El ilustre ministro Félix El Sapo. Por Guirong Fu

El ilustre ministro Félix El Sapo. Ilustración de Rafael Gómez de Marcos

«Muy poco se está hablando, en los nada sectarios medios de la izquierda de que Félix El Sapo aferrase a la Ayuso con fuerza por el brazo»

(1)

Muy poco se está hablando,

en los nada sectarios medios de la izquierda,

de que el ilustre ministro Félix El Sapo

aferrase a la Ayuso con fuerza por el brazo,

como quien agarra un simple ‘brazo de gitano’

para endulzarles a los niños la merienda.

(2)

Gran suerte hubo, sin embargo,

de que no fuese el brazo de Ayuso un pastel:

dio en aferrárselo, El Sapo,

con tan resuelto ánimo,

que me temo no habría quedado

sino un amasijo informe de él;

al punto que fue auténtico milagro

que no le soltara, a ese tarado,

un merecido sopapo Isabel.

(3)

De todo lo cual se concluye, como es natural,

que no llegaría noticia de ello a la ministra del ramo;

me refiero, claro, del ramo… de Igualdad;

que el magreo que a Félix El Sapo le dio por realizar,

a la insigne pepera, era para una regañina muy seria:

(4)

a otros, por menos, de los pelendengues los quiso ella colgar.

¿O es q acaso consintió, Isabelita, en que El Sapo

la aferrara y sobara su brazo de linda y grácil princesa,

a la espera, como en el cuento, del tierno beso que resolviera

en gallardo príncipe… su nauseabunda fealdad?

 

guirong fu

Tengo 60 tacos; es decir, una linda juventud... prolongada.
Catalán y ESPAÑOL de Barcelona, en donde ahora vivo feliz,
pues, TENIENDO SALUD, no me falta de nada.
Guirong Fu, en Twitter, decidí hacerme llamar;
y todos saben que es Nietzsche quien puse en mi avatar.
No hay en mí afán de ocultamiento,
pero va con mi talante el anonimato.
De otra suerte, aunque les pusiera mi retrato,
no habrían de reconocerme ustedes un pimiento.
Den todos por bien seguro, sin embargo,
que, siempre que se trate de defender MI DIGNIDAD
y EL HONOR de quienes me honran con su amistad,
no habré de ocultar de mí ni un solo dato.
¿Mis intereses? Los mismos que siempre tuve:
El humanismo, la buena literatura y el ámbito entero de la psicología.
Y aunque en la política no siempre demasiado me entretuve,
los años me han llevado a querer tomarle la medida:
Me duele su arbitrariedad, su falta de sentido común, sus dislates.
Su ambición soez, su arrogancia, su desvergüenza, su hipocresía.
Me indigna que me deslumbre con sus lindos 'escaparates'
y que cuando entramos a 'comprar' no nos dé más que porquería.

Artículos recomendados

Deja un comentario