
«La derechona se impone ya en toda Europa. ¡Salvo en España, a Sánchez gracias, que resiste como una roca: menuda bicoca!»
(1)
¡La derecha venció en Portugal!
¡El mundo se ha vuelto loco, loco, loco!
A poco que nos descuidemos un poco,
¡vamos a pasarlo, todos, fatal!
¿O acaso queda aún alguien tan bobo,
que ignore que la derechona… es El Mal?
(2)
Y sin embargo, la derechona
se impone ya en toda Europa.
¡Salvo en España,
a Sánchez gracias,
que resiste como una roca:
menuda bicoca!
(3)
¡Qué afortunados somos, pues, los españoles,
que podemos contar con Pedro El Campeador:
en vez de cosechar premios ‘Óscar’ a montones
merced a su beldad, su apostura
y a sus admirables interpretaciones,
por la España que tanto ama se sacrificó!
(4)
No hay más que ver la abnegación incalculable
en que consiste su polémica ley de Amnistía:
sabedor que todo dios se le echaría encima,
aceptó el heroico sacrificio de sacarla adelante,
a fin de que todos nuestros hermanos catalanes
viviesen ya por siempre en la más perfecta armonía.
(5)
¿Qué hombre o mujer habría llevado tan lejos
la alta responsabilidad que a todas luces supone
dirigir los procelosos destinos de tan compleja nación?
Pocas personas ya en este egotista mundo quedan
con la dignidad, la generosidad y la entereza
(6)
de quien, con certeza, es… nuestro Primer Hombre!
¡Cómo ante él, pues, no iba a embargarnos a todos la emoción!
Si bien no podemos esperar, de hombre tan valeroso,
la muestra de debilidad de encomendarse al buen Dios,
sin duda le debemos, ante el sendero lleno de abrojos
(7)
que aún le aguarda -y previo a un final que se presume victorioso
y rebosante de preces- nuestra más sentida oración.
¡Viva don Narciso! ¡Larga vida a Pedro;
que gobierna, con humildad y con esmero,
en tiempos de gran tribulación!
(8)
Por suerte, el Cielo, con él nos ha bendecido:
estaríamos perdidos… si gobernase aún el corrupto Rajoy.
Demos gracias, pues, al entero resto de partidos,
que, desinteresadamente, a Sánchez han sostenido.
Y, sobre todo, al cada día más inteligente pueblo español,
(9)
que lo ha bordado cada vez que hasta las urnas ha ido.
De ahí que lleve años nadando en la abundancia…
y corriéndose… de sanchista satisfacción.

