
«La infidelidad, envidia, amor o pasión, van urdiendo confeccionando el tejido del contenido de la novela Un animal salvaje»
Cada historia que sale a la luz del escritor suizo Joel Dicker es no únicamente un éxito de ventas, sino y sobre todo un nuevo encuentro con un maestro del relato y la novela negra; con un auténtico tejedor de tramas en los que el cuidado de los detalles, la sencillez del lenguaje o el alimento necesario para que la tensión narradora viva de principio a fin, es siempre un flechazo con la lectura.
«Un animal salvaje«, la recién publicada y nueva obra del autor, viene a recordar el ensamblaje de su primer gran lanzamiento, «La verdad del caso Harry Quebert«. Con una seductora secuencia de retrocesos en el tiempo y regresos al presente y un baile armónico de fechas y personajes se entrelaza todo hacia un hecho final que denota en el interés, lo incierto y la sorpresa ante el desenlace.
Esta gran novela se desarrolla entre localidades tan dispares como Ginebra, Saint Tropez o San Remo, pero sobre todo entre la trepidante forma de ser de unos personajes y la relación entre ellos. Relación que deja espacio para la presencia de algunos de los rasgos más identificativos, algunos de ruptura, de la condición humana. Infidelidad, envidia, amor o pasión, van urdiendo confeccionando el tejido del contenido de «Un animal salvaje» que a buen seguro no deja indiferentes entre los lectores y lectoras que se adentren y descubran en él.
La capacidad en la descripción de lugares, situaciones y emociones, vienen a recordar, una vez más, la extraordinaria capacidad de la imaginación, el conocimiento y la virtud por interesar y enganchar del autor, Dicker, convertido ya desde hace tiempo, en una de las grandes plumas del «noir» internacional del siglo XXI. Inquietante, generoso e imperdible confluyen, como definitorios, en este gran relato.

