Una semana de aniversarios, más falacias, injurias y mucha carroña. Por Antonio de la Torre

Una semana de aniversarios, más falacias, injurias y mucha carroña. Ilustración de Lobo Gris

«Esta semana ha venido marcada por dos aniversarios de muy distinta naturaleza y causas, pero con el mismo guion destructivo y manipulador del Estado»

Mientras sigue sin dimitir ni, por supuesto, ser cesada la señora Paquita Armengol, la marioneta que el que mueve los hilos colocó al frente del Congreso, esta semana ha venido marcada, entre otras cosas, por dos aniversarios de muy distinta naturaleza y causas, pero con el mismo guion destructivo y manipulador del Estado. 

El lunes, recordábamos el vigésimo aniversario de los atentados perpetrados en las estaciones de Cercanías de Madrid, Atocha, Santa Eugenia y El Pozo, el 11 de marzo de 2004, que nos dejaron 191 muertos directos, más otro que falleció diez años después de sufrir un estado de coma irreversible y un policía nacional que murió en aquel paripé de explosión controlada y, tal vez, programada, de un piso en Leganés, horas después de haber desalojado el edificio en el que se “inmolaban” siete de los supuestos terroristas, autores, dizque materiales, de las masacres. Una rememoración que empezaba mal, con un acto oficial presidido por los Reyes de España y el presimiente Sánchez, que llevado por su sectarismo no invitó al presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijoo. Y no tuvo bastante con eso, sino que sacó su perfil más carroñero para sacar partido de tan luctuoso aniversario: Se cumplen veinte años de la mayor mentira –lo dice el que aprovechó una frase introducida en una sentencia para “asaltar” el poder– del gobierno de José Mª Aznar, que antepuso su interés electoral al respeto y a la verdad, jugando con el miedo de todos los españoles. Todavía hoy, el Partido Popular continúa sin pedir perdón –¿lo pidieron ellos por violar la jornada de reflexión e incitar al asalto a la sede del PP ese día?–, es evidente que permanecen en el tuétano del PP la mentira y la infamia –dicho por Pedro Plagio cum Fraude I el Mentiroso suena paradójico, ¿no–, como modo de hacer política permanentemente. Todo eso en el Palacio Real, en presencia de Felipe VI. Rastrero hasta decir basta, en un burdo intento de desviar la atención del caso Koldo y la corrupción que tiene contra las cuerdas a su presidente del Congreso y a unos cuantos ministros, una de ellos número dos del Partido Sanchista y vicepresidente primera de su desgobierno, de la que hablaré después.   

