
¡Extra, extra, ya tenemos manifiesto periodístico en favor del felón!
(1)
Lo que me gusta, lo que me encanta,
de la política, cuando se crispa,
es ver hasta qué punto se delata
la mezquindad que en ella habita.
Todos conocemos la de don Narciso:
con profusión la exhibe todos los días;
y si ha hecho, a su través, tantos ‘amigos’,
(2)
no es sino por el placer de compartirla:
nada le pone tanto como un ser mezquino,
y de su lealtad en ello halla entre los suyos la medida.
De ahí que, hasta el lunes, a nada tanto aspira
sino a que la lleven a su máximo paroxismo,
como requiere el alumbramiento de toda tiranía.

