EL velero PROS de AGNYEE: Hundido. Por José Crespo

EL velero PROS

«Igual que Magallanes cayó en Mactán, el Pros cayó en Guam, y con la pérdida debemos hacer reflexión y homenaje a todos los que no lograron volver»

He de decir que todavía me encuentro en shock desde que imaginando lo peor rezaba porque no sucediera, observando sobrecogido hace unos días un mapa meteorológico del Pacífico en el que enorme tifón Mawar se lanzaba como una fría sierpe marina enroscada sobre la minúscula isla de Guam, la antigua Guaján española, parte de la provincia de las Marianas y que fue punto de descanso del galeón de Manila. Aquella isla a la que Pigafetta apellidó en 1521 como ‘Isla de los Ladrones’ por los malentendidos con los indígenas a la llegada de la expedición de Magallanes-Elcano el 6 de marzo de 1521 pues subían a las naves y tomaban alegremente lo que les parecía.

Allí se encontraba el Pros, anclado e indefenso, asegurado todo lo posible en el pantalán del puerto, mientras que los tripulantes acongojados se refugiaban en tierra tras haber intentado asegurar todo lo posible los elementos de la nave.

Todavía la mañana del 24 de mayo el capitán de puerto facilitó al capitán del Pros una fotografía del barco tomada a mucha distancia, en la que se apreciaba que estaba aconchado contra el pilar de un muelle. Pero desgraciadamente el viento seguía arreciando, incluso más que en las horas anteriores, se hizo la noche y los peores augurios se cernían sobre el barco a merced de la tempestad.

Con las primeras luces del día 25 y la relativa mejora de las condiciones meteorológicas se pudo hacer una inspección visual parcial de la bahía del puerto de Apra, con tan desolador resultado de no encontrar la imagen del velero, temiéndose todos lo peor.

Pepe Sola

Me puedo imaginar dos dolorosos instantes, por un lado la desazón y angustia de la tripulación padecidas durante horas hasta que pudieron asomarse, escudriñar el horizonte y ver que el barco no se encontraba donde había quedado anclado, desde donde la furia del temporal lo arañó y se adentró con su afilada garra sobre  su casco como un tigre rasga la piel de su presa para luego desarmar su cubierta engulléndolo hasta el frío silencio y la penumbra a treinta metros de profundidad. Por otro, el momento en el que identificado el lugar del hundimiento, Pepe Sola descendió en silencio con su equipo autónomo de buceo reconociendo el casco, para sentir en su soledad el escalofrío al ver al viejo amigo, el Pros, oscuro y sin luz, sin vida, momentos en los que seguro que un torrente de recuerdos, alegrías, buenos instantes de camaradería, que atenazaban su corazón y su garganta  recorrieron su mente.

Confieso que mantuve la esperanza creyendo que se pudiera encontrar al pairo fuera en mar abierto, y luego que, manteniendo la esperanza hasta el último momento, aunque hundido pudiera recuperarse y que vaciado de agua pudiera ser recuperado.

El «Pros» tras la estela de Elcano en su V centenario.

Desde el verano de 2019 me encontraba recogiendo datos de los itinerarios, navegación, opiniones de los navegantes, dibujando mapas, para poco a poco irlos poniendo en paralelo con la navegación circunnavegadora de Magallanes-Elcano y así ofrecer un bello recuerdo de tan memorable gesta, la de 1519 y la de 2019.

500 años después, desde que Elcano culminara la primera vuelta al mundo AGNYEE, la Asociación de Amigos de los Grandes Navegantes y Exploradores Españoles, se dispuso a replicar aquel viaje. La expedición histórica, que partió de Sevilla en el mes de agosto de 1519, amplió, más de lo que pudo imaginar, los límites del mundo conocido hasta el momento y constatar por la vía de los hechos la redondez de la Tierra. El objetivo del proyecto no solo consistía en rememorar los hechos y reconocer de nuevo la hazaña y sus personajes y el papel que con toda justicia corresponde a Elcano en el relato del comienzo de la Era Moderna. Pretendía dar a conocer cómo se fraguó el inicio del proyecto de globalización para servir en esta ocasión para estrechar los lazos de todos los actores, pueblos de las riberas del Atlántico, del Pacífico y del Índico, y generar un canal vivo de intercambio productivo de doble dirección entre todos los participantes que nos enriquecieran a todos.