Por otra parte, el jueves se cumplía el cuarto aniversario del primer estado de alarma decretado por el desgobierno Frankenstein el 14 de marzo de 2020, prorrogado cuatro veces que el 14 de julio de 2021 fue declarado inconstitucional –no sería el único en correr esa suerte–, tras argumentar el Tribunal Constitucional que para el encierro borreguil –confinamiento lo llamaron– al que nos sometió el gobierno habría que haber declarado el estado de excepción. Pero, que se sepa, nadie ha respondido por esto ni se ha hecho nada al respecto tras el abuso de poder contra nuestra libertad de movimiento que consagra el Artículo 19 de la Constitución. No me voy a extender aquí en argumentar lo que no fue sino otra falacia auspiciada por la OMS, brazo no armado, pero casi, de esa nefasta ONU que no sé si, fuera de su origen, tuvo alguna razón de ser, pero a la que no se le conoce un logro de esa paz para la que fue creada. Lo cierto es que ese brazo teledirigido por el comunista etíope Tedros Adhanom Ghebreyesus y puesto ahí por su mentor Xi Jinpingn, presidente de la R. P. China casi perpetuado –¿por qué a la extrema izquierda le gusta tanto la perpetuidad? (a la extrema derecha también, conste)–, ha comprobado con la pésima gestión de la “plandemia” cómo el rebaño occidental es fácilmente “estabulable” por el miedo y no tengo duda de que lo volverá a intentar. Como buen “negacionista”, dicho sea en el mejor sentido del término -analista crítico con la verdad oficial sistémica–, diré que me dan más confianza las reflexivas dudas de acreditados científicos –aunque modesto, yo también pertenezco a ese mundo– sobre la realidad del suceso y los posibles efectos secundarios de las mal llamadas vacunas que tanto insistieron, e insisten, en que nos teníamos que poner los no vacunados para no contagiar a los vacunados con hasta cinco dosis que caían “contraviniendo” el efecto “salvífico” de la inyección no probada. Y es que, según The Center for Systems Science and Engineering (CSSE) at Johns Hopkins University (JHU), a 31 de diciembre de 2021 (prácticamente dos años de “plandemia”), el número total de contagios por COVID fue del 1’89% de la población mundial y la letalidad –muertos sobre población total– del 0’069%, mientras que en la, mal llamada también, Gripe Española, los contagios representaron el 6’25% de la población de entonces y la letalidad el 2’74%. Algún día explicaré con detalle mi análisis estadístico realizado a lo largo de esos dos años, 2020-21, pero recomiendo tener presente una frase del Papa Francisco, pronunciada el 10 de enero de 2014, con el que esta vez coincido: Ante la dictadura del pensamiento único, lo que pide el Señor es vigilar y rezar, no comprar cosas que no sirven…. No viene mal recordar lo que el periodista norteamericano de la CBS, Edward R. Murrow, dijo: “Una generación de ovejas, pronto engendra un gobierno de lobos”. Y eso es de aplicación para aquellas pruebas que nos obligaron a hacernos, muchos, seguramente, en repetidas ocasiones, denominadas PCRReacción en Cadena de la Polimerasa, por sus siglas en inglés–,  que su propio inventor, Kary B. Mullis, Premio Nobel por ello en 1993, decía que no eran pruebas diagnósticas y menos si se realizan por encima de 25 ciclos –en España creo que se hacían por encima de 35–, lo que según otro reputado “negacionista”, creo que Fernando López Mirones, originaba falsos positivos, que hacía que lo fuera “hasta un aguacate”. Ya veremos en qué quedan esas presunciones cuando se depuren responsabilidades y se sepa todo lo que el caso Koldo-Ábalos-Armengol-PSOE-Sánchez va dando de sí y las más que posibles implicaciones de los susodichos y algunos más y de la hija del empresario de las saunas “Begonia” Gómez O si prospera la denuncia del PP ante la Oficina de Conflictos de Intereses (OCI), para determinar la responsabilidad del propio presidente, si no se inhibió en los Consejos de Ministros que presidió el 3 de noviembre de 2020 y el 16 de marzo de 2021, en los que se decidió “salvar” con más de seiscientos millones de euros a Globalia y Air Europa, compañías que tenían vínculos de naturaleza económica y profesional con su mujer https://www.elmundo.es/espana/2024/03/13/65f18e1ae9cf4a11338b4572.html a través de la financiación del África Center del Instituto de Empresa que dirigía ella. Una posible “infracción grave» de la Ley 3/2015 del alto cargo https://www.boe.es/eli/es/l/2015/03/30/3, que supondría «imposibilidad de ocupar un alto cargo entre 5 y 10 años». Air Europa “«financió la cátedra de “Begonia” Gómez y tenía en nómina a Víctor de Aldama, detenido en la trama Koldo» y perejil en casi todas las salsas, “levitación” por Barajas de la vice venezolana Delcy Rodríguez, fraude de las mascarillas, viajes a Méjico, rescate de la “monovuelo” Plus Ultra, etc.

Y, cómo no, la carroña crece cuando de carroñeros hablamos. Así, en el pleno del Senado del martes, al que después de muchos meses se dignó acudir “su Sanchidad el Transparente”, una para mí desconocida senadora del Partido Popular, Alicia García, lo sometía a una batería de preguntas bastante lógicas sobre lo que llevamos viendo durante las últimas semanas: «¿Qué sabía de las actividades de Ábalos cuando lo cesó? ¿Quién participó en el Delcygate? ¿Estaba al tanto de los contratos? ¿Qué surgió de la reunión del número dos de la Guardia Civil cuarenta días antes de la detención de Koldo? ¿Me va a contestar o va a reservarse para la comisión de investigación?». Batería que remató con una afirmación demoledora: «Tengo el título de su próximo libro ‘Pasar por el aro’, porque pasará por todos, por Puigdemont, por Ábalos, por Junqueras, por Otegui… Con tal de mantenerse en el poder, pasará por todos» y calificándolo de «títere de un prófugo de la Justicia» y de «presidente humillado, acorralado por la corrupción y extorsionado por el independentismo… que pasará a la historia como el que blanqueó a los herederos de ETA, soltó a violadores y pederastas, la amnistía, mentiras y corrupción, y todavía peor, el que todo lo sabía y todo lo tapó». Ante semejante chaparrón, el sátrapa convertido en marioneta de Puigdemont no respondió y, en su línea chulesca, pasó al ataque con la cantinela del día anterior: «Dejen de insultar la memoria de las víctimas del terrorismo. Ayer, señorías, se celebró –seguramente lo celebraría él (y los suyos), como sucesor hoy del que se benefició entonces. Los demás lo rememoramos– el 20 aniversario del mayor atentado de la historia de España, de Europa. Hoy he escuchado a líder de su partido político decir que actuó el Gobierno de España de buena fe, porque de esos lodos estos polvos (sic) –lo dijo así, exactamente al contrario del popular dicho, tal vez traicionado por el recuerdo de la toga de su magistrado de cabecera en el T. C.–. La gran mentira del 11 de marzoPinócHEZ dixit– es el acta fundacional de este proyecto político destructivo que ustedes representan desde hace 20 años a esta parte«, casi tan “inmejorable” dominio del español como sus Vices.  

