¡MUY BUENOS DÍAS!
Cuando era pequeña, recuerdo que me sentaba en la cama de mi habitación, cogía un bolígrafo, un cuaderno y me ponía a escribir canciones de esas que son sin sentido, pero que brotaban con una música tan bonita que la verdad, no sé de donde salía, ya que estaba en mi interior.
Dejé que pasasen los años, las letras se amontonaban, se perdían y encontraban, cuando de repente, Manuel en mí se fijó. Sé que no saldrán de aquí, sé que no quiero enredarme en hacer buena escritura, debido a que mi vida se centra en otro sustento, el cuál me gusta y no obstante, cuando empecé la aventura de hacer este saludo tan especial, observé que hay otras letras, desconocidas, tan bellas, que me sorprenden y os las tengo que mostrar.
Hoy, jueves, tengo el honor de que participe en esta aventura María Jesús Lasala, una mujer de bandera, en todos los sentidos de la palabra, que guarda mucho y como yo, auténticas desconocidas, pero merecedoras gracias a Manuel Artero de poner un toque a la obra tan bonita que os presentamos.
¡Uf! Me ha salido de carrerilla y después cuando se publique, me daré cuenta de que me he expresado de una manera poco refinada, pero así soy yo, no necesito ni quiero milongas, en el sentido figurado, prefiero un «os he leído» y me he sentido de algún modo identificado.
Miles Himan. Vermont (Estados Unidos), 1962. Estudió dibujo y grabado en la Wesleyan University de Connecticut. Continuó su formación en la Escuela de Bellas Artes de París. Reconocido internacionalmente por su trabajo como autor e ilustrador de novelas gráficas. Ejemplo de ello se encuentra «El Golpe de Praga», una novela gráfica que narra el viaje de Graham Green a Viena en 1948 para escribir o «El tercer hombre» (con el escritor JL Fromental, Dupuis, 2017).
Sus obras se encuentran en museos de toda Europa, así como en importantes galerías de arte.

«Espectáculo tardío» Por María Jesús Lasala
Paciencia hija…
Decía mi madre que era el bien más preciado que en mí dejaba.
Si te duele la vida, si te faltan ganas y si no puedes volar sin alas.
Soportar y no amargar a quien tengas cerca.
Escuchar y observar en silencio sin perder la inocencia,
aunque las prisas te ahoguen y la soledad sea inmensa.
Paciencia, cuando el telón se baja con tu vida inacabada; con capítulos abiertos que quisieron ser cerrados y la dejadez los dejó abandonados.
Paciencia me dijo mi madre, y allí quedé yo, observando como el mundo continúa; como a pesar de caer la cortina la vida sigue.
Espectáculo tardío, momentos de una vida ya vivida donde la paciencia no fue mi mejor virtud.
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«Espectáculo tardío» Por Mila Soyyo
No es tardío cuando llegas si aún nada comenzó
tardía es tu venida, nadie en falta a ti te echó.
Está vacío el teatro, allí permaneces, fuese o no un error
las luces no se apagaron, se dejaron, contemplación.
Es la escena de un misterio donde todo se encontró
en manuscritos liados, un bolso y un pañuelo en su interior.
El pañuelo lleva nombre, es el de la Consolación
nadie sabe de tus miserias, nadie preguntó por vos
ropa mostrando el sello de pulcritud, corazón alborotado
qie no sigue una corriente, llegando la desilusión.
Las luces se apagaron cuando marchó de repente
la reflexión fue con ella y un cambio también latente
unos pasos más seguros y un mensaje recibió:
Si me llamas y no acudo, no te rindas, grítalo
tu paso es un escenario, cubierto de cascarón
y verás como seguro hay un eco en tu dolor
sintiendo tal desahogo que limpias tu corazón.
***
Quiero agradecer a María Jesús Lasala, su participación con el escrito que nos ha mostrado y también agradezco a Manuel Artero la confianza y complicidad que me muestra cada día.
Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un maravilloso jueves. Recordar: Sólo perdura lo que nos deja huella.
MMB