Igual que Magallanes cayó en Mactán, el Pros cayó en Guam. Puede parecer que con esta frase humanizamos un objeto como es el barco, pero en estos momentos cargados de tristeza hemos de reconocer que era mucho más que un barco, era un auténtico amigo que nos acogía en su seno, a los que navegaban en él y a los que expectantes seguíamos su navegación, un amigo que  hizo pasar a sus tripulaciones momentos extraordinarios cargados de intensas emociones, a los navegantes y a todos los miembros de AGNYEE. Con la pérdida del Pros debemos hacer reflexión y homenaje a todos aquellos navegantes y sus barcos que intentaron el regreso sin lograrlo, empezando por Gómez de Espinosa, a bordo de la Trinidad en 1522, que lo intentó desde el Maluco hacia Nueva España con la pérdida de toda su tripulación excepto cuatro supervivientes, también los cinco intentos de regreso, Saavedra, que lo intentó dos veces en 1527 y 1529, Grijalva en 1537, De la Torre en 1543 y Ortiz de Retes en 1545,  hasta que Urdaneta, en 1565, descubrió el Tornaviaje, e igualmente de todos aquellos marineros y sus naves que se perdieron a lo largo de los siglos en el Caribe, el Atlántico, el Pacífico y el Índico, o que sobrevivieron sin alcanzar sus objetivos como Mendaña (1597 y 1595) y Fernández de Quirós y Váez de Torres en 1605, o Sarmiento de Gamboa, compañero de Mendaña, partícipe en el descubrimiento de las Salomón, cosmógrafo y explorador incansable de los canales patagónicos en los que intentó frustradamente el asentamiento y donde el Pros le rindió homenaje junto con la Armada chilena.

Al menos, nos queda el triste consuelo de que sucumbió luchando como un héroe, un David que se enfrentaba de cara y aproado contra un Goliat, enemigo terrible contra el que nada podía hacer sin posibilidad de salir airoso, y ahora reposa donde reposan los grandes barcos, en el silencio de los océanos donde a día de hoy España sigue dejando sus barcos.

Tantos caídos y desaparecidos, angustias, desgracias, padecimientos, sinsabores y olvido, gracias a cuyo conocimiento, aportaciones y esfuerzo estamos hoy aquí, y cuyo empuje y ejemplo vivo de supervivencia y superación está representado en el Pros, en la persona de su capitán Pepe Sola y en sus navegantes, actuales y a salvo, y los que hasta el momento de la desgracia, desde Sevilla hicieron y formaron parte de esta ilusionante navegación con un grupo de valientes con plata, en sus sienes, y oro, en el corazón.

La bandera de España del Pros

El día 10 de junio en una nueva inmersión cargada de emotividad hasta la profundidad en que descansa sepultado el Pros, su capitán Jose Solá, consiguió encontrar y rescatar algunos símbolos especialmente emotivos, entre ellos especialmente y el más notable que no es otro que el pabellón de la nave, la bandera de España, que el velero ha portado con orgullo estos años, desde su partida de Sevilla en verano de 2019, por todos los océanos que ha surcado, con el mensaje de hermandad para todas las gentes de sus riberas y el respeto para todas las culturas.

En la iglesia de Santa Ana de Sevilla

Esta misma bandera había sido bendecida junto a la del BE J.S. Elcano, en la iglesia de Santa Ana de Sevilla el 9 de agosto de 2019, y con la Virgen de la Victoria como testigo espiritual de la partida hasta tan incierto final.

Con mi admiración, agradecimiento y homenaje a AGNYEE y a los navegantes del Pros cuya hazaña no olvidaremos. Estos momentos amargos pasarán y tal como Pepe Sola asegura, en estos momentos de tristeza, volveremos con ideas frescas para seguir homenajeando a los protagonistas de nuestra hermosa y apasionante historia naval y terrestre.

¡Per aspera ad astra!

José Crespo

José Antonio Crespo-Francés. Soldado de Infantería Española, Doctor en Artes y Humanidades. Enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, Colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Vázquez de Coronado, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica y Españoles Olvidados del Pacífico. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por". Si Vis Pacem Para Bellum

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