
«El maniatado gobierno español mantiene su apoyo a que el catalán, el euskera y el gallego puedan utilizarse en las sesiones del Parlamento Europeo»
No somos un país rico, muy al contrario somos cada vez más pobres, a pesar de lo que se van a gastar una pasta (es decir, nuestro dinero) en contratar traductores para el Congreso como si fuese la ONU… ¿no es suficientemente patético?
Lo más curioso es que quienes exigen hablar en su lengua cuando se reúnen para intentar hundir o saquear a este país… hablan en español y en las respectivas regiones en español es lengua proscrita a erradicar…. y claro el monigote Sánchez a tragar… y el resto de los españoles… a pagar.
Tomemos nota de nuestros vecinos franceses y en la tajante declaración de Macron, en Córcega: “El francés es la única lengua oficial”, con lo que el presidente francés rechaza la cooficialidad de la lengua corsa teniéndose que emplear el francés tanto en el parlamento corso como en todas las relaciones del ciudadano de cualquier región con la administración.
La muestra de que Sánchez rema en sentido contrario a Europa es que lejos de «armonizar» sus políticas con Europa y aprender de Francia, mantiene su idea de que catalán y euskera sean oficiales en el Parlamento Europeo… lo cual tendrá un coste tanto económico como de cohesión nacional. El maniatado gobierno español mantiene su apoyo a que el catalán, el euskera y el gallego puedan utilizarse en las sesiones del Parlamento Europeo y está a la espera de que la Eurocámara detalle las implicaciones que eso tendría y el coste que supondría. En ningún país del mundo se persigue la lengua oficial, excepto en España.

