Dedicado a los valientes, intrépidos y corajudos —que no están a verlas venir— en la defensa de España y de su historia. A los que no se ponen de lado y avergonzándose de los orígenes cristianos de nuestra nación se postran ante el altar de lo políticamente correcto en busca de la palmada en el hombro y la sonrisa de aprobación de una de las cabezas de la Hidra… George Soros.

Doce de septiembre, día nublo pero una temperatura agradable de 21 ºC en el exterior. Alonso está dentro de la catedral de Santiago de Compostela y se dirige al Camarín de Santiago Caballero, en el brazo norte del transepto. Es una de las capillas más pequeñas de la catedral por lo que no puede albergar un retablo… como se merecería. Allí está sentado con una pierna sobre la otra y ambas manos sobre la rodilla Alberto Núñez Feijóo «El Irresoluto».

ALONSO DE MADARIAGA
¿Qué tal Albertico?
ALBERTO NÚÑEZ FEIJOÓ
De todos los sitios de mi amada catedral me has citado en el menos indicado y en el que más compromete mi imagen progre, multicultural y ecuménica.
ALONSO
La verdad es que venía ilusionado por contemplar la imagen procesional de Santiago Ecuestre —datada del 1772—, más conocida como Santiago Matamoros. Una obra en madera policromada creada por el escultor rococó José Gambino, representándolo al apóstol a caballo y blandiendo su espada matando moros a diestra y siniestra en la célebre batalla de Clavijo (en tierra riojana) provocando la huida despavorida de las tropas de Abderramán II y dándole así la victoria a los ejércitos cristianos. Pero al llegar aquí veo que la escultura no está, la han retirado. De hecho, una de las veces que la retiran coincide con el período en el que tú estás como presidente de la Xunta de Galicia. ¿Coincidencia…?
ALBERTICO
Que quede meridianamente claro que soy autonomista, europeísta, ecofeminista, ecopacifista, transversal y pro multiculturalismo. En mi permanente viaje al centro político, he conseguido dos objetivos primordiales: escorar el partido hacia el centroizquierda y librarme del lastre del otrora sector conservador del partido; que este sector disidente nos deje como caso perdido formando una nueva alternativa en VOX. No quiero que nuestros adversarios políticos nos etiqueten de extremaderecha ni de derechita cobarde. Dicho esto, la escultura de Santiago Matamoros es políticamente incorrecta y como diría el gran Jordi Pujol… «esto no toca ahora». En España y Europa vivimos un tiempo de compadreo, tolerancia, compresión y bajada de pantalones ante las costumbres de quienes —en plena Reconquista para ellos— conforman una descontrolada oleada incesante de inmigración ilegal procedente del norte de África. En busca de la paz y la armonía entre culturas hemos de desechar imágenes beligerantes en favor de un mensaje pacificador para que quienes entran irregularmente en España no se puedan sentir ofendidos e incómodos entre nosotros. Hablar de batallas del pasado, de la Historia de España en general, no sólo resulta embarazoso sino políticamente inoportuno además de descortés. No procede.
ALONSO
Parece que la Historia de España te resulta indigesta, de modo que, al que no quiere caldo, dos tazas. Durante la invasión mahometana de España (711- 1492 d. de J. C.), era normal que los reinos débiles rindieran tributo a los reinos más fuertes, por pura supervivencia. En torno al año 783 d. de J. C., el rey astur Mauregato, en un histórico gesto de acomodo a los deseos del invasor mahometano, se humilla ante el emir de Córdoba claudicando y ofreciendo un tributo anual de cien vírgenes, cincuenta de la nobleza y cincuenta de la plebe… Sé lo que estás pensando, ¡que la poltrona tiene un precio! Tanta tolerancia y «valor» por parte del heteropatriarcado cristiano llegó a su fin en el año 859 d. de J. C. cuando una mujer española decide llevar los pantalones y empleando un ardid femenino se presenta en audiencia ante el rey Ramiro I reprochándole su falta de hombría y arrojo ante el invasor mahometano al ceder tributando las cien doncellas. Hiriendo el orgullo varonil del rey y de todos los presentes, le dice a la cara al rey Ramiro I que tanto él como el resto de hombres les viene grande el sexo con que el que la naturaleza les ha dotado, que más que hombres eran mujeres. En fin, unos cobardes redomados por permitir semejante humillación a sus mujeres. Ramiro I se rebota por las palabras de una auténtica feminista hispana —nada apesebrada a cargo de los Presupuestos Generales del Estado y rehusando que le tapase la boca un coletas desempeñando el papel de macho alfa— y el rey decide plantar cara al moro invasor en la batalla de Clavijo. Cuando los ejércitos cristianos habían sufrido una primera derrota, providencialmente se les aparece el apóstol Santiago a lomos de un caballo blanco constituyendo esta intervención divina el factor determinante que les daría la victoria sobre las huestes moras. ¿El estudio de la historia es útil? ¿Qué opinas?
