
«La nueva elegida: Greta de Arco… ¡Perdón! Greta Thunberg, es el último Avatar enviado al guiñol para entretener a la humanidad y, en este caso, hacer sentir a las multitudes la culpa de diseño»
Al igual que la contactada del siglo XV, esta nueva figura, prototipo repetitivo de la “elegida” para la misión sagrada de salvar el mundo, es endosada a una niña por no se sabe qué elementos desconocidos muy aficionados a jugar con individuos humanos. La nueva elegida: Greta de Arco… ¡Perdón! Greta Thunberg, es el último Avatar enviado al guiñol para entretener a la humanidad y, en este caso, hacer sentir a las multitudes la culpa de diseño.
Esta niña, tras la que corren los interesados, emerge de repente para seguir dando la vara con el Cambio Climático de diseño ayudada por ciertos lobbies y sociedades. Si no fuera porque está claro y salen a la luz particularidades personales y de ambiente de la dulce nena ecologista, me arriesgaría a preguntarle qué cuando empezó a escuchar las “voces” en su cabeza.
Y ponen a Greta a presumir de su “Asperger” tal como se lleva ahora, en este tiempo de estupidez rancia donde la enfermedad o los problemas de una Naturaleza equivocada, parece que es fomentado»
Dice ella misma que tiene “Síndrome de Asperger”. Y ponen a Greta a presumir de su “Asperger” tal como se lleva ahora, en este tiempo de estupidez rancia donde el orgullo de lo peor: la enfermedad o los problemas de una Naturaleza equivocada, parece que es fomentado.
Vemos a criaturas sonrientes, padeciendo los más difíciles problemas, con pañuelos en la cabeza o rapados; poniendo dedos en forma de uve, proclamando que luchan mucho y bien contra enfermedades terribles, soportando toda clase de tratamientos con alegría, en vez de mostrarse, mostrarnos, indignados todos y aullar acerca de lo obsceno de la tardanza interesada en la investigación; la dificultad para sobrevivir sin dinero y el sufrimiento de tratamientos que parecen ser los únicos para mantener a las personas con vida, que no para sanarlas. Cuando desde hace años, se sabe que se han descubierto cosas y que hubo líneas de investigación, a veces exitosas, que se han silenciado, o peor aún, se ha silenciado a los investigadores con diferentes métodos en los que no entraremos en esta opinión.
Que un pobre tenga que morir porque no tiene dinero para salvarse… Que exista un mercado de venta de órganos sin que importe nada de donde se hayan sacado estos. Que grandes laboratorios sean “comprendidos” en su desdén a quien no tiene suficientes medios porque es mucho gasto y porque todo está muy caro…
«Con esta inocente Greta de Arco , se intenta diseñar un ídolo atacado por la sociedad, ¡pobre sociedad!»
Con esta inocente Greta de Arco , se intenta diseñar un ídolo atacado por la sociedad, ¡pobre sociedad!, tomando el estandarte de una dolencia o característica con la que nadie se va a meter. Es Greta la del Asperger, sola frente al mundo que no entiende esto. Y ya están las fichas en su lugar. En el altar, un sensible ídolo que luego se pueda derribar por enemigos imaginarios ya diseñados de antemano.
Es triste ser testigo de este juego bobalicón, porque resulta, que a la vez que esos desconocidos pastores del rebaño preparan la partida, la sociedad también evoluciona, y comprende las reglas y pasa de la manipulación evidente. O sea, a la sociedad le importa un pito que la “señita” tenga lo que sea si le permite idas y venidas, dimes y diretes. Y, a la sociedad, le importa un guano el pretexto de “mira lo sensible que soy a pesar de mi diferencia, que no se nota si yo no lo digo, pero que va estupendo para parecer más símbolo todavía”.
«Una vez el nuevo ídolo, esta moderna Greta de Arco, levanta su dedo acusador, entonces, nos atacan por todos los flancos»
Una vez el nuevo ídolo, esta moderna Greta de Arco, levanta su dedo acusador, entonces, nos atacan por todos los flancos: El humito de su cigarro; su misma respiración, son nutrientes oscuros del agujero de Ozono. El plástico que usted utiliza, porque un día, estamentos superiores decidieron que era un material perfecto para todos y lo impusieron hasta en las botellas de agua. Recuerdo yo de pequeña, la repugnancia que me daba, creí siempre ser yo sola, porque notaba en alimentos y agua el extraño sabor que dejaba ese “maravilloso” material que ahora está invadiendo los mares por nuestra culpa, por nuestra gran culpa…
Pero, parece que alguien, no se si ya ha sido silenciado o no, ha descubierto que el plástico se puede disolver por el descubrimiento de una molécula especial por parte de algún genio que quiso venir a la tierra a salvar a un montón de gilipollas que no se van a dejar por que son pasto de un ganado sin calificar.
