
«Veremos pronto si estamos ya en la Trama Sánchez si lo que se ha visto hasta ahora es la punta del iceberg, como dicen los que lo siguen de cerca»
Como muchos recordamos, el lunes 7 hizo un año de que, a traición, como es habitual en esos “valientes”, el terrorismo de uno de los brazos armados de Irán, Hamas, atacó Israel. Y el domingo anterior al aniversario se celebraba en Madrid una manifestación convocada por la organización palestina Masar Badil –no me sorprendería que subvencionada por nuestro generoso ministerio de Inclusión de Elma Saiz (cuota navarra) o cualquier otro del sistema clientelar– para celebrar aquellos ataques y autorizada por el delegado de un gobierno tan pacifista como el Frankenstein. Si se quiere saber más y se tiene paciencia y estómago, invito a leer esta entrevista de hace un año a Zaid Abdulnasser, miembro del Comité Ejecutivo de la Ruta Revolucionaria Alternativa Palestina citada y coordinador de la Red de Solidaridad con los Presos Políticos Palestinos, Samidoun, ilegalizada en Alemania pero permitida en nuestra tolerante España .
No pudo empezar peor la semana para los “amantes de la Moncloa” que con un lunes negro protagonizado por la rápida decisión –aplazada la semana anterior– de la Audiencia Provincial de Madrid (APM) autorizando al juez Juan Carlos Peinado la continuación de sus actuaciones sobre la presunta triple corrupción de la amada Begoña –tráfico de influencias, corrupción en los negocios y apropiación indebida de recursos públicos de la Universidad Complutense–, con la leve acotación de lo referente a Globalia: “en tanto en cuanto no aparezcan hechos verdaderamente nuevos de contenido incriminatorio y valorados en resolución judicial motivada; y, en consecuencia, no ha lugar a acordar el archivo interesado”, dice el auto, que, a la vista de lo que se supo después respecto a la Trama Koldo –que parece ya, Trama Ábalos–, puede que se levante también como más adelante veremos. Recordemos los permanentes ataques del Loro Park ministerial al juez, que resumo con algunas perlas que parece que se van a tener que tragar. La cada día más “portacoz” del gobierno, Pilar Alegría, había dicho que “Llevamos seis meses de instrucción, pedaleando en la nada”, mientras la ahora con invalidez física –la mental la demuestra cada día–, mi admirada Marisú Montero, se despachaba a gusto: “Estas asociaciones ultraderechistas que acusan a Begoña Gómez, no tienen ni causa ni vergüenza, el fango es su único propósito”. Por su parte el animalista antitaurino Ernesto Urtasum, de la cada día más lamentable cuota del restante SUMAR, dejaba su aportación: “Nosotros denunciamos lo que es, creemos, una operación que es, que tiene por objetivo –las ocurrencias tienen estos lapsus–, el desgaste mediático del gobierno”. Y no podía faltar el mampoministro Óscar Puente, que se explayaba: “Perseguir a la familia del presidente del gobierno, por tierra, mar y aire, se convierte en algo a lo que se puede echar mano, porque lo otro —no explicó que es ‘lo otro’— no funciona”. El mismo que en una reciente entrevista, en julio pasado, le decía a la “objetiva” Esther Palomera, virada al rojo de la mano del Niño Escolar que “Es una investigación prospectiva de libro”, concepto que el Auto de la APM, en su página 17, le aclara a este licenciado en Derecho que dice haber ejercido de abogado (parece que poco): “Prospectiva es la investigación que se inicia de forma indeterminada en búsqueda de posibles conductas delictivas sin una mínima concreción y sospechas fundadas, pero no aquella que partiendo de una conducta racionalmente sospechosa…, inicia una amplia indagación que permita conocer con detalles todas aquellas circunstancias que puedan influir y determinar en su calificación”. Y en la misma página, unas líneas más abajo, añade que “la Sala no aprecia indefensión alguna”, con lo que parece que les desmonta el repetitivo victimismo. Pero este dechado del Derecho procesal todavía se atrevió a más: “En el caso de Barrabés ha declarado Barrabés –parece lógico que así sea ¿no?, pero a este pupilo tampoco parece dársele bien lo de improvisar– y ahora le llaman a declarar como investigado. Y eso ya de entrada es una nulidad de libro”, por lo que le recomendaría que se leyera bien el mencionado Auto 785/2024, que, hasta yo, que estoy lejos de ese mundillo, he entendido.
No obstante, la claridad del auto denegando el archivo que pretendía el sanchismo a través del exministro abogado defensor, Antonio Camacho, y de las colonizadas fiscalía general y los convertidos ya en abogados del establo, impidió la penúltima cantada de la citada ministra portacoz, más conocida como Pilar Bulería –no por su ritmo sino por sus bulos– que, en la rueda de prensa del martes, después del último contubernio de ministros, ministras y ministres, demostraba no haberse enterado de nada, cosa lógica en ella: “La causa está cerca del archivo”. Lea, señora ministra de Educación, cómo termina la Parte Dispositiva de la página 22: “Se deniega por resultar improcedente interferir en el curso de su tramitación; además de no apreciarse un retraso significativo en el mismo”. Cómo será esta ministra para que hasta El País se lo dijera en primera página: “El gobierno tergiversa el dictamen de la Audiencia Provincial de Madrid sobre el caso de Begoña”.

