
«Mañana domingo vamos a tener una noche entretenida e interesante, aunque espero que no llegue la sangre al río a pesar de esta gentuza de la izquierda»
Creo que el principal acontecimiento político de esta semana se producirá su último día, el domingo, a partir de que a las 20:00 horas cierren los colegios electorales y empiece el recuento de votos de las elecciones gallegas. Aunque no me atrevo a asegurarlo, porque en esta España del despropósito no se puede descartar nada. Pero la semana comienza con lo que colea de dos noticias de la anterior; una, buscando, evidentemente, influir como sea en el resultado electoral –ese, “como sea”, ya sabemos de quién es coletilla característica– y, la otra, que sí que debería tener influencia definitiva en un resultado en el que Galicia en primer lugar, pero España no muy lejos, se juegan buena parte de un incierto futuro.
Empiezo por la segunda, despachada por el oficialismo imperante con un post del dictraidor Sánchez, meramente formal, copiado por algún “community manager”, al dictado de la mercadotecnia monclovita: «Lamento profundamente la muerte de los agentes de la Guardia Civil en acto de servicio en la costa de Barbate. Quiero mandar un sentido abrazo a sus familiares y compañeros..» y blablablá. Tanto lo lamentaba que se fue a disfrutar de la fiesta que su Goyosfera subvencionada montó, en Valladolid este año, custodiada por 1.300 efectivos de las Fuerzas de Seguridad, por si los tractores molestaban a su “icono”, como, enfervorecida y alcachofa en mano, una desnortada de Radio Televisión Espantosa, dizque “periolista”, le gritaba entre exabruptos, peinetas y demás ordinarieces.
Como casi todo el mundo sabe, el viernes de la semana pasada se produjo el ASESINATO de dos guardias civiles, David Pérez Carracedo y Miguel Ángel González Gómez (D. E. P.), a manos de miembros de una banda de narcotraficantes que opera –desde hace bastantes años, señor “Pequeño” Marlaska– en la Bahía de Algeciras, en la zona de Barbate. Vayan mis condolencias a sus dos viudas y a esas tres niñas que se quedaron sin padre, para las que no se pronunció una sola palabra en la citada Goyosfera por nadie del “rojerío cultural” y sus medios, como tampoco Pedro Narciso I el Mentiroso que, no contento con esa desvergüenza, hizo desplazarse desde la base de Torrejón a un Falcon vacío para regresar a Madrid, donde el domingo asistía en el Ateneo, a un desfile de moda de Devota&Lomba, con la “experta” en temas africanos –sobre todo marroquíes– Begoña Gómez. Derroche para sus fastos y precariedad para dotar de medios a la FF. y CC. se Seguridad, que tampoco remedia su cada día más miserable ministro de Interior, al que la viuda del primero de las víctimas citadas más arriba puso en su sitio al no permitir que le impusiera la medalla. Un ministro que fue abucheado tanto en Cádiz –no se atrevió a ir a Barbate– como al día siguiente en Pamplona, donde quiso completar el paripé político . Al igual que el miércoles en Trives (Orense), donde fue recibido con gritos de dimisión y si no es por la escolta puede que lo hubieran linchado. Y es que, como creo que recordaba el diputado de UPN, Alberto Catalán: “Como juez fue admirado y como ministro es despreciado” y, ya que ha dicho que no piensa dimitir, sólo me cabe una pregunta ante la negativa de su presimiente a cesarlo ¿Qué sabe Marlasca de lo que sabe Marruecos de Sánchez y Begoña después del pinchazo telefónico Pegasus? Ahí la dejo, a ver si alguien puede responderla.