ALBERTICO
El estudio de la historia de España hace del sujeto uno potencialmente peligroso. La plebe no puede estudiar historia de España a palo seco, es contraproducente, se puede atragantar. Al político de turno siempre le interesará un individuo idiotizado que nunca pueda comparar un período histórico con otro ni a un gobernante con otro. El apóstol san Pablo ya nos lo advertía: «Porque todo lo que fue escrito en tiempos pasados, para nuestra enseñanza se escribió» (Romanos 15:4). Es decir, como la historia siempre se repite, el pardillo integral puede derivar lecciones provechosas sobre cómo el político de turno está llevando a la nación por el camino de la perdición y la completa ruina económica. La idea original sobre esta estrategia de arquitectura social proviene de los Jemeres Rojos camboyanos y su empecinamiento por iniciar una nueva era a partir del «Año Cero». Es decir, borrar el pasado —toda la historia de España— de la mente del pardillo integral ibérico para que la conozca sólo desde el año 1812 d. de Cristo. La idea es crear a un nuevo votante sin prejuicios históricos involucionistas haciéndonos con su mente a través de llevar al apoquinante hacia un «analfabetismo» integral con respecto a la historia de España. Hay que privar al alumno de cualquier referencia histórica al ser nociva per se. Los políticos necesitamos un ciudadano sumiso y maleable, sin capacidad de crítica, una especie de vegetal andante que se nutra exclusivamente a través de los medios de comunicación oficiales con el imprimátur de las agencias de verificación de noticias dependientes del Ministerio de la Verdad.
ALONSO
Entonces, ¿qué hay de Hispania como provincia romana, el legado de los Visigodos, la invasión musulmana, la Reconquista y origen de España como nación, la creación de las catedrales y universidades, el descubrimiento de América y la primera globalización acometida por España, los Austrias y los Borbones…? ¡Es una pérdida monumental…!
ALBERTICO
Los Jemeres Rojos tenían un lema con respecto al valor de la vida de sus propios ciudadanos camboyanos y que la casta política hemos aplicado a la Historia de España: «Perderte no es una pérdida y conservarte no tiene ningún valor». De todas las maneras, el populacho puede aprender una historia de España purificada al pasarla por el crisol de lo políticamente correcto en plataformas como Netflix, donde se trata la temática desde una perspectiva transversal, de género e interracial. En cualquier caso, era una exigencia del KKK catalanista y del KKK del Rh– con los que más pronto que tarde has de pactar —bajándote los pantalones— la formación del Gobierno de España. Asimismo, matamos dos pájaros de un tiro mediante intentar acomodarnos ideológicamente a la cultura de toda esta inmigración ilegal que procede del norte de África. La clave del éxito para la integración de la inmigración no es que ellos se integren en nuestra cultura —la de la nación de acogida— sino que nosotros nos integremos en la suya renunciando a la nuestra. Sin la cesión o claudicación por una de las partes no es posible la convivencia.