Resulta que andan por ahí, cientos de ecologistas profetas del desastre futuro y agentes de acusación contra el género humano sembrando algo que no sirve para nada pero que hace bien en el discurso preparado: ¡La culpa! Esa culpa que emerge siempre empuñada por alguien abstracto o bien tangible, para que el tipo corriente sienta que es el culpable y cargue en su débil espalda, demasiado cansada por el peso de innumerables “culpas” con ese saco tan pesado que no le pertenece.
«Resulta, para empezar, que desde 1945 hasta el momento, se han lanzado sobre el mundo, procedente de gobiernos conocidos más de dos mil cien bombas atómicas»
Resulta, para empezar, que desde 1945 hasta el momento, se han lanzado sobre el mundo, procedente de gobiernos conocidos más de dos mil cien bombas atómicas. ¡Pero nada, eso no es nada!
¿Qué van a hacer esos inocentes experimentos, cosillas de nada, ante la malignidad de ese cigarrito que se fuma usted, ahora en la calle, mientras le dejen los estupendos, que están muy contentos por aullarle a un pobre ser que boquea humo en una terraza de bar?
Y ya que sale a colación, ¿cómo es que los mismos que fabrican el tabaco envenenado tienen la osadía de poner horribles y sospechosas fotos de muertos y medio muertos a causa del veneno del tabaco, cobrándonos la amenaza; provocando que los nenes se vuelvan ecologistas a la carta, y sin que caiga nadie en la desvergüenza del tema.
Dejar de envenenar el tabaco no se contempla. Pero de esa forma, se ahorran millones en indemnizaciones y se sigue vendiendo y llenando las arcas del de turno. Además, con la conciencia tranquila, que bien se informa al adicto desde la cajetilla de lo pronto que palmará “por su culpa, por su grandísima culpa”.
El planeta arde por varios flancos, pero nadie se ha preocupado de ese desastre. Que resulta ser uno de los peores desastres de la humanidad. Entonces, va alguien y grita mucho frente a un edificio oficial. Todos le hacen fotos, le pasean de un lado a otro para que lo aplaudan, se le muestra en miles de publicaciones y ya parece que se esta haciendo algo. Los gobiernos ponen medallas. Sale en los informativos de cientos de cadenas de TV. Le dejan barcos para ir y venir, pero todo sigue igual como era previsible.
«Desengáñese, Al final, pese a las más de dos mil bombas atómicas y los terribles incendios, el culpable sigue siendo usted, con su nevera, su cigarrito, su bolsita de plástico»
Desengáñese, Al final, pese a las más de dos mil bombas atómicas y los terribles incendios, el culpable sigue siendo usted, con su nevera, su cigarrito, su bolsita de plástico… ¿Y la respiración de usted?, que respira gratis Oxígeno y expulsa Anhidrido Carbónico que es malísimo, malísimo. ¿No le da vergüenza?… Las bolsas de los supermercados, y los cacharros de plástico que un día nos vendieron como el adelanto del siglo XX…
¡Usted tiene la culpa! Por no haber imaginado lo que pasaría casi cien años después ¡Hombre ya! Contamos también con las flatulencias de las vacas, de las cabras, de los cerdos… ¡Puro metano! ¿A ver si la extinción de los dinosaurios se debió en realidad a sus ventosidades?
Seguramente no… pero ¿y si, sí?
¿Contemplamos ahora las particularidades de los intestinos humanos? Yo no miro a nadie, pero, una mezcla de Dióxido de carbono, Hidrogeno, Metano y Amoniaco son los gases que se unen en sus entrañas y que provocan el olor de sus cuescos, además de ser una energía negativa que unida a la de muchos millones de seres en el planeta, se adhiere a esa hipotética causa,- fuera de las dos mil bombas atómicas-, que está cargándose el Ozono desde que empezaron las pruebas nucleares en este mundo de tontos a las tres.
¡Oiga! ¿Para qué ha nacido usted?… ¡Pague! ¡Pague! ¡Cállese! ¡Culpable! ¡Irá al infierno, además! Todos iremos menos el símbolo Greta, Greta de Arco, sus papás, el lobby que la subvenciona y esa fauna desconocida, o no, que pulula por lo oscuro del mundo de los intereses del planeta. Las bambalinas están a rebosar. Hay cientos de apuntadores, y la dulce niña, canta en el escenario una tierna cancioncilla popular acerca de pájaros y cielos azules…

