Un rincón en verano. Por Manuel Sanz Real

Un rincón en verano.

«Cuando pases por aquí y veas esta rama completamente desnuda, acuérdate de que alguien que tenía su pequeño corazón, te dijo estas cosas»

Hola, perdóname. ¿Cómo te llamas? ¿Vienes mucho por aquí? Verás, el otro día contemplaba el derroche de amor que compartía una pareja que estaba sentada donde estás tú ahora. Y, poco antes de que llegaras, ha estado sentado un hombre, tiempo y tiempo leyendo la sección de deportes de su periódico. Después, un muchacho desarrollaba una tabla de ejercicios gimnásticos apoyándose en el respaldo de ese mismo banco. 

Qué alegría de tiempo ¿verdad?, parece imposible que con este sol pueda existir pena alguna en el corazón de alguien. 

Observa cómo corretean las ardillas mezclándose con los paseantes como compitiendo a ver quién llega la primera a lo más alto de aquel árbol. ¿Ves a esa mujer del fondo?, esta mañana estaba vendiendo corbatas y pañuelos. Creo que no se le ha dado muy bien el negocio, pues no podía disimular su tristeza. 

Ese otro grupo que está a tu izquierda duerme todas las noches frente a mí. Suelen beber y drogarse, algunas veces llego a sentir miedo. El ciclista que ves bajar, pasa casi todos los días rozándome, al principio me asustaba, pero ya me he acostumbrado. 

Quizá te parezco algo chinchorrera por todo lo que estoy diciendo y con esta voz que tengo tan sutil, pero es que no puedo evitarlo; además, como ya te he dicho, estoy contenta. ¿Te has fijado cómo saltan los peces del estanque? parece que también ellos estuvieran llenos de felicidad. El que me hace mucha gracia es el barquillero cuando intenta llamar la atención de la gente. ¡Qué brisa levantan las palomas cuando vuelan  juntas, da la sensación de que alguna va a perder el rumbo, estrellándose contra nosotros! 

No quiero ponerme triste ahora, pero no tardando mucho llegará el momento clave del otoño, yo entonces empezaré a sufrir una agonía que se prolongará hasta que me seque del todo y pasaré a formar parte de esa alfombra dorada. Quizá tú mismo me pises sin saber que ha sido a mí. Pero cuando pases por aquí y veas esta rama completamente desnuda, acuérdate de que alguien que tenía su pequeño corazón, te dijo estas cosas. 

  

(© 2024 Manuel Sanz Real) 

Manuel Sanz Real

Nací en Madrid, en 1958. Mi vida profesional ha transcurrido mayoritariamente en la Administración Pública. He cursado diversos estudios de Derecho Tributario y Asesoría Fiscal. Mi afición por la escritura ha estado siempre latente, escribiendo de forma amateur y realizando diversos cursos tales como: “Creación del personaje en la novela”, “Un relato de terror contemporáneo”, etc. impartidos por el profesorado del Taller de escritura Fuentetaja, convocados por “El Portal del Lector de la Comunidad de Madrid.

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