ALONSO
Hace catorce años, en el 2010, la entonces canciller alemana Angela Merkel dijo: «Y por supuesto, el enfoque [para construir] una [sociedad] multicultural y vivir unos junto a otros y disfrutar unos de otros… ha fracasado, ha fracasado completamente». En el año 2011 sería el primer ministro británico quien coincidiera con Merkel en el análisis del problema: «David Cameron afirma que el multiculturalismo estatal ha fracasado». La ministro del Interior británica, Suella Braverman, llega a la misma conclusión que los anteriores: «La inmigración descontrolada, la integración inadecuada y un dogma equivocado del multiculturalismo han demostrado ser una combinación tóxica para Europa en las últimas décadas. […]. Y, en casos extremos, podrían dedicarse a socavar la estabilidad y amenazar la seguridad de la sociedad». Pierre Brochand, quien fuera de 2002 al 2008 director general de la Dirección General de Seguridad Exterior (DGSE) de Francia ―el jefe del espionaje―, leyó un informe ante la Amicale Gaulliste du Sénat: «Que las sociedades “multiculturales” están destinadas a desmoronarse. Que no somos más “listos” que los libaneses o los yugoslavos para conseguir que la gente que no quiere “viva junta”. Y, sobre todo, que, en las relaciones entre grupos humanos, nadie hace regalos a nadie». España ha sido un país de emigrantes y se admite una inmigración necesaria y controlada. A ser posible de una procedencia cultural predispuesta a integrarse y compartir nuestros valores. Sin embargo, previamente alguien tiene que explicar cómo en España, con un desempleo efectivo 3,54 millones de personas en febrero de 2024, necesita mano de obra no especializada.
ALBERTICO
¿Nosotros necesitamos inmigrantes regulares en España? ¡Sí! Tenemos zonas y actividades económicas en las necesitamos mano de obra: hostelería, construcción, pesca, agricultura. ¡Ojo! ¡Y las pensiones…! Alguien tiene que pagarlas. ¿En cuanto a los MENAS? Las comunidades autónomas gestionadas por el PP vamos a cumplir con nuestras obligaciones aceptando todos los que nos envíe Perico I El Magnánimo. Los políticos somos generosos, espléndidos y solidarios con los impuestos que recaudamos a pesar de los 3,54 millones de parados. Después de todo, el votante español con cada día que pasa nos conoce más y mejor y huye de los dos partidos mayoritarios (PP y PSOE) amenazando nuestra hegemonía electoral y por consiguiente el reparto de cargos y partidas de los Presupuestos Generales de Estado. Si los nacionales no quieren votarnos y antes de que nos boten o reduzcan a la insignificancia… ¡pues importamos otros votantes! Estamos inmersos en un proceso de cambio del sustrato electoral en España y en Europa. ¿Que esta invasión de personas que entran ilegalmente puede llevar a conflictos sociales, a la tercermundialización y la balcanización de España…? Seguramente, pero lo que a nosotros nos preocupa es que no nos relacionen con la extremaderecha. La Unión Europea es una Open Society…
ALONSO
Sigo sin entender cómo España, con 3,54 millones de parados, necesita mano de obra foránea y especialmente del continente africano, es decir, si puntualmente se necesitan emigrantes tenemos a nuestros hermanos hispanoamericanos con los que compartimos lengua, cultura y religión. El secretario general del sindicato Solidaridad, Rodrigo Alonso, dice con datos que le respaldan: «No es verdad que los inmigrantes vayan a pagar las pensiones. No es verdad que la solución al invierno demográfico sea la inmigración». El sindicato Solidaridad aporta una serie de datos: «Hay 709.000 extranjeros en paro, de los cuales el 60% lleva más de un año buscando empleo y, además, hay 1.707.700 extranjeros inactivos, que ni trabajan ni buscan empleo». ¿Qué pensiones están pagándonos los 1 707 700 extranjeros que ni trabajan ni buscan empleo? ¿Qué pensiones están pagando los MENAS? ¿Qué sentido tiene inundar el mercado laboral con inmigración ilegal cuando los españoles están sufriendo desde hace décadas un desempleo estructural desolador? ¿Qué impacto tendrá en los salarios, en los alquileres, en la Sanidad, en la Educación, etc.? ¿Pretende España y Europa alcanzar el nivel óptimo de competitividad tercermundializando los salarios? En este asunto también, los políticos estáis privatizando los beneficios y socializando las pérdidas que recaen en le pueblo llano.
