
«No sé si el comentario que se atribuye al general Varela es cierto, pero asociar el término de conspiración militar con defensa de España y la Constitución resulta más que miserable»
Vivimos en la permanente distracción, ante el panorama que vivimos todo se centra en el beso de Rubiales y una futbolista, en una final de fútbol donde la bandera nacional brilló por su ausencia en las jugadoras, no así en los aficionados asistentes y en las manos de la Infanta Sofía, en fin pero vayamos al tema.
Todos los que quieren romper España se han aliado con Sánchez con un único objetivo que es la destrucción de España, incumpliendo la Constitución y en contra del bien general de la sociedad española. El gran mentiroso, en esa línea de prostitución (esa palabreja tal asociada al PSOE) del lenguaje, habla de una mayoría «de progreso«… menudo sarcasmo, hay que tener la cara muy dura.
No sé si el comentario que se atribuye al general Varela es cierto o no, pero asociar el término de conspiración militar con defensa de España y la Constitución resulta más que miserable cuando se pretende amnistiar a golpistas y conspiradores además de ladrones. Me refiero a esa «mayoría de progreso» liderada por el usuario del ‘Falcon’.
En todo caso el apellido de este general es Varela y no Valera como indica el pie de la foto, en cuanto a su empleo también mete la pata pues no es teniente general sino general de ejército, lo que nos pone sobre la pista de una burda manipulación moviéndola mediante la mentira y el miedo a una rebelión militar, esas 3M herramientas de los que actúan bajo el rencor, la revancha y el resentimiento, esa 3R de las que también he hablado en otra ocasión.
Quiero recordar de nuevo como crucial el bochornoso acto protagonizado por representantes parlamentarios separatistas y filoterroristas que en la anterior legislatura y en esta han accedido al cargo de forma fraudulenta pues “ni juraron ni prometieron la Constitución” y que además dando prueba de su desacato bajo el lema de «No tenemos Rey» suscribieron un mismo discurso ERC, Bildu, BNG, JxCAT y CUP, todos ellos socios del acomodaticio doctor Snchz ‘cum fraude’, en esa melange que pretende hacerse pasar como ‘mayoría social de progreso’.
A esos dinamiteros es urgente recordarles el artículo 56 de la Constitución de 1978 en el que se puede leer: «El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes…».
Del artículo 1: «… La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado…».
No está de más recordar también a esos caraduras el artículo 2: «La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles…».
Y también el artículo 3: «El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla…».
Me pregunto si en sus cónclaves contra la unidad de España, ese puñado de enanos usarán intérpretes que se costearán ellos o usarán el más económico medio de emplear su secular ‘lingua franca‘ que no es otra que el español.
España está como está y andamos hablando de una imposible autodeterminación, de intérpretes y traductores en Senado y Congreso a costa de todos nosotros mientras esa lengua común es perseguida en parte del territorio nacional y lo ha venido siendo desde todos los gobiernos pasados tanto del PP como del PSOE, lo que viene siendo más de lo mismo. Como dijo Estanislao Figueras: 《Señores, voy a serles franco, estoy hasta los cojones de todos nosotros》.

