
«El Felón preferiría, a dicho ‘alivio’, llamarlo AMNISTÍA pero él sabe que, en nuestra Constitución, ‘alivio’ tan excrementicio en modo alguno cabe»
(1)
Al recibo de la presente, tenga Ud.
unos buenos días, Señor Juez:
Agradecería, a Su Señoría, tuviese la bondad
-dada mi simpleza e ignorancia simpar-
de aclararme algunos asuntillos que me traen a maltraer.
Ud. como yo sabemos, desde temprana edad,
(2)
que una vez al día, cuando no cada dos por tres,
se le impone, a nuestro avezado sistema intestinal,
evacuar lo que le estorba… y darse un buen alivio anal
-que nunca fue cosa buena retener ninguna hez-.
Pero Ud., en su sapiencia sobre asunto tan capital,
(3)
¿podría, por un casual, informarme, Señor Juez,
de en qué consiste el ahora tan famoso ‘alivio penal’?
Porque servidor, rotundamente lego en materia tal,
mucho se teme, cuando en ello piensa de vez en vez,
que no se trate sino de hacer escarnio de la ley,
(4)
de suerte que ciertas penas que dictara un tribunal
se las pasara por el rebufo el ‘gabinete presidencial’,
a fin de que los reos del delito
pudieran, a su vez, pasarse por el pito
la condena que les impusiera cualquier juez.
(5)
Las ‘concomitancias’, como Ud. sin duda ve,
vienen a resultar de una contundencia sideral:
Aquello que me estorba o jeringa,
de encima fácilmente me lo quito;
sea a través de enmierdar ‘la justicia’…
o de excretarlo por el mismísimo culito!
(6)
¿De verdad, de verdad, cree Su Señoría
que es de recibo permitir ‘aliviarse’ de forma tan impúdica
porque así lo exigen ‘los señores de la república’
mientras siguen malmetiendo… desde la ‘vicaría’
de Puigdemont en Waterloo…, sumo chamán y cura?
(7)
Quienes se ciscan en España y ansían su destrucción,
¿merecen, acaso, por añadidura, prebendas y sinecuras,
y ‘alivio penal’ llevarse… sólo porque se la pone dura
mofarse de la justicia que en democracia se ha dado la nación?
(8)
Usted, Señor Juez, ¿Cómo vería,
en el ejercicio de su eminente profesión,
que tras leerle la condena al condenado
en plan grave y muy formal,
de repente le diera, al reo, el arreón,
ante Su Ilustrísima Señoría,
de ‘entregarse’ al más aberrante ‘alivio anal’
(9)
con la excusa o infame justificación
d que, ¡oh infeliz d él!, acaba de irritársele… el colon?
Pues bien, Señor Juez; yo,
que en mi simpleza y suma ignorancia
sé, de Constitución y leyes,
lo que Ud…. de arar con bueyes,
considero que este ‘alivio penal’
que en pleno ardor estival
(10)
acaba de sacarse del culo
el ‘gabinete presidencial’,
no es sino un breve exordio
a lo que pretende ser, al cabo,
un auténtico ‘alivio anal’
con el que lanzar, Puigdemont,
su pútrida ‘masa fecal’
sobre nuestra democracia,
el Estado español…
y hasta la benemérita Casa Real!
(11)
Cierto es que Pedro El Felón preferiría,
a dicho ‘alivio’, llamarlo AMNISTÍA;
pero incluso alguien tan desfachatado como él sabe
que, en nuestra Constitución,
‘alivio’ tan excrementicio en modo alguno cabe.
Y, aunque otro nombre, por puro interés, pretenda darle,
(12)
habrá de heder A MIERDA de costa a costa
de nuestra, otrora, dignísima nación.
Muy mal lo lleva, pues, Pedro El Felón.
Y sepa él, y todo su ‘gabinete’ mendaz e infecto,
que si al final sucumbe a tan ignominiosa tentación,
NOSOTROS nos sentiremos en pleno derecho
(13)
-patriotas humildes, pero honrados y sinceros-
de aliviar, con firme rotundidad, nuestro recto…
en sus putos vivos… y en todos sus muertos,
en defensa de la integridad institucional
y de la dignidad de nuestra amantísima nación!
(14)
¡Cuidado, pues, y no te vayas a equivocar…
DE NUEVO, Pedro Sánchez Pérez-Castejón!
Que no amerita, tu vil y nauseabunda egolatría,
ni ‘alivio penal’… ni un ápice de esa ‘amnistía’
con la q tu monstruosa, miserable y nefanda
investidura de los cojones crees poderte pagar!
(15)
Hay ya demasiado en juego
para que permita, NUESTRO PUEBLO,
que simples tahúres… de ‘mocho’ o de medio pelo,
como Puigdemont y tú, en nuestra sagrada patria puedan ALIVIAR su
fétido y ponzoñoso recto!
Y discúlpeme, Señor Juez, si pequé por exceso;
(16)
que si el comprobar cómo se hace burla del Derecho
ofende en grado sumo y con razón a Su Señoría,
observar a qué punto ofenden algunos a la patria mía,
le juro abrasa mis sienes… y me oprime el pecho;
y, pese a mi simpleza y mi mucha ignorancia,
(17)
si me dieron, las tareas del campo,
algo de tiempo para ponerme a ‘estudiar’,
es que, ante cualquier ruin que ofenda así a España,
mi propio ‘derecho a decidir’
no voy jamás a permitir
que nadie pretenda mancillar:
En ello me va… LA PROPIA LIBERTAD
(18)
Y sólo espero, Señor Juez,
que de alguien como usted.,
que tan importante es,
ni una pizca menos se pueda esperar.
Por cierto, y dicho sea de paso,
si no resulta demasiada indiscreción:
¿Es usted ‘progresista’ o ‘conservador’?
(19)
Verá, yo de estas cosas poco entiendo:
Cuando me dispongo a ir al tajo,
elijo a mis queridos bueyes
por su nobleza y capacidad d trabajo;
no porque de ellos espere
que, tras de aliviarme en un surco,
vengan… a lamerme el culo!
Sin más, Señoría,
reciba mis respetos y saludos.