ALBERTICO
¡Uy! ¡Ten cuidado, Alonso! Te estás escorando al lado equivocado, al frío e inhóspito mundo carente de reconocimiento social y privándote de todos los privilegios y favores que tenemos reservados para quienes se limitan al discurso de la corrección política. Nadas contracorriente. Serás encasillado con los herejes, con los desinformadores impenitentes creadores de bulos, de pertenecer a la máquina del fango… Perico I El Rencoroso irá a por ti con toda la maquinaria del Estado. Los datos estadísticos si no pasan por la manos del Tezanos de turno, con su correspondiente elaboración y precocción, pueden resultar indigestos para el cándido e hipnotizado ciudadano apoquinante. Las preguntas que haces generan dudas sobre la cualificación de quienes apoyamos esta política de papeles para todos y también sobre la intencionalidad de dichas políticas. La duda es herética. ¡Vade retro!
ALONSO
¿Por qué las supuestas sociedades «democráticas» se están transformando en dictaduras al suprimir la libertad de expresión? ¿Por qué el ciudadano no puede buscar información y datos para elaborar sus propias conclusiones? ¿Por qué el amado líder ha de ser quien nos imponga: lo que es verdad o mentira, lo que podemos leer o lo que no, quién es catalogado de informador o desinformador?
ALBERTICO
Parto de la premisa de que la verdad oficial no puede ser cuestionada o puesta en duda, ¡se acepta y punto! Por otro lado, al político de turno le interesa un súbdito conformista y apesebrado, sin inquietudes ni inteligencia, carente de ideas propias. Un sujeto esclavizado por sus apetitos y bajas pasiones. Un híbrido entre borrego y humano, el Homo borreguensis. A través de una cría selectiva que busque ciertos rasgos genéticos característicos de lo que sería el votante-cotizante ideal y en última instancia genéticamente modificado para ser ordeñado. Un pardillo integral cuya fuente de información es la TV y cree a pie juntillas lo que dice el Gobierno o su Pinocho de turno y a las ultrauntadas agencias de verificación. Alguien cuya aspiración en la vida sea la de cobrar una «paguica» por estar vegetando tumbado en el sofá sin tener que calentarse la cabeza. Mediante la sobreprotección y la correspondiente domesticación crear un perfecto inútil. En definitiva: uno al que le aprueban sin estudiar y le pagan por no trabajar… ganado de engorde.
ALONSO
Unos 3000 militares y guardias civiles están en 16 misiones en el extranjero: Líbano, Colombia, Eslovaquia, Letonia, Rumanía, etc. A estos 3000 se les van a unir 1700 militares en países limítrofes o cercanos a la frontera rusa. Lugares donde no se le ha perdido nada a España y donde hacemos de comparsas ejerciendo el papel de mosca cojonera sobre la cabeza del oso ruso… la mayor potencia nuclear del mundo en número de cabezas nucleares. ¿Por qué no se envían estas tropas a nuestra frontera sur (Ceuta, Melilla, Canarias) que está seriamente amenazada y donde nuestras fuerzas son incapaces de asegurar nuestra frontera? ¿Qué hacemos «protegiendo» al mundo mientras nuestra casa está indefensa…?
ALBERTICO
Ni los políticos ni nuestros hijos jamás irán a una guerra, en todo caso, será como siempre ha sido… al populacho le tocará bailar con la más fea. El político siempre encarna el papel del capitán Araña, que embarcó la tropa y se quedó en casa. Es verdad que España se mantuvo neutral tanto en la I Guerra Mundial como en la II Guerra Mundial, sin embargo, en este siglo XXI —los políticos— primero somos europeos y en segundo lugar españoles. Nos debemos a nuestros compromisos internacionales aunque esto vaya en contra de nuestros propios intereses. Por este motivo, el pasado mes de julio me reuní con el embajador de Ucrania en España y le mostré mi apoyo en ámbitos clave: un aumento en la ayuda militar y la necesidad de ampliar las sanciones contra Rusia. De modo que, los intereses de España deben quedar relegados a un segundo plano.
