¡MUY BUENOS DÍAS!
Hay pinturas mágicas que no deberían desaparecer jamás y da igual el artista que las pinte, porque el arte es universal, luego están los gustos, diferentes por la manera de visualizar, yo me quedo con los míos y tú sabrás cuales te atraparán. Vamos a ver esta obra, os mostraré unas pinceladas de la vida del artista y a continuación podréis leer una pequeña poesía de lo que me transmite la pintura.
Julius Yulevich Von Klever. Dorpart (Estonia), 1850 – Leningrado, 1924. Miembro fundador de la Sociedad de Exposiciones de Obras de Arte, académico, profesor. Paisajista.
Un hombre rico, sus obras se vendían con facilidad, del que se decía era espléndido a la hora de regalar. Se vio envuelto en un escándalo relacionado con el juego y la malversación de fondos en la Academia Imperial de las Artes en la década de 1890, viéndose obligado a abandonar la pintura, marchando a Alemania para descansar. En 1915, regresó a Petrogrado, donde enseñó en la Academia Imperial de las Artes.

«Atardecer en el invierno»
Era un invierno más, la nieve cubría parte del hogar
la pisada fría y el regreso a casa era de esperar
cada atardecer, un árbol se inclina permitiendo el paso
otro árbol saluda alzando las ramas, esperando el abrazo.
Aún no es de noche y el lago desvela su encanto
entre los reflejos del sol o la luna, anaranjados.
La montaña rige erguida, no se arruga con los años
el cielo verde azulado, con nubes de sobrepaño.
La chimenea candente, presagio de enamorados.
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La revista digital La Paseata os desea que tengáis un hermoso viernes. Reflexión: La malversación se encuentra sobre todo en las clases poderosas. Los ricos también lloran.
MMB

