
«Cada día nos sorprende una definición que demuestra que la gente de mi generación está fuera de onda. Aunque no lo reconozca»
Todo consiste en abandonar nuestras costumbres adquiridas a lo largo de los años y en vivir en un continuo culto al quedar bien y aparentar lo que no se es con el fin único del placer instantáneo personal. Es decir al hedonismo integral. Todo basado en abandonar nuestras características masculinas.
La desnaturalización masculina consiste en eliminar todo rasgo de masculinidad que nos diferencie del otro sexo. (Perdón, de los otros sexos, que ahora se identifican con identidades, que son muchas y variadas).
Todo empezó con el rosa y azul para niños y niñas, juguetes de todo tipo para todos, ropas unisexo y orientaciones sexuales, que parece que existen 37.
Tenemos que aprender que significa “pangénero”, relaciones abiertas y que el “ménages a trois” es algo más que un buen vino. Me coge un poco mayor. Aunque todo esto lo auguraba el maestro Manolo Alcántara cuando abogaba por los mayores a los que nos consideraba de un solo sexo debido a que “a partir de cierta edad se nos ponía a todos cara de viejas de ambos sexos”.
Estoy deseando ver que se nos presenta en esa serie en la que se comenta las aventuras y desventuras de los que se someten a este proceso de desnaturalización masculina. Les seguiremos el ejemplo y dejaremos de se machos-alfa, machirulos, carrozas y demás lindezas. Parece ser que, hasta el momento, vivíamos en la ignorancia.