ALONSO
Con respecto a las denuncias por violación sexual en España, el sexenio de Perico I ha sido nefasto a pesar de hacer alarde de ser el gobierno más feminista de la historia:
Año Número de denuncias (en el segundo trimestre)
2019 825
2020 731 (limitación de movimientos de la población por el COVID)
2021 955
2022 2078
2023 2305
2024 2465
Es decir, en lo que llevamos de 2024 unas siete violaciones al día. Por graves que sean estos datos, son la parte visible del problema. Después, está la cifra oculta: las violaciones sufridas que no se denuncian o no se contabilizan. Se utiliza el modelo iceberg: los datos observables —que se registran— representan la parte emergente y pequeña de este fenómeno, mientras que la parte sumergida y oculta es mucho más grande. Un estudio realizado en España por el Instituto Andaluz Interuniversitario de Criminología señala que la tasa de denuncia es de un 30 %. En román paladino: siete de cada diez violaciones no se denuncian. Mi pregunta es la siguiente: ¿Por qué los políticos, cuando se platean una reforma penal, nunca piden un informe criminológico previo?
ALBERTICO
Hay que partir de un supuesto principal que suele ignorarse: el interés personal del político de raza no tiene por qué coincidir siempre con el interés del ciudadano o de la nación misma. De hecho, suelen ser intereses de naturaleza contrapuesta. A veces, muchas veces, al poder Ejecutivo o al Legislativo no le interesa conocer la realidad de fenómeno criminológico que pretende regular por ser la solución impopular y este es el motivo primordial por el cual se prescinde en la política criminal de la participación de las ciencias entendidas en el origen y causas del delito y cómo afrontarlo. Por tanto, no extraña que se aprueben leyes no ya sin efectos preventivos sino —lo que reviste mayor gravedad— con efectos criminógenos. Un ejemplo: la entrada en vigor de la Ley Orgánica 10/2022, de 6 de septiembre, de garantía integral de la libertad sexual —a 24 de noviembre de 2023— supuso 1233 reducciones de condena y la excarcelación de 126 agresores sexuales, según los datos de una Comunicación del Poder Judicial.
ALONSO
¿Podemos fiarnos de las estadísticas «oficiales»?
ALBERTICO
Deberíamos. Constituiría un delito de falsedad documental el que un funcionario público manipulara o amañara las estadísticas oficiales. No obstante, el funcionario público es un ser humano, y como tal, potencialmente corruptor y corruptible. Existen infinidad de denuncias periodísticas sobre el amaño o maquillaje de las estadísticas oficiales a conveniencia del interés político del partido que gobierna, pero no se investigan. «¿De quién depende la Fiscalía…? ¡Pues ya está!». Voy a dejar caer unas palabras que se le atribuyen a Winston Churchill: «Sólo me fío de las estadísticas que he manipulado. Las Estadísticas son como los biquinis: enseñan muchas cosas pero ocultan lo fundamental». Las estadísticas las carga el Diablo.
ALONSO
La separación de poderes es un principio fundamental para garantizar la democracia y el Estado de Derecho. El objetivo es evitar la concentración del poder en una sola persona o institución, por razones obvias… a nadie nos interesa un autócrata que utilice el Estado en provecho propio y que coarte nuestras libertades individuales, como lo es la libertad de expresión. En este equilibrio de contrapesos de los poderes del Estado, el Poder Judicial fiscaliza a los poderes Ejecutivo y Legislativo y de esta manera se asegura de que todos estamos sometidos al imperio de la ley. ¿No deberían los jueces elegir a los jueces? ¿No se está pervirtiendo la esencia de la democracia cuando los políticos nombran a los jueces?
