La Buena Noticia: Perder los papeles. Por Manuel Montes Cleries

Perder los papeles

«Mi tendencia a una constante pérdida de los papeles se va acrecentando día tras día»

       No sé lo que me sucede. A cado momento vuelvo sobre mis pasos motivado por la búsqueda de algo que, misteriosamente, ha desaparecido. Gafas, bolígrafos, gorra, tijeras, llaves. Toda una serie de objetos comunes que se ocultan de nuestra vista y nos llevan a jurar en arameo. Termino invocando a San Cucufato, amarrándole determinada zona del cuerpo y esperando el milagro. 

 

     Lo último que he perdido han sido los papeles. Sí esos documentos que habías guardado celosamente y que, cuando los necesitas, se han esfumado. Revuelves cajones, carpetas, estanterías, archivadores y, sobre todo tus meninges. Habrá que buscar una solución: rehacerlos. 

 

    El problema surge cuando no se trata de tus propios papeles, sino los de la sociedad. Los dirigentes que parecen que han hecho caso omiso de las rogativas que hacemos los cristianos por ellos, especialmente en la Pascua de Resurrección, siguen tozudamente el criterio de perder los papeles (su cordura) constantemente y “mantenella, no enmendalla”. 

 

    Aparte de perder los papeles, pierden la dignidad e incluso la vergüenza. Se insultan de una manera despiadada y contestan a cada interpelación con el “y tú más”. Mientan a sus ascendientes, descendientes y toda clase de parientes tachándolos de facinerosos, ladrones, prevaricadores y toda clase de lindezas. Todo ello sin dejar de rasgarse las vestiduras cuando un pobre individuo de a pie dice algo políticamente incorrecto. Estamos perdidos si caemos en ese error. 

 

      Mi buena noticia de hoy se basa en que cuando perdemos los papeles podemos volver a encontrarlos. En mi caso, pediré duplicados de las facturas extraviadas y “desfaceré el entuerto”. Lo que están liando los parlamentarios no tiene nombre. Ni apenas solución. 

Manuel Montes Cleries

Soy un apasionado del periodismo y de la comunicación en general. Al estar jubilado tengo todo el tiempo del mundo para ponerme a redactar mis experiencias y mis opiniones sobre un mundo del que me considero un espectador interesado. Me siento más cómodo entre las buenas noticias y en las que se refieren al mundo de los mayores que vivo en plenitud. Me gusta hacer hincapié en el campo de los valores, especialmente el de la familia como escuela de aprendizaje. Mi formación académica pasa por el Peritaje y el Profesorado Mercantil, Licenciatura en Comunicación Audiovisial y doctorado en Periodismo. Llevo muchos años en la radio y la televisión locales haciendo programas sobre la solidaridad. Si quieren saber algo más sobre mi persona lo pueden ver en mi página de face-book y en mi blog “Periodista a los sesenta”.

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