Hablando de carroña, “cantaba” una “presunta implicada” en el caso Koldo-PSOE, número dos del partido, viceprimera del desgobierno y ministra de Hacienda, mi querida Marisú Montero, víctima de su proverbial incontinencia verbal, unida, posiblemente, a su ignorancia en la materia –“La incompetencia es tanto más dañina cuanto mayor sea el poder del incompetente”, decía Francisco Ayala–. Aprovechando eso de que, “en la guerra, todo agujero es trinchera”, han encontrado un hueco donde escarbar para desviar la atención de lo que se le viene encima con la corrupción algo más que “puntual”, como la define el yerno del de las saunas. Así, dejaba en los pasillos de la cámara la “primicia” sobre una inspección que la Agencia Tributaria estaba realizando al hoy novio de la presidente de la comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, por unas posibles comisiones recibidas de unos contratos con el ministerio de Sanidad de Salvador Illa, al parecer de unos ejercicios anteriores a esa relación sentimental. La “ruina andaluza” se adelantaba a lo que cinco horas después revelaría la prensa oficial de la Moncloa, demostrando así sus grandes dotes de “pitonisa”. Según decía en una interesante entrevista en la COPE Ignacio Ruiz Jarabo, exdirector de la A. T. se trata del caso más grave de la Agencia Tributaria, porque han pasado dos cosas tremendamente serias. La ministra de Hacienda conoció ilegalmente lo que, de acuerdo con la normativa, no podía haber conocido y ha utilizado ilegalmente esos datos, que conocía ilegalmente, para un fin político partidista, como es atacar a una política rival. Y, además, lo ha hecho delatándose en público y ante las cámaras de televisión.  Y, según publica este sábado The Objective, el fiscal general del Estado Álvaro García Ortiz, a través de una instrucción directa a la fiscal superior de la Comunidad de Madrid, Almudena Lastra,ordenó difundir la nota de prensa de la Fiscalía Provincial de Madrid que desvelaba las conversaciones secretas entre la defensa de Alberto González, el abogado Carlos Neira, y el fiscal encargado del asunto Julián Salto. Más leña al fuego en el que se cuece este gobierno. 