ALBERTICO
¡Y vuelta la burra al trigo! El político tiene unos intereses que no suelen coincidir con los del ciudadano. Para la salud democrática es sanísimo lo de la separación de poderes, concretamente la independencia del Poder Judicial de poder político. Sin embargo, el político —como la cabra— tira al monte y no quiere tener ningún poder sobre él, y mucho menos uno que pueda controlar la legalidad de su gestión u obstaculizar los objetivos que se ha marcado. Por este motivo, a pesar de nuestras aparentes e insalvables discrepancias ideológicas, tanto el PSOE como el PP cerramos filas en este asunto capital y entre nosotros nos repartimos la selección de jueces que compondrán el Consejo General del Poder Judicial y los magistrados del Tribunal Constitucional. Es decir, los jueces no eligen a los jueces en función del mérito y la capacidad en un ejercicio que garantice la independencia del Poder Judicial y la del Tribunal Constitucional. Somos los políticos, concretamente los dos partidos mayoritarios, los que elegimos a los jueces. Perico I El Autócrata y yo, hemos alcanzado a un acuerdo satisfactorio para las partes en el que hemos elegido a jueces afines ideológicamente. No podemos correr el riesgo de que las resoluciones judiciales capitales se basen exclusivamente en el Derecho ya que los partidos políticos tenemos unos intereses propios. A los jueces hay que atarlos en corto. Además, esta apasionada relación sentimental extramarital entre políticos y jueces es un quid pro quo. Es de bien nacidos ser agradecidos, por lo que existe una posibilidad nada remota de que un juez que deba su cargo a un partido político pudiera verse tentado a ser indulgente con ese partido en sus fallos judiciales mientras sería implacable con el adversario político.
ALONSO
Como a santo Tomás, me asaltan las dudas. Entonces, ¿Quién controlará los abusos de poder, la corrupción o las variopintas ilegales del gobierno o del Poder Legislativo? ¿Quién velará por nuestros derechos y libertades fundamentales si las sentencias judiciales pueden estar sujetas a las presiones políticas? Una justicia politizada es el instrumento perfecto para consolidar el poder del autócrata de turno. Pienso en las sentencias del Tribunal Constitucional o las del Tribunal Supremo, su impacto en el sistema judicial repercutirá durante generaciones en la vida de los ciudadanos…
ALBERTICO
Nada es perfecto, ¡ni siquiera el estado autonómico! Consuélate, podría ser peor… ¡piensa en cómo están en Venezuela o en Cuba o en Corea del Norte! Después de todo, a los políticos nos va bastante bien con el actual statu quo por lo que no tenemos ni la necesidad ni la intención de cambiarlo. En el PP disfrutamos de dos mayorías absolutas (2000-2004 y 2011-2015), por tanto, con un amplio margen de maniobra para legislar y modificar las nefastas leyes ideológicas del PSOE: la revanchista y masónica ley de Memoria Historia selectiva y la ley de Violencia de Género donde se fulmina la igualdad ante la ley y se justifica ideológicamente que la mitad de la población española (sexo masculino) no tiene los mismos derechos que la población femenina en aras de una esotérica y etérea «discriminación positiva», ¡algo así como racismo positivo! Es decir, el quid del artículo 14 de la Constitución Española no es que fuese reformado por la puerta de atrás, es que fue finiquitado, usurpando una prerrogativa de todo el pueblo español. ¿Pudimos derogar estas funestas leyes ideológicas? Sí, pero el político es pragmático por naturaleza así que no lo hicimos a pesar de las promesas electorales de que derogaríamos la ley de Memoria Histórica. Ya sabes, el político es propenso a decir: «Puedo prometer y prometo que…».
De hecho, es verdad que prometí derogar las leyes ideológicas del sanchismo, pero donde digo «digo», no digo «digo», sino digo «Diego». De modo que, si llego a ocupar la poltrona de La Moncloa no voy a derogar la ley de Memoria Democrática, como prometí en el 2022. No voy a dar la batalla cultural contra las políticas revanchistas de la extrema izquierda que no pudiendo ganar a Franco en el campo de batalla ni con el apoyo de Stalin, pretenden ganarle ahora, cuando lleva muerto 49 años. Tampoco voy a derogar la ley del aborto. Yo no estoy por la labor de combatir las leyes inspiradas en la neomarxista ideología woke —eso se lo dejo a VOX— sino que como una alma en pena voy en peregrinación perpetua hacia el aséptico, equidistante y descafeinado centro político. Recuerda, el político es capaz de hacer cosas que te hielen la sangre, dejándote con un palmo de narices.
