
«Sánchez no ha cometido lo que desde el principio está perpetrando, para jugárselo todo a cara o cruz en unas elecciones limpias»
Si hay un matiz que define a los tiranos, es su cobardía, falta de valor o amilanamiento, estigma que se manifiesta principalmente a la hora de aparecer en público. Mientras Maduro vomita su ponzoña contra la oposición, amparado en miles de guardaespaldas y centenares de acólitos, Pedro Sánchez hace lo propio, apareciendo solamente cuando el rebaño presente está claramente estabulado, y a su favor. La semejanza es de tal calibre, que incluso ambos tienen ministros y aliados preferentes de clara extracción chavista.
Espectacular audacia la del medroso, la del encogido, la del correlón, la del pataruco, la del cagón. Qué poco cuesta definir al gurrumino, cuando el diccionario de la RAE es tan amplio y variopinto, como lo es el español. El insulto lo dejo para los dos chorompos que ilustran estas líneas. Definir no es insultar, es solo eso, definir. Conviene recordarlo.
Hace tiempo que vengo opinando sobre un tema que a todas luces está quedando bastante claro, Sánchez no ha cometido lo que desde el principio está perpetrando, para jugárselo todo a cara o cruz en unas elecciones limpias y plenamente democráticas, asunto para el que no está ni moral ni éticamente concienciado. Exactamente lo mismo que su colega Maduro. ¿Veremos en España algo parecido a lo que el marrano venezolano ha hecho en Venezuela? Tiéntense la ropa, la cartera y hasta el alma.
Los hechos son tan incontestables, como esclarecedores, sobre todo sus últimas declaraciones ante lo que él define como “comité federal”, en realidad un grupete de palmeros, agradadores y adosados. Así se expresó ante sus acólitos “…gobernaré con o sin el apoyo de la oposición, o inclusive del legislativo”. ¿Declaración de intenciones? ¿Le ha jugado una mala pasada su impúdica soberbia? O simplemente ha explicitado lo que de verdad piensa hacer. Maduro viene haciendo lo mismo desde que su antecesor en el cargo paseaba al grito de ¡exprópiese! Hoy día ambos comparten consejos y consignas de un personaje cuyo nombre me produce asco, hasta nombrarlo.
Mientras la mafia de toda la vida gobierna su organización como si de un gobierno se tratara, comprobamos día a día para nuestra desesperación, que existen gobiernos que gobiernan y actúan como una mafia. Sobre este particular, son tan pocas las dudas, que solo los implicados y sus gargantas profundas se atreven a negarlo. Basta con leer y oír a diario a la prensa libre, a la otra conviene no arrimarse, so pena de coger cualquier enfermedad de dudosa procedencia. Mientras la escoria siembre de ponzoña sus espacios, la verdad seguirá estando proscrita en dichos medios. Conviene tenerlo siempre presente.
La historia interminable de un régimen, el venezolano, a todas luces dictatorial, donde la basura se retroalimenta de sus propios vómitos. Mientras tanto aquí nos desayunamos con otra perorata del autócrata Castejón. ¿Cómo explicar si no que este individuo pretenda redistribuir la riqueza ¿…? de aquellos que no domina o controla? Sería de agradecer que empezase por distribuir la fortuna de cientos o miles de gerifaltes socialistas, enriquecidos vergonzosamente a la sombra del poder socialista, cuya lista es ya interminable. ¿Qué tal si empiezan ambos por redistribuir las cuantiosas fortunas de familiares colaboradores y allegados? Sánchez ¿por qué no empiezas por la fortuna de tu hermano? ¿y sigues por la de los que aprovechándose de tu cargo han estado ganando millones a espuertas? ¡Ánimo valiente!
Sería estupendo que el pseudo socialismo sanchista empezara a dar ejemplo con los suyos, y no con las fortunas de los demás, a no ser que se esté castigando el trabajo el esfuerzo y el triunfo, palabras las tres, cuyo significado desconocen en Ferraz. Ellos mismos se han estado retratando durante muchos años, tal vez demasiados años.
Señor Sánchez, una democracia como la que usted preside, no puede bajo ningún concepto, ni bajo ninguna forma de presión partidista, poner trabas y señalar a la justicia como si fuesen prevaricadores al servicio de sus peores pesadillas. Exactamente como hizo el narco chavismo desde su comienzo hasta nuestros días. Ni puede insultar a los medios que no le son adictos, ni secundan sus estupideces. Ni tratar de amordazar su derecho a informar amenazándoles con suprimirles cualquier forma de financiación que venga de entes públicos, tal y como usted sí que hace con los que le lavan los huevos, prácticamente a diario. Exactamente lo mismo que ha estado haciendo el narco chavismo desde su inicio.
Concluyo diciendo que a los imbéciles y a los sectarios les molesta que los inteligentes piensen y triunfen en sus empresas, de la misma forma que a los inútiles que gobiernan les molesta que la dignidad y la justicia predominen sobre la ineptitud y el sectarismo.