Por si faltaba algo en la semanita de marras, también el jueves, se aprobaba por la mayoría antiespañola del hemicirco el proyecto de ley orgánica de la amnistía, tumbado hace un mes. Un proyecto que se tardó en aplaudir tras el “éxito” de la votación, como si quedara en parte de sus señorías un atisbo de conciencia. Y después del acuerdo de sumisión total del Partido Socialista (antes) Obrero (y casi nunca) Español al fugado de Waterloo, se pudo ver lo nunca visto en el Congreso, el saludo cordial y sonriente de la portavoz de la extrema derecha catalana, Miriam Nogueras con su homóloga de la extrema izquierda vasca, Merche Aizpurúa. Un acuerdo que, pese a haberse ampliado para que todos los delincuentes, condenados, indultados o fugados, y allegados, cupiesen, tras estirar la retroactividad para que aplicase también al clan de los Puyol, había sido víctima el día anterior del ataque de celos entre los dos extremos nacionalistas catalanes, que se tradujo en la no aprobación del presupuesto regional y la inmediata decisión por su presidente del adelanto electoral previsto para dentro de un año, al próximo 12 de mayo, sorprendiendo a todos para evitar que un delegado de la Moncloa presida Cataluña, decía para justificar su decisión un “crecido” Pedro Aragonés. Esta circunstancia propició un nuevo cambio de opinión” del rey de la mentira que le decía en marzo de 2018 a Mariano Rajoy que “Aprobar los presupuestos es la primera y principal obligación de un gobierno. Sin presupuestos no hay nada que gobernar” e insistía al respecto añadiendo que “O presupuestos o elecciones. Si no hay PGE el gobierno lo que va a hacer es prorrogar los del año pasado y por tanto, no rendir cuentas ante los ciudadanos. Si el señor Rajoy, no aprueba los PGE y, como consecuencia de ello, no anticipa las elecciones, lo que le exigiremos en ese momento es, por obligación con la ciudadanía de este país, y por responsabilidad constitucional, tendrá que someterse a una cuestión de confianza. Bueno. Pues ante la duda de no recibir los apoyos de los dos rivales catalanes, “su Sanchidad” ha decidido declinar la negociación de los PGE para 2024, cuyo apoyo por los separatistas catalanes justificaba las cesiones a las peticiones del cobarde prófugo que sigue paseándose por Europa con total impunidad. Lo cual ha puesto en marcha la máquina monclovita y ahí tenemos a la antes citada Marisú Montero diciendo en su poco inteligible español que lo que estamos ya, es, trabajando en los siguientes. Vamos a aprovechar que sean un punto de partida…, no sólo el trabajo técnico sino los preacuerdos que estábamos llegando con los diferentes grupos, que ellos mismos nos han pedido y al “mampoministro” de Transportes, Óscar Puente que No tenía mucho sentido trabajar en el presupuesto del año 2024, teniendo en cuenta que, como muy pronto, iba a entrar en vigor en junio de este año y va a ser para seis meses. Lo que yo le trasladé al presidente del gobierno y me consta que, además, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, era de mi misma opinión y todos los socialistas contentos. Mientras su socia y vicesegunda, Yolanda “Chulísima” Díaz, mostraba su contrariedad manifestando que por la tarde, nuestros equipos, de SUMAR y del Partido Socialista, estaban reunidos negociando, cuando Moncloa decidió no continuar con los presupuestos. Nosotros respetamos la posición del presidente del gobierno, no la compartimos, sobre todo porque hay que seguir gobernando en lo que insistía el ahora “sumado” Íñigo Errejón. Todo ello sin entrar en que la no presentación de los PGE supone un incumplimiento del Artículo 134.3 de la C. E: “El Gobierno ‘deberá’ presentar ante el Congreso de los Diputados los Presupuestos generales del Estado al menos tres meses antes de la expiración de los del año anterior”.

Me parece acertado cómo resumió lo que queda en España tras toda esta sucesión de aberraciones Alberto Núñez Feijoo: Esto no es una legislatura, es una agonía. Sánchez sólo se mantendrá si Puigdemont quiere. Pues eso, lo previsto, y disfruten, algunos, lo votado

Por último, el viernes la Comisión de Venecia emitió el informe de su visita a España por la petición del Senado para examinar la ley de amnistía. El informe, sobre cuyo borrador el ministro “Tres en uno”, Félix “Gracita” Bolaños –no sé si ya tan “Feliz” como días atrás– anticipaba el total apoyo a nuestra ley de amnistía, que consideran impecable, parece que, en esta primera parte, aunque no vinculante, critica, entre otras cosas, el procedimiento de urgencia empleado; que una decisión así exigiría una mayoría mucho más amplia; que habría que limitar el alcance y el plazo; que la ley divide gravemente a la sociedad española; que la ley se haya hecho a medida de los amnistiados; creen que los jueces deben ser los que decidan si se levantan o no las medidas cautelares sobre los delincuentes; que la ley sea a medida de los amnistiados; que no tendrá respaldo internacional si admite actuaciones contra los derechos humanos y como se ha considerado el delito de malversación de fondos públicos.   

Respecto a los 39 viajes del Falcon a la República Dominicana que nuestros “transparentes” gobernantes no terminan de explicar, en seis de los cuales viajó la pareja del presimiente, tal vez esa sorprendente querencia socialista por la isla caribeña tenga que ver con la condición de ciudadano dominicano que se otorgó al insigne José Bono, del que se dice que ostenta la calidad de cónsul general para España, un estatus que creo que concede valija diplomática al titular. Nacionalidad que, un año después, adquirió también Felipe González si mi información es correcta. Como decían en la película “Todos los hombres del presidente” la corrupción política puede aflorar si se Sigue el dinero. Tal vez esas ciento veinte maletas –que se sepa–que llegaron en dos vuelos venezolanos y algunos otros puedan dar alguna pista.

 

 

 

Antonio de la Torre

Aficionado a la política, decepcionado con mi corta experiencia en ese mundo, y preocupado con la situación de "España, S. A.". Modesto tertuliano y articulista de opinión. Comparto inquietudes y propuestas, tratando de ayudar a crear opinión para mejorar el pervertido sistema político que nos ningunea.

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