ALONSO
¿Spexit, sí o no? Me refiero a la salida de España de la UE.
ALBERTICO
Antes muerto que sencillo. Mi propio partido me ofrecería como sacrificio propiciatorio en el altar más cercano que se preste. Muchos vivimos espléndidamente bien del tinglado europeo. La más ligera insinuación sobre lo conveniente que sería para España su salida de la UE y la recuperación de su soberanía, supondría un torpedo en nuestra la línea de flotación y un ataque directo y frontal a nuestro modus vivendi. Después de todo, si lo reducimos a su mínima expresión, un partido político no deja de ser una mera agencia de colocación: empleos, cargos, sueldazos aderezados con todo tipo de dietas y bonificaciones, pensiones parlamentarias vitalicias con sus correspondientes complementos para los exparlamentarios, y los más afortunados… acceso directo al becerro de oro que no es otra cosa que la gestión de los Presupuestos Generales del Estado. Por ejemplo, Cristina Almeida, a pesar de que dejó el Senado en el año 2003, veintiún años después sigue cobrando como exparlamentaria una pensión mensual de 2168,77 €… ¡porque yo lo valgo! Como ella, otros noventa y cinco mamones están cobrando la pensión parlamentaria vitalicia de marras. Otros noventa y cuatro exparlamentarios están cobrando un complemento mensual a su pensión —que se revisa automáticamente anualmente— nada desdeñable, algunos alcanzan los 2061 € de complemento. No te quiero abrumar con más cifras y por eso omito las ayudas e indemnizaciones a las que tienen derecho estos exparlamentarios. Y cuando ya estás quemado políticamente, el premio de consolación: las puertas giratorias, ese paso del sector público al sector privado ocupando un puesto de alta dirección independientemente de tu cualificación académica o idoneidad profesional. ¡Un chollo! No se nos puede recriminar que queramos vivir de película a costa de los impuestos generados con el madrugón del obrero ibérico. Todo el mundo tiene derecho a aspirar a una vida mejor y el político no es distinto al resto en cuanto a apetencias, anhelos y deseos. Somos humanos y tenemos necesidades que cubrir. Como en la naturaleza, nosotros también formamos parte de la cadena trófica y luchamos por los recursos.
ALONSO
La agencia Europa Press informa que estás inmerso en una ofensiva legislativa para moverle la silla y destronar al autócrata de Perico I. ¿Puedes revelar al cándido apoquinante ibérico con qué fuerzas políticas contarías para tan noble empresa y loable servicio a España?
ALBERTICO
Pienso hacer una oferta irresistible —una mejorada con respecto a la que les ha hecho Sánchez— a Junts y al PNV. Es decir, concretamente al capitán Maletero y a los herederos del ilustre y supremacista Sabino Arana. Sí, ya sé que el capitán Maletero dio un golpe de Estado, es un fugado de la justicia española y que ha expresado su intención de dar otro golpe de Estado en cuanto tenga la oportunidad. Pero al fin y al cabo hablando se entiende la gente y hay que negociar con el Diablo si es menester. Si hace falta confesaré públicamente que hablo catalán en la intimidad, me postraré ante la cubana (bandera independentista), miraré TV3 todas las noches e iré de peregrinación a Waterloo donde públicamente le daré un beso en el culo al president en el exilio. Al PNV… lo que me pida. Incluso asistiré al Aberri Eguna donde besaré la ikurriña y asistiré ataviado con indumentaria típica del País Vasco, camisa, chaqueta, fajín, pantalón, calcetines gruesos de lana y unas abarcas. Por salvar a España de Perico I y La Bego estoy dispuesto a todo, ¡incluso a disparar con pólvora del rey!
ALONSO
Veo que lo tuyo es la economía, te presentas como un presidente de Gobierno cuyo punto fuerte es la gestión económica una vez que has descartado por completo dar la batalla cultural a la ideología woke auspiciada por la secta de los sorosianos. En las elecciones municipales celebradas en 2023, se elegían 8131 alcaldes y 67 152 concejales. Pero en los ayuntamientos hay más que alcaldes y concejales, de modo que, el personal de la Administración local lo forman 526 029 personas. Entre diputaciones, cabildos y consejos insulares hay que sumarle otras 68 016 personas. Ahora procede una comparación para poder comprender la magnitud del problema: Reino Unido: 67 millones de habitantes y 466 municipios. España: 48 millones de habitantes y 8131 municipios. ¿Estás pensando en reducir la Administración local?
