¡MUY BUENOS DÍAS!
Sábado, 31 de agosto de 2024, se conmemora internacionalmente a las personas que perdieron la vida por sobredosis (drogas). Voy a retroceder tres años en los que por aquel entonces, dedicaba los sábados o domingos a realizar una pequeña poesía. Os diré que no me leía ni el tato, algo que actualmente sigue pasando -sé que algunos de vosotros sí que lo hacéis-, lo observo cuando Manuel Artero hace la publicación en la red social X y se nota tan sólo leyendo las respuestas, cosa de la que os estoy muy agradecida, ya que aunque pueda parecer una tontería, es un tiempo que dedico y éste para mí, es una de las cosas más valiosas de las que dispongo.
El caso es que os traigo una ilustración que realizó El Gitano en exclusiva para la poesía que realicé y es la que os voy a mostrar, porque en ella hablo de la prostitución y el mundo de las drogas, con un triste final; os diré que he añadido algo más, y siendo algo que de una manera u otra, sigue estando en nuestra sociedad y por lo que veo, nos ocupamos más de abrir fronteras a la delincuencia que de cortar el tráfico de drogas.

«Una vida sin vida»
Te entregaste a ello más tú no querías
la única manera de llevar comida.
Era tu silencio, de dolor podrida
así te sentías y nadie sabía.
Estabas perdida.
Clientes pagaban, una porquería
ellos disfrutaban, por dentro morías.
Rabia, dolor, pensamiento confuso
quién eres tú para ahondar si es difuso.
Gentes que hablan, eterna agonía
rompen tu alma, quieres lejanía.
Esfuerzo ignorante por ser ya tu misma
no puedes, te ahoga, privada de vida.
Un grito en la noche y pudo comprender
que no estaba muerta, debía correr.
Se fue, no buscó, perdida, consciente
aunque solo drogas tomaba, era ausente.
Un río encontró y nadando sin rumbo
las aguas tragaron su ser moribundo.
Un eco divino escuché, no pudo ver.
Nadie recordó lo que de ella fue.
Y así, como ella, tantas personas, sintiendo un vacío,
sin encontrar un sentido, el cuerpo les pide más
y este se adapta o más bien diría que eso es lo que creen
para elevarse y tocar una cima que nunca llegará.
Te destrozas a ti mismo, a tu gente, la que de verdad te quiere
se rompen a pedacitos, se pierden sin saber como ayudar.
Y sientes que algo se ha adueñado de tu ser, viéndote vacío
convertido en un desperdicio y en profunda soledad.
Quizás algo o alguien te hace abrir los ojos y pensar:
¡Me aferro a la libertad!
***
Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un día estupendo. Recordar: La droga mata. Hay personas cercanas que están sufriendo y podríais ser su bastión. ¡Feliz sábado!
MMB

