Ilusos… Somos… Por Rodolfo Arévalo

Ilusos

«Esperaremos al año nuevo dos mil veinticuatro y brindaremos porque ese recién nacido sea un año nuevo feliz… Ilusos… Somos…»

Se va acabando el año, uno más bien malo para mí. La verdad es que ya van varios años así. Parece que estoy en racha de desgracias. Sé, que por ahí hay gente a la que el año les ha ido mejor que bien, a otros les ha resultado indiferente. Esto es así, es lo lógico, lo natural, lo normal, las variaciones son tan dispares como individuos hay sobre el planeta tierra. Pero no voy a resultar desagradecido, por lo menos la vida, aunque arrastrada por una salud ortopédica y por la artrosis, ha continuado en mí. Podría no haberlo hecho, porque nadie está libre de desaparecer como ser vivo en cualquier momento.

 

No es que esto me moleste, si la desaparición se produce de manera indolora, lo malo es que muchas veces no es así. Tic tac suena el reloj grande que tengo sobre mi escritorio. Está rodeado de silencio salvo por el repiqueteo de mis dedos sobre el teclado del ordenador. A mi perrita hace un rato que no la veo, estará haciendo alguna de las suyas con cualquier zapatilla que haya robado, es un cachorro, solo quiere jugar. ¡Cuantas veces viene a mi cuarto de estudio y me pide que la coja en brazos un rato! Apenas pesa tres kilos seiscientos. Abbey no es como mi anterior perrita Mitsuko, la que heredé de mi madre. Esta era ya muy mayor, peinaba canas y nunca estaba por la labor de jugar, más bien deseaba tumbarse tranquilamente sobre la cabecera de mi mesa y dormitar. Si las comparo, cualquier parecido en carácter es pura casualidad y salvo por las acciones comunes que corresponden a la especie perro, por el mero hecho de serlo, en lo demás no tienen nada que ver.

 

Esto no es una constante solo entre los cánidos, suele serlo también entre los humanos, pero ya quisiéramos nosotros tener un carácter tan amable, cariñoso y fiel como el de los mejores amigos peludos. Quedan apenas ocho días para mi cumpleaños y he de agradecer a mi naturaleza que me haya permitido llegar a cumplir sesenta y ocho.

 

Esta tarde tengo una reunión de la comunidad, hay muchos problemas, afortunadamente ninguno de ellos es de falta de recursos. Pero como todos sabemos estas reuniones comunitarias parecen más bien, jolgorios de gallos de pelea desavenidos y alineados en facciones de unos contra otros, que relaciones sociales normales y tranquilas. Cuando hay dinero en juego, parece que a la gente se les va un poco el juicio. Hay de todo, como en botica, unos prefieren hierba, otros prefieren trigo y así entre discurso y discurso todo acaba en ya se verá o en que la comisión de presidente, secretario y vocales decidan lo más barato y ajustado a la necesidad de la comunidad. Y por lo ”bajini” cada uno pensará en lo bien que estaría en una playa desierta de azules aguas y arena blanca reluciente bajo los rayos del sol.

 

No pasa nada, es lo normal, no estamos para latazos… Por cierto que buena está la vecina del portal tres segundo H, ¿Quién se la beneficiará? ¡Eso, sueña, sueña que la verás la olerás pero no la catarás! Sabes a ciencia cierta que quién la cata es, como en la Verbena de la Paloma, un mozalbete que no ven donde se mete, mete, mete. Aunque no creo que esta vecina se llame Lola, sería mucha casualidad. Si estás por suerte sentado puedes jugar a arrastrar los zapatos sobre la arena del parque en el que se celebra la reunión.

 

Tenemos un parque integrado en el bloque de viviendas. Mal que bien, se tomarán acuerdos la mayor parte de las veces, entre ellos la subida de cuotas ya que todo está carísimo. Y tu piensas, que me lo cuenten a mí, que hace ya un año que no ahorro ni un duro aparte del que meto en el pago de la hipoteca. Unas horas más tarde, todo acabará sin saber demasiado en concreto, qué ha pasado y que acuerdos se tomaron. A la postre da igual, para qué quieres saberlo, seguirás siendo el pobre desgraciado de bajo tres, cuyo patio se moja, cuando llueve, como los demás y será mejor que no te agaches no vaya a ser que alguien te coja por detrás, en el sentido Argentino de coger.

 

Aunque bien pensado ¿Qué más te da? Ya estás bien cogido por detrás desde el gobierno que algunos bobos votaron y total, para ocho días que quedan para tu cumpleaños, no nos vamos a cabrear ¿verdad? Si solo es una reunión más de vecinos unas jornadas antes de tu onomástica, pues eso que se va acabando el año, uno más bien malo para mi. Esperaremos al año nuevo dos mil veinticuatro y brindaremos porque ese recién nacido sea un año nuevo feliz… Ilusos… Somos…

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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