ALBERTICO
Tú erre que erre. Estás obcecado. No lo pillas, o lo que es peor, como eres facha no lo quieres pillar. La función básica y primordial de un partido político que aspire al poder es la ejercer de agencia de destinos y cargos. Entonces, cuando llegan las elecciones, los afiliados con aspiraciones a vivir mamando de la teta de lo público se dejan la piel y el alma pegando carteles en la vía pública… ¡les va la vida en ello! Te lo he dicho antes, es el quid pro quo de toda la vida. Si planteo en el partido una reducción de la Administración —y da lo mismo que sea a nivel nacional, autonómico o local— sería mi suicidio político. Como a Julio César, un amigo del alma, un Bruto, me asesinaría. ¡Mira! Franco nos dejó en 1975 una deuda pública del 7 % y en el primer trimestre de 2024 tenemos una de 109 %. ¡Nadie dijo que la democracia no sería cara!
ALONSO
Por último, ¿qué les dirías a esos jóvenes ambiciosos dominados por un espíritu festivo y para quienes las noches son cortas, que a su pesar padecen ese temor angustioso, esa fobia al madrugón obrero y no obstante desean labrarse un brillante porvenir sin agachar el lomo?
ALBERTICO
Les diría estas palabras repletas y colmadas de esperanza e ilusión: «La política te ofrece en esta vida lo que Dios te promete en la otra. Si quieres un sueldazo y una pensión digna, ¡haz de la política tu profesión!».
Ramiro I quita el feudo de las cien doncellas.
(Anónimo.)
En consulta estaba un día
Con sus grandes y consejo
El noble rey Don Ramiro
Varias cosas discurriendo,
Cuando sin pedir licencia
Se entró por la sala adentro
Una gallarda doncella
De amable y hermoso gesto,
Vestida toda de blanco,
A quien el rubio cabello
Bordaba de oro los hombros ,
A causa de venir suelto.
Ponen los ojos en ella,
Y poniéndolos en ellos
Ella comenzó á hablar,
Y ellos á darle silencio.
—Perdóname, dice, Rey,
Si tu Consejo atropello.
Aunque si te le dan malo.
Antes soy digna de premio.
No sé si de rey cristiano
Te dé nombre, porque entiendo
Que con fingida apariencia
Debes ser moro encubierto;
Que quien da a los que lo son
Las doncellas de ciento a ciento,
Si ya no es moro, a ellas
Las soborna para serlo.
Si por darle muerte oculta
Vas desangrando tu reino,
Por harto mejor tuviera
De una vez pegarle fuego;
O si no en tributo y parias
Dieras hombres a lo menos,
Que era dalles enemigos,
De quien vivieran con miedo.
Pero si les das doncellas.
Allá, en dejando de serlo,
Nacerán de cada una
Cinco ó seis contrarios nuestros.
Mas bien acordado está
Que tus hombres se estén quedos,
Porque puedan engendrar
Hijas que paguen en feudo:
Que solo para engendrallas
Deben de tener sugeto
De hombres, que en lo demás
Yo por mujeres los tengo.
Si te acobardan las guerras,
Las mismas doncellas creo
Que han de venírtela á dar
Por el mal que las has hecho,
Y sin duda vencerán,
Si lo ponen en efecto,
Que ellas son mujeres hombres.
Y hombres mujeres aquestos.—
Alborotáronse algunos,
Y el Rey, corrido y suspenso
Determinó de morir
O libertar a su reino.
Juntó su gente de guerra,
Y prestándoles su esfuerzo
El glorioso Santiago,
Dió la batalla y vencieron.
Quedó medroso Almanzor,
Y el Rey con aqueste hecho
Dió libertad a Castilla,
Y á si mesmo honroso premio.
