Si no queremos sentirnos más solos de lo debido, bailando en el bombardeo, quizá sea bueno perdonar, para poder perdonarnos a nosotros mismos.
Bailando en el bombardeo. Por Julio Moreno López

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Si no queremos sentirnos más solos de lo debido, bailando en el bombardeo, quizá sea bueno perdonar, para poder perdonarnos a nosotros mismos.

El mago de las encuestas sabe lo que se juega en cada informe. No es que no acierte ni una, es que es en defensa propia.

Con franqueza: no esperemos sino bajeza moral, de esta gentuza; arrastrarán, codo con codo, sus miserias políticas hasta las urnas».

Los ahora ‘intelectuales’ no escriben ensayos, apenas libros. Mas gozan de una proyección superior a la de otros que sí lo hacen.

Perdido el nombre, el prestigio, la caída fue tan rápida como impactante. La finca acabó vendiéndose. No fue lo único que vendió

Casoplón de Galapagar. Podemos abandona al Pavo Iglesias y a su churri. – Colocamos a todos y mira cómo nos lo pagan.

La Paseata os ameniza la mañana con «Noche de París Déjà vu» de Eugene Lushpin, un artista, cuyas obras de pintura emanan un encanto especial.

Una carta, una llamada, una visita. Nunca es tarde para decir “te quiero”. Mañana puede ser demasiado tarde.

Con el casoplón empezó todo Se sentían impunes Sus actos eran ratificados por los inscritos e inscritas. Y el que preguntaba… puerta.

Pase lo que pase con el plebiscito a su mamandurria, cuanto peor estén los partidos del Frente Popular, mejor nos irá a los de la otra orilla.

Algunas metáforas acaban siendo traicioneras; por ejemplo, la tan manida del Estado de bienestar, una mala traducción de Welfare State.

Por mucho esfuerzo que uno haga, cuando el lavado de cerebro de la población ha sido exhaustivo, parece imposible volver al sentido común.

Igual que Magallanes cayó en Mactán, el Pros cayó en Guam, y con la pérdida debemos hacer reflexión y homenaje a todos los que no lograron volver

Tras el descalabro electoral, con el miedo metido en el cuerpo, hay un éxodo de podemiteros a lo de la Yoli.