El maná de la amnistía. por Guirong Fu

El maná de la amnistía

«El maná de la amnistía, ese divino fruto que como del mismo cielo vendrá a caer sobre nuestras almas, que en quebranto y amargura antes vivían»

(1)

Hoy siento mi corazón rebosante de alegría:

¡todo indica que es cosa ya hecha LA AMNISTÍA!

¡Por fin llegará a Cataluña la ansiada convivencia,

a la que los españolistas aplaudirán con las orejas!

¡Ya resuenan los claros clarines, ya se oyen baladas de trompeta!

(2)

¡Me muero de ganas de corretear por las Ramblas

y abrazarme a todo separatista que me salga al paso!:

-De mi desprecio por los de tu puta calaña ya no queda nada:

¡Ven, hermano mío; deja que te dé un sentido abrazo!

Las ‘paradas de flores’ se llenarán de rosas y guirnaldas:

(3)

Parecerá Sant Jordi ya todos los días: ¡Le tomará por su santo patrón toda España!

¡Andaluces y manchegos, vascongados y gallegos

en continua peregrinación para besar a ‘La Moreneta’!

¡Separatistas catalanes, con sus corazones de unción y ternura plenos,

(4)

recorriendo ‘El Camino de Santiago’ con la estelada bien enhiesta!

¡Ah: sólo de pensarlo -debo confesarlo-, se me pone tiesa!

(¡La estelada, por Dios, que luego la gente malpiensa!)

¡Devotos peregrinos de todas las regiones de España

habrán de correr, entusiasmados, a su encuentro!:

(5)

-¡Acercaos, hermanos: hemos organizado ‘una bona butifarrada’,

y el cava, en vuestro honor, enfriándose está en hielo!

Nadie imagina un solo catalán ni un solo español de bien

que no salga a celebrar por todo lo alto… ‘el maná de la Amnistía’;

(6)

ese divino fruto que como del mismo cielo vendrá a caer

sobre nuestras almas, que en constante quebranto y amargura antes vivían.

¡Y no será sino a los buenos de Carles y de Pedro a quienes deberemos tanta dicha!

¡Dos prohombres de Estado… como no hubo, en España, otro par igual!

(7)

¡Recémosle ya a ‘La Moreneta’! ¡Al apóstol Santiago y a la Virgen del Rocío todos recemos!

¡Recémosle a San Isidro y recémosle a ‘La Pilarica’!

¡Recemos a todos los santos patrones de La Santa Hispanidad:

la dolorosa inquina de tantos años se nos volará en un solo día;

(8)

como si nuestro hermano Carles la hubiera apresado en una botella de ratafía;

o como si el Falcon de nuestro hermano Pedro la hubiera lanzado sobre el mar!

¡Ah…; arrasados en lágrimas de alegría tengo aún mis ojos;

estos ojos míos que un día los viles gusanos se comerán;

(9)

pero en España y en su tan amada hija pródiga Cataluña vivirá el eterno gozo

que sólo una bendita ley de Amnistía al fin nos podrá asegurar!

¡Gracias, Pedro! ¡Gracias, Carles!

¡Incontables generaciones, merced a vuestra empatía,

vuestra ansia de concordia e infinita generosidad,

(10)

habrán de vivir, durante milenios, en franca camaradería,

en íntima armonía… y en la más perfecta paz!

¡Oh, sí; difícilmente hombres tan bondadosos, honorables y desprendidos

volverán de nuevo nuestro viejo universo a surcar!

(11)

¡Y cuánta razón llevaba la Comisión de Venecia

-y su docto epígono ‘Ivanete y Redondillo’-,

que las mil y una bondades de la ley de Amnistía ha predicho ya!

Cierto es que el hermano Carles, en un excusable prurito separatista postrero

(12)

-apenas algo más que ‘el canto del cisne’ ante aquello que ya se fue-

soltó, todavía ayer mismo, un lacónico y yo diría que hasta eufónico… «¡Ho tornarem a fer!»

¡Nada al cabo! Bromitas suyas. Chiquilladas de quien lleva muy a gala su magnífico buen humor.

(13)

Acaso por imitar a Eugenio -otro ilustre catalán como él- de repente le dio.

Pero me callo ya, que la emoción me vuelve a embargar:

aprovecharé para acercarme al bazar de todo a cien, que quiero, hoy,

encenderle unas velitas bien cucas al Cristo que hay junto al altar.

(14)

¡Gracias, Pedro; gracias, Carles: un padrenuestro,

por la eterna salvación de vuestras «molt honorables» almas,

arrodillado humildemente ante la cruz, voy a rezar!

(«¡Collons»: ya me duelen las rodillas… antes de ‘genoflexionar’)

guirong fu

Tengo 60 tacos; es decir, una linda juventud... prolongada.
Catalán y ESPAÑOL de Barcelona, en donde ahora vivo feliz,
pues, TENIENDO SALUD, no me falta de nada.
Guirong Fu, en Twitter, decidí hacerme llamar;
y todos saben que es Nietzsche quien puse en mi avatar.
No hay en mí afán de ocultamiento,
pero va con mi talante el anonimato.
De otra suerte, aunque les pusiera mi retrato,
no habrían de reconocerme ustedes un pimiento.
Den todos por bien seguro, sin embargo,
que, siempre que se trate de defender MI DIGNIDAD
y EL HONOR de quienes me honran con su amistad,
no habré de ocultar de mí ni un solo dato.
¿Mis intereses? Los mismos que siempre tuve:
El humanismo, la buena literatura y el ámbito entero de la psicología.
Y aunque en la política no siempre demasiado me entretuve,
los años me han llevado a querer tomarle la medida:
Me duele su arbitrariedad, su falta de sentido común, sus dislates.
Su ambición soez, su arrogancia, su desvergüenza, su hipocresía.
Me indigna que me deslumbre con sus lindos 'escaparates'
y que cuando entramos a 'comprar' no nos dé más que porquería.

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