Si tuvo palabras en recuerdo de los dos asesinados Felipe VI, en la entrega de despachos a los nuevos jueces: “Recordemos a Miguel Ángel González Gómez y a David Pérez Carracedo, nacido, por cierto, en Barcelona, los dos guardias civiles asesinados en acto de servicio contra el narcotráfico el sábado pasado en Barbate (Cádiz). Desde de aquí quiero transmitir toda nuestra solidaridad a sus familiares, a sus compañeros y mandos, así como desear que los compañeros heridos se recuperen pronto”. No ocurrió lo mismo en Pamplona, donde su alcalde de BILDU y sus concejales de partido se negaron a acompañar el minuto de silencio convocado, así como en el parlamento catalán, en el que, el socialista Salvador Illa, se negaba también a hacer lo propio. De todas formas, me tranquilizan las palabras de la portavoz del gobierno, Pilar Alegría “de la huerta” que, en un nuevo gazapo, prometía con rotundidad “contundencia cero contra el narcotráfico”, tal vez traicionada por el subconsciente que le juega malas pasadas de vez en cuando, que le llevó a revelar las verdaderas intenciones del desgobierno Frankenstein.
La primera cuestión a la que me refería en el primer párrafo, la que busca influir como sea en el resultado electoral, tiene que ver con la manipulación por tierra, mar y aire, que el PSOE, socios, apoyos y agradecidos, además de sus medios, están haciendo del inoportuno desliz de Alberto Núñez Feijoo a dieciséis periodistas de su padre y de su madre (mala la de la mayoría, sin duda), pensando que iban a respetar el «off the record» que acordaron. Cierto que, aunque no fue muy hábil el líder del PP, pese a haber aclarado que lo hacía para adelantarse a la jugarreta que preparaban PSOE y Junts de sacar ese asunto en los últimos días de campaña, la realidad es que no es nada nuevo, puesto que ya dijo cuando ganó las elecciones que hablaría “con todos los partidos excepto con el que homenajea a terroristas acusados de asesinato”, o sea, con BILDU. Recordemos que, en su debate de investidura, dijo algo así como que “podría ser presidente del gobierno si hubiera aceptado las condiciones de Puigdemont, pero no lo voy a ser a cualquier precio”, lo que provocó la carcajada insolente desde su escaño del que sí estaba dispuesto a serlo por siete votos. Y en eso sigue, vendiendo España para continuar en el poder como sea. Me parece que, salvo para los que no lo quieran ver, Feijoo estuvo claro: “Si el independentismo quiere amnistía, ya tiene al señor Sánchez para que se la dé, yo no. Lo he dicho en mi sesión de investidura y lo repito ahora, conmigo, el independentismo no puede contar para ningún tipo de amnistía, salvo para combatirla, y conmigo, el independentismo, no puede contar para cualquier tipo de indulto, porque no se da ninguna condición”.

Lo curioso es que no sería el PSOE el que podría desbancar al PP, sino el comunista Bloque Nacionalista Gallego (BNGa), para el que el cada día más hundido PSOE está haciendo campaña. Algunos creerán que el PSOE, animando a votar al BNGa, que irá con BILDU a las próximas elecciones europeas, en una lista encabezada por el etarra Pernando Barrena no podía caer más bajo, pero lo hará. Todavía, Pedro Antonio Narciso PinócHez doctor Plagio cum Fraude, se recreaba el jueves en un mitin de los muchos en los que se ha prodigado en esta campaña retratándose a sí mismo en su penúltimo ataque a Núñez Feijoo: “Por la mañana negociando amnistía e indultos con los independentistas y por las tardes manifestándose en contra de esos independentistas y llamándoles terroristas. En política, como en la vida, cuando alguien en privado dice una cosa y en público dice la contraria, se llama hi-po-cre-sía. Hipocresía”. Y, volviendo a Gustavo Adolfo Bécquer, al que parafraseaba hace pocas semanas, “¿Qué es hipocresía? Hipocresía eres tú” Fray Perico.
