
«Hoy me he caído del guindo al comprobar que España últimamente deprime como dice la gente cantidad o en plan adolescente mazo»
Llevo descolgado de la realidad que me rodea, por muy negativa y zafia que sea, unos días. Pero hoy me he caído del guindo y he podido comprobar que, sigo igual; descolgado, aburrido, asqueado y desmotivado. Ni siquiera me motiva la próxima adquisición de un vehículo automóvil para la familia. Por cierto, que dice mi mujer, que se trata de una depresión, y la verdad no me extraña, España últimamente deprime como dice la gente: “cantidad” o en plan adolescente “mazo”.
Tampoco son muy excitantes los partidos políticos de oposición al, no sabemos si pre tirano, Presidente Sánchez. No me son medicamentos, mi imaginación y capacidad de fabular mundos mágicos. Tampoco me sirven de estímulo, la alegría y gracejo del personal, tan llano y global es el pensamiento laxo de todos y cada uno de los individuos que formamos este increíble y manipulable mapa geopolítico.
Esto se va convirtiendo, cada día más, en una especie de dictablanda con hechuras de dictadura, de la que la población no es consciente, tan obnubilada está con su telefonito móvil, sus vacaciones y la madre… ¡Vive a gusto, vive contento! Pero por favor vive y no te dejes avasallar. El pueblo español, tantas veces levantado en armas contra el totalitarismo y la injusticia, como mucho, mueve hoy manifestaciones de disconformidad que no llevan a ninguna parte. Parece que hoy dormitar al solecillo de una política; ni socialista, ni comunista, ni de izquierdas, ni de derechas; a la ultra derecha no quiero ni citarla por no caer en pecado de excomunión social, es algo fuera de lugar. Como mucho podrá surgir como por arte de birlibirloque, una manifestación multitudinaria de descontento, como la que ocurrió hace poco en toda España, pero debe ser poco cosa, hacen falta más “bemoles”, para que la partitura sea llevada al baúl de los recuerdos y guardada bajo cuatro o cinco vueltas de llave. Y mira tú lo poco que me importa; como dice el dicho: “que hablen de mi aunque sea bien”.
Nada que no, que el pensamiento, como decía LEA o Luis Eduardo Aute, para quién no lo conozca, no puede tomar asiento. “El pensamiento es, y debe de, estar, de paso, siempre de paso”, aunque sea el de un reluciente y orgulloso presidente del gobierno que, obtuvo un “Cum Laude” universitario y que desea permanecer, si pudiera, hasta por los siglos de siglos, evítenme poner Amén. Para el que no lo sepa, amén es igual a “así sea”. Por mucho que el Presidente quiera imponer ese amén, debe encontrar a más de la mitad del pueblo ¡disidente!
Éste Sánchez, que no debe de ser de los “Sánchez” de toda la vida, aunque tenga la sensación y certeza de serlo, sí es Presidente del gobierno de España, no del gobierno de “Barataria”, ni de China, ni de Japón, ni de ningún otro país, ni siquiera Europeo. Nada él está orgulloso de serlo. ¡Anda que no tuvo que cambiar votos, cual cromos de la colección Vida y Color, (es un suponer) en alguna saca de plástico negro. Cuando el lavado de cerebro es tal que, los propios individuos afectados forman parte del problema, por su carencia de facultades para ser conscientes de su situación bastante precaria, es más un deseo que realidad, es difícil poder escribir algo inteligible para todos.
El solo recuerdo de policías heridos, algunos hasta afectados por minusvalías, que les impiden trabajar desde hace años, a raíz de los tumultos y algaradas separatistas que ocurrieron por parte de independentistas Catalanes, debiera ser considerado motivo más que suficiente para no aceptar ningún tipo de trato con aquellos. El mundo que nos rodea se ha convertido, por lo menos para mí en una lápida pesada y aburrida, donde las haya. Lo de la imaginación al poder del año sesenta y ocho va quedar reducido a un estar a la altura de la “retambufa” Europea, que no digo que esté mal, pero tampoco bien, siempre que podamos apartar lo antes posible, al bicho pernicioso de ideales trasnochados y dejarlo en alguna isla de su elección, porque no haya otra. Que pregunto yo, ¿de dónde ha salido tanto chalado? ¿Habrán dado suelta en los psiquiátricos a enfermos furiosos? ¿Quién puede saberlo? Yo desde luego, no quiero saberlo y menos imaginarlo.

