
«La diferencia entre la izquierda y la derecha mediáticas, es que la primera siempre tira a dar, y la segunda no acostumbra a dar ni una»
Todos los medios de izquierda reman radicalmente a favor de sus partidos porque los cuidan bien, mientras que casi todos los medios de la derecha no lo hacen, aunque también están convenientemente cuidados. La gran diferencia entre la izquierda mediática y la derecha mediática, es que la primera siempre tira a dar, y la segunda no acostumbra a dar ni una porque mientras lo intenta, sobre todo trabajan para obtener magníficos dividendos.
En la izquierda mediática tienen muy claro quien es el enemigo, mientras que en la derecha mediática, al regirse por el libre mercado, toda su competencia ideológica también lo es, lo cual desincentiva al electorado. Los intelectuales de izquierda lo saben y por eso, siempre apoyan los cambios de guion del líder, mientras que los de derechas, siempre cuestionan las decisiones políticas del líder, para quedar por encima de él.
Los medios de izquierda, no hacen pedagogía y adoctrinan adecuadamente en la dirección marcada por los aparatos políticos, haciéndolos mas fuertes de lo que realmente son gracias al dinero público. Los medios de la derecha, ni hacen pedagogía, ni adoctrinan, básicamente porque solo creen en su propia rentabilidad.
Al votante de izquierda le convencen los eslóganes que les lanzan desde sus partidos. Los votantes de derecha salvo en contadas ocasiones, no hacen caso a los mensajes que les lanzan sus políticos, porque se pasan más tiempo criticándolos, que defendiéndolos. El votante de izquierda, se cree la ideología que le trasladan desde sus medios. El votante de derecha no confía en sus medios, porque no son de fiar. En ambos lados hay fans muy formados y leídos, y gente más bruta que un arado, aunque lo que sucede es que los de derechas tienen más medios importantes para elegir, lo cual los despista más fácilmente.
Los medios de izquierdas son unánimes en las afirmaciones que llevan a cabo aunque sean bulos. Los medios de derechas no son unánimes y también lanzan bulos. Los medios de la izquierda son positivos aún en los peores momentos, mientras que los medios de derechas son pesimistas por intereses espurios.
El votante de izquierdas no comparte por las redes sociales las noticias de los medios de derechas, simplemente las ignora, mientras que los de derechas, si lo hacen para dejar su impronta, amparados en su superioridad moral, sin darse cuenta que al compartir el discurso progre, lo extiende como un virus troyano.
Un verdadero lector de ideología de izquierdas critica a la derecha mientras vive como un capitalista. El de derechas, directamente no entiende el capitalismo porque los medios no se lo explicaron bien, para qué siga consumiendo mal, y sin embargo alardea de ser liberal. Ser de izquierdas es ser comunista, anarquista y socialista al mismo tiempo, incluso muchos además se declaran católicos. Los de derechas no sabemos ni lo que somos, básicamente porque los unos (los extremistas), son socialistas de derechas, y los moderados, son socialdemócratas liberales. Sólo una pequeña parte realmente son de derechas sin ser reaccionarios ni fascistas. Simplemente consiste en no estar inoculado por el virus del buenismo en general. Les gusta la fruta, claro que sí, pero no pasan ni por el rodillo del movimiento LGTBI, ni por el del feminismo “choni”. Igualdad, por supuesto, pero poca o la justa para estar cada cual en su sitio.
Pero claro, es que como afirmaba Julius Evola; “entre la verdadera derecha y la derecha económica, no sólo no existe una identidad común, sino que por el contrario, existe una clara antítesis. Mientras sólo hablemos de clases económicas, ganancias, salarios, y producción, y mientras creamos que el progreso humano real está determinado por un sistema particular de distribución de riqueza y bienes, no estaremos ni cerca de lo que es esencial”.
No se puede ser conservador en lo social y liberal en lo económico. Pero el personal se reconoce así, y claro; así nos va. Un verdadero liberal defiende que el Estado en lo social desaparezca, y sea el amor quien cubra las necesidades de los vulnerables. ¿Voluntarios para defender esto? Ninguno, ya me imaginaba.
Pues entonces, dejemos de engañarnos a nosotros mismos. O se es conservador, o se es socialista. No hay término medio salvo para los cobardes amantes del gris. De hecho, la derecha mediática nos sigue ofreciendo el mantra del “comunismo o libertad”, mientras que la izquierda lo que ofrece a su gente es “Palestina y amnistía”, a la vez sin posibilidad de elegir y sin anestesia.

Decía Von Mises que “si ellos siguen repitiendo sus mentiras, nosotros tenemos que seguir repitiendo las verdades”. Y pienso si M.Rajoy y Montoro pensarían igual cuando no derogaron nada y subieron los impuestos, aunque de lo que estoy seguro es que, el desconocimiento del pasado es tan importante que nos debilita. Y no porque fuera mágico, sino porque lo que no se puede estudiar es el futuro, aunque lo que se le parezca gracias a la derecha económica que nos nubla la mente, sean solamente modas temporales repetidas cíclicamente.
El muro de Berlín, no se derribó gracias a los anhelos de libertad de parte de su pueblo oprimido por el comunismo soviético, simplemente se trasladó hacia adelante unos cientos de kilómetros, para hacer de Alemania lo que es hoy, la locomotora de Europa gracias a los recursos naturales de la madre Rusia, o lo que es lo mismo, el enfermo más importante de la UE en pleno corazón de la misma. “Los tories” ingleses lo vieron venir, (bien por ellos). Allí de nuevo acecha cambio, pues la carcoma del buenismo económico woke, avanza a buen ritmo gracias a los ascensores sociales, pero lo importante ya nadie se lo va a arrebatar, y es que están fuera, en su isla, al abrigo de la tecnología americana como debe ser.
¿Y nosotros?
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Feliz día de San Guillermo de Gelona.
Españistán a 28 de mayo de 2024.

