
«Más que ausente, el presidente, espectro redivivo, que rima con ausente. Debió ir de tapadillo probablemente para evitar la pitada… ¿arbitral?»
Ayer, en los medios de comunicación televisivos y radiofónicos, pudimos revivir los mejores momentos de la historia de España en época del Generalísimo, la combinación fue perfecta. Y esto os lo digo yo que pase mi juventud en la España del “franco”, “franco”, ”franco”, ese hombre. Fútbol, mentes “abalonadas”. ¡Franco estaría! (¿Ande andaría?)! Más que ausente, el presidente, espectro redivivo, que rima con ausente. Debió ir de tapadillo probablemente para evitar la pitada… ¿arbitral? Miren ustedes con detenimiento tras la portería Española del primer tiempo y a lo peor lo pueden ver, allí sentado, comiendo un “bocata de patata” ¡Qué idea, yo también lo comería! (parodiando una famosa canción) ¡Vaya usted a saber!.
Hubiera en todo caso pasado inadvertido ante la presencia de la máxima representación Nacional en la figura del Rey y de la futura Reina de España. A qué presidente le amarga una jornada en la que todos los problemas políticos, relacionados con el ordeno y mando, quedan relegados, tras las patadas a un balón hacia las redes de una portería extranjera cualquiera. Podría afirmar que a ninguno, pero no tanto como a nuestro insigne, incombustible, permanente, orgulloso y flamante presidente de gobierno, ¡que lo es!
Imaginen, dentro de cincuenta años, el campeonato de Europa de fútbol. “País Vasco se enfrentará a Luxemburgo en semifinales”. “Galicia lidiará con una Francia, perdón País Vasco francés que va recogiendo pedacitos de franceses muertos en atentados terroristas”. “Italia, ya no pinta nada, quedó eliminada en cuartos de final por Turquía”. “Meloni, no sabe dónde meterse, porque la acusan de ser de ultraderecha y por eso Italia ha perdido”. “Se sabe que, el balón oficial con que debía haberse jugado el encuentro se pinchó o pincharon hábilmente los integrantes de un comando Litio”. “¡Que se jodan esos fachas!”. “Os lo tengo repetido una y mil veces, no votéis derecha por muchos melonis que porten”.
Lo que “mola” en la actualidad, aparte comer Ositos de caramelo blando “Aritó”, es ser de extrema izquierda, ahora que ya no carga contra nosotros la policía a caballo del Generalísimo. Porque si cargara, habría mucho político escorado a izquierdas que empezaría a escorarse a las derechas como el Cid Campeador. Ese Sidi, Señor que no toleraría, ni un pero, ni pera, ni pere en Valencia, a favor de los invasores infieles. Pero los siglos, no pasan en balde, pasan en palangana, que es más grande y como nos pongamos tontos, pueden llegar a pasar en barreños, no Extremeños, si no Isleños.
¡Qué no se que hacen los Españoles que no han pedido aún ayuda para reforzar las fronteras con África!, Que no, que no son pobrecillos, ¡solo algunos!, pero otros traen una mala leche de origen que te puedes… eso, por la pata “pa” bajo.
Si los Europeos queremos evitar una invasión, lente y peligrosa de africanos, deberíamos de ayudar a estas personas en origen, tratando de derribar dictaduras tribales, Jefes de gobierno endiosados, de lo que sabemos mucho por aquí, ayudándoles a que pasen sus guerras civiles, como las pasó Europa en su momento, porque para llegar al mundo occidental del año dos mil veinticuatro, no hay atajos, se deben quemar todas las etapas de la historia. Y si no se hace así es probable que la tapa de la olla a presión salte por los aires, tarde o temprano, escaldándonos a todos.
África se va despertando del sueño, la ha despertado la televisión que habla de lo bien que viven en occidente, los “descoloridos” que, es el calificativo que tenemos los blancos en África. Hace ya treinta años la televisión de la actual República Democrática del Zaire, ponía programas sobre ¿Cómo saber si una batería funcionaba o no?, hoy no sé lo que pone, pero desde luego no será eso, lo más probable es que sean anuncios de coches de alta gama, aunque sean de segunda mano. El de primera mano lo compraran los presidentes y jefes tribales, cuando vengan a ver a sus hijos que estudian en Europa.
Y es que como decía Don Hilarión “hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad”. Ayer, en los medios de comunicación televisivos y radiofónicos, pudimos revivir los mejores momentos de la historia de España en época del Generalísimo, la combinación fue perfecta. Y esto os lo digo yo que pase mi juventud en la España del “franco”, “franco”, ”franco”, ese hombre. Fútbol, mentes “abalonadas” y dictador ausente del estadio. ¡Eso me suena raro, Franco estaría! (Ande andaría).

