta confianza…

La he regalado una libreta de Ágatha Ruiz de la Prada para que pinte sus sentimientos de colores porque en el fondo, todos somos Sara Sálamo.

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Nota¹: los “pucheros” son los guisos ricos que hacen las madres y no los disgustos sociales provocados por el maléfico Franco, ahora tambien arrebatador de las vesículas de las mujeres como afirmó Carmen Calvo en la cadena SER o no ser, que esa es la cuestión y aquí estamos para explicarlo todo.

Feliz día de Santa Adelaida, Santa Alicia y Santa Albina.

Españistan 16|12|22

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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