Y, de nuevo, al “agradecido” por la repesca de 2018, Santiago Abascal, le faltó tiempo para unirse al ataque del PSOE y no dejar de interpretar su papel de “cuña de la misma madera” –la peor según un conocido refrán español– en el PP, al que odia desde que le cerró los “paraguas” bajo los que vivía muy bien sin dar un palo al agua, que es lo que mejor sabe hacer y más le gusta. Un buen amigo, sin militancia como yo, buen y objetivo analista, resumía hace un par de días la situación de las elecciones gallegas con esta sencilla ecuación: GALICIA: PSOE + BNGa + VOX CONTRA FEIJÓO –y. aunque poco relevantes allí, podría haber incluido también en el segundo término de la ecuación a SUMAR y Podemos–. Cuando en febrero del año pasado se acercaban las elecciones municipales y autonómicas de mayo, recordaba mi opinión sobre lo que podría significar votar a VOX, en una miniserie de tres artículos, que valía igualmente para las generales que convocó Sánchez por sorpresa nada más recibir el batacazo que supusieron las anteriores para el socialismo y que sigue valiendo ahora para las gallegas. En este caso, votar a VOX será como votar al BNGa. Pero muchos no se quieren enterar, cegados por su más que comprensible cabreo con el PP de Rajoy/Soraya y después de Casado/Egea, y a otros muchos no les interesa que se enteren. Veremos cómo acaba el domingo con estas miserias políticas, que anteponen esos sentimientos a reconocer el mal mayor que supone en estos momentos, y desde hace cinco años, el sanchismo en el que ha derivado el otrora Partido Socialista, desde hace bastante poco Obrero y nunca demasiado Español.
Ya entonces, Tanto Abascal como Albert Rivera, desoyeron la propuesta de Pablo Casado de concurrir juntos en las dos citas electorales de 2019, al menos en las quince o veinte provincias en las que ir separados suponía perder muchos escaños. Pude llegar a entender que el catalán, dado su tendencia real de centro izquierda, que disimulaba en aquella época tratando de ocupar un centroderecha que le quedaba grande y lejos, pero no era de recibo la negativa del vasco, salvo que se debiera a ese pacto PSOE-VOX, que no puedo demostrar, pero del que no tengo duda que se produjo al final del verano de 2018 y que el devenir de VOX me ha venido confirmando, siempre más próximo a los postulados del PSOE y de otros partidos de la izquierda, que del PP, en sus votaciones, tanto a nivel nacional como autonómico o municipal. Si no, ¿Qué sentido tiene presentarse de nuevo en Galicia donde ha cosechado repetidos fracasos y donde sólo tiene una concejal en un municipio de mil habitantes, de los 313 que tiene la región gallega?
Lo cierto es que el domingo vamos a tener una noche entretenida e interesante, aunque espero que no llegue la sangre al río a pesar de esta gentuza de la izquierda y de los rencorosos y resentidos dirigentes de VOX y espero que ni la manipulación interesada del desliz de Núñez Feijoo ni la concurrencia de VOX, vayan a afectar sensiblemente a las elecciones gallegas ni, mucho menos, cuando se celebren, a las próximas generales –que ojalá sean lo antes posible, si la Justicia y Europa no nos fallan y decae la ley de amnistía–. Pero no cabe duda de que, como expresaba el lunes Narciso Michavilla, presidente de GAD 3, «no hay elección sin emoción, aunque los gallegos, habitualmente, por su propio sistema electoral, nos han dado pocas sorpresas». Esperemos que tenga más acierto que el 23-J.
Me despido con este canto a los dos Guardias Civiles ASESINADOS, señor Sánchez, no fallecidos:
Lo demandó el honor y obedecieron, / los requirió el deber y lo acataron ; / con su sangre la empresa rubricaron, / con su esfuerzo la Patria engrandecieron. / Fueron grandes y fuertes, porque fueron / fieles al juramento que empeñaron. / Por eso, como valientes lucharon, / y como héroes murieron. / Por la Patria morir fue su destino, / querer a España, su pasión eterna, / servir en los Ejércitos, su vocación y sino. / No quisieron servir a otra Bandera, / no quisieron andar otro camino, / no supieron vivir de otra manera.
Descansen en Paz David y Miguel Ángel y mis condolencias a sus viudas e hijas.

