Conversaciones en el andamio. Bronca no. Por Francisco Gómez Valencia

Bronca no.

«Lo lamentable, es que desde el PSOE y el resto del conglomerado Frankenstein ya lo celebran como un éxito propio»

Antes de ayer se produjo el choque de trenes mediáticos entre el que suponemos será el programa fetiche de Pedro & Bego (que pagamos todos los españoles) y el de Pablo Motos, el cual también en cierto modo lo pagamos vía subvenciones, ya que la cadena las recibe y a base de bien. Y debo decir, que el duelo del primer día estuvo hasta interesante aunque es verdad que para que a uno le llamen la atención estos menesteres, es necesario sufrir a veces brotes o ramalazos de frikismo más propio de sociólogos que de gente normal.

Según los entendidos ganó Motos al que reconozco que apenas sigo desde que se fue el hombre de negro hace ya muchas lunas. Y era lo lógico pues futbolisticamente hablando, el derbi parecía muy desigual. Algo así como un Real Madrid – Deportivo Malasaña jugando además en el Bernabéu. El programa de la pública no arrancó a pelo y sin música con Ábalos hablando de lo que ordenaba a Koldo pagar a su Jenni por los servicios extramatrimoniales (lo cual hubiera sido la hostia), sino con una entradilla muy moderna, así como muy progre buscando cercanía hacia ese tipo de paisano que por supuesto y sin acritud ya que aquí no se odia a nadie, yo los definiría como el típico urbanita desenfadado y pasado de todo. Los acomplejados de triangulito rojo invertido y bandera de Palestina en las redes echaban humo. Y es que es normal, se trata de cicloturistas sin chaleco reflectante, perroflautas en patinete eléctrico, personas moscacojoneras todo el rato, veganos abrasivos, abrazadores de árboles, filibusteros antitaurinos, seguidores de Almodovar, pijoprogres de Malasaña, oenegeros, sindicalistas langostineros, feministas de boquilla, humanoides transgénicos, votontos de Hamas Madrid, y errejoneros de noche. En definitiva; tontopollas para todo el día, así muy como son ellos. Que les voy a contar…

Y bueno; el programa en sí pues no sé qué decirles porque no lo vi más que 5 minutos y grabado para no aportar audiencia al asunto. Lo importante era comprobar para poder contárselo, que el presentador y sus colaboradores siguen lógicamente del mismo palo que cuando hacía lo mismo en Movistar +. Y como servidor dispone de esa plataforma para ver el fútbol, ya lo sufría a todas horas pues la misma le tiene asignado un canal propio para aburrir hasta a las ovejas las 24 puñeteras horas del día y los 365 días del año, por lo que simplemente de darle al mando pasando el cerro de canales coñazo que venden, ya conocía la mercancía averiada.

En un porcentaje importante sus invitados estelares son los mismos que los que van al hormiguero, aunque curiosamente estos nunca van sin haber pasado antes por Antena3. Al resto de chusma que lleva, sinceramente yo no los conozco, aunque será por la edad. Las entrevistas sin embargo son diferentes, básicamente porque Broncano al actuar como si le faltara un hervor, pierde el hilo intencionadamente para descolocar a sus invitados mientras se hace el gracioso pasando por un gamberro despistado y desenfadado. La última que vi fue la semana pasada a Jordiel niño polla” que resulta que es de Ciudad Real y se llama Ángel. 

Que nadie se lleve a engaño, este tipo tengo entendido que es el tercer productor de comedia en España, después de Joaquín Reyes y Ángel Javier Pozuelo Gómez (alias Cansado de Faemino y Cansado) dicho por el mismo mientras entrevistaba a Cansado, así que cuidadito con el nene que sabe por donde pisa y además tiene un Porche.

El duelo del primer día estuvo hasta interesante.

¿El problema? Los subnormales de siempre que se han tomado este combate televisivo como algo personal y lo extrapolan socialmente. De hecho leía por las redes todo tipo de bobadas y barbaridades a favor de uno y de otro como si de nacionales y republicanos se tratara. Es cierto que el chaval intuye que tiene las de perder en cuanto a la repercusión del programa pero los 14 kilos para su productora ya no se los quita ni Dios. Con razón intentó quitarle hierro al asunto diciendo que su pasta ni es de los enfermos de ELA, ni de la Guardia Civil. Y razón no le falta, efectivamente el dinero pertenece al presupuesto de RTVE y de una forma u otra, se habría gastado/invertido de la manera que a sus sectarios directivos les hubiera venido en gana, en caso de que a Sánchez no se le hubiera puesto en el níspero que Broncano aterrizara en la 1 de TVE.

Lo lamentable, es que desde el PSOE y el resto del conglomerado Frankenstein ya lo celebran como un éxito propio a la vista de algunas declaraciones de algunos políticos izquierdosos de primer nivel como Lobato o Rufián. Y como el dinero público no es de nadie, que mejor que malversar haciendo la competencia desleal a un canal privado, porque critican al Gobierno de vez en cuando. Lo cierto es que la cadena pública debiera crear contenido de servicio público atendiendo a aquello que sucede de manera aséptica y apolítica. Atender a aquello que no es de interés para el resto de competidores privados seria lo normal. Pero claro, esto es inimaginable desde el punto de vista de un político español.

Lo gracioso y en eso me detengo hoy, será ver cuando va a tardar la cadena pública en obligar a los gamberros a tragarse las cuñas del Gobierno de extrema izquierda y cambiar el guion siguiendo las instrucciones de la inquisición sanchistoide. Ya me imagino a “la Yoli tenazillas” pidiendo a “Su Pedrosidad” por favor por favor que la deje ir primero para parecer importante y guay.

Feliz día de San Pafnucio.

Españazuela a 11 de septiembre de 2024.

 

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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