Y por eso de “si no quieres caldo, dos tazas”, o tres, llegan al juez Ismael Moreno, a la Audiencia Nacional (AN), dos informes de la Unidad Operativa de la Guardia Civil (UCO), uno de 87 páginas –207/2024, de 4 de octubre– y otro de 233 –211/2024, de 8 de octubre– que confirman las sospechas de la trama. Entre ellas, que la red de Koldo García, “El Grandullón” se infiltró en la Guardia Civil, en la que el comandante Rubén Villalba, otro de la escuela venezolana, cobró 88.000 € en dos años para, “proporcionar a los implicados móviles encriptados y seguros”. Se han conocido también grabaciones de Koldo preguntando si los teléfonos de José Luis Ábalos, “El Jefe” y de Pedro Sánchez, “El número uno”, estaban o no intervenidos y diciendo que quien le dio el chivatazo de que estaban siendo investigados fue el director de la Guardia Civil, Leonardo Marcos, cesado hace una semana en favor de su antecesora en el cargo –dignos de análisis el cese y el retorno– y premiado por su ministro Fernando “Pequeño” Marlasca con un puesto en la embajada de España en Washington.
Se supo además que, el perejil de todas las salsas, Víctor Aldama, “El Gomina”, aparece como colaborador del Servicio de Información de la Guardia Civil y es nexo en todas las operaciones relacionadas con esa trama, desde la visita “levitante” de la vicepresidente venezolana Delcy Rodríguez a Barajas –recordemos que tenía prohibido pisar suelo europeo–, a las compras irregulares de mascarillas y hasta una concesión de operador de hidrocarburos que lo ha llevado a prisión incondicional sin fianza después de haber estafado unos 180 millones de euros, 70 de los cuales en una cuenta suya, creo que en Luxemburgo. El negocio era comprar petróleo sin IVA, venderlo con IVA y no declarar ese IVA a Hacienda. Y parece que esa concesión se acordó entre Ábalos y Nadia Calviño con los ministerios competentes. O sea que, si ya la trama parecía estar infiltrada en los ministerios de Transportes, Fomento, Sanidad e Interior, vemos que puede salpicar también a los de Economía, en la etapa de la citada Calviño –actualmente presidente del Banco Europeo de Inversiones–, Industria, en la de Reyes Maroto, hoy desterrada en el Ayuntamiento de Madrid y Transición Energética, todavía de Teresa Ribera, en vísperas de llegar a la Unión Europea como comisaria de Competencia. No sé si tendrá que ver también el de Hacienda.
Respecto a la misteriosa escala en Madrid de la número dos de Nicolás Maduro, el director del digital The Objective, Álvaro Nieto, nos dejaba en su libro “CONEXIÓN CARACAS-MONCLOA. Plus Ultra y Delcygate: las oscuras relaciones del Gobierno de Pedro Sánchez con el chavismo de Venezuela” hasta diez versiones de Ábalos sobre su no pero sí presencia: 1.- No estuve en el aeropuerto esa noche. 2.- Estuve en Barajas, pero no vi a Delcy. 3.- La vi, pero no hablé con ella. 4.- Hablé con ella, pero fue un saludo de cortesía en la terminal. 5.- Subí al avión y me la encontré allí. 6.- La saludé brevemente dentro del avión. 7.- Estuve reunido 40’ con ella en el avión. 8.- Tras verla en el avión, la acompañé a la terminal y me fui. 9.- También me vi con ella en la sala VIP del aeropuerto. 10.- Fui a impedir su entrada en España por encargo de Marlaska.

Pero según el informe de la UCO Ábalos había invitado a Delcy el 10 de diciembre, casi mes y medio antes, por una carta con 26 faltas de ortografía, firmada por Ábalos, y encontrada en un ordenador de Aldama. Visita que en una captura de pantalla se lee que Ábalos comunica a Sánchez, que responde con un “BIEN”, que unos interpretan como un conforme y los sanchistas tratan de venderlo como un enterado de lo de Duro Felguera, pero en cualquier caso es evidente que Sánchez tenía conocimiento y que mintió al respecto en sede parlamentaria. También, el jefe del gabinete de Marlasca, sabía de la visita de Rodríguez antes del 19 de enero del 20, que es cuando llegó a Barajas por la noche. Y parece que se trataba en principio de una visita de cuatro días, muy bien organizada, que contemplaba una cena con el entonces ministro de Sanidad, Salvador Illa, que me pregunto sobre qué tendría que hablar con esta señora. Y en esa “no reunión” en el aeropuerto estaban presentes, Ábalos, Aldama y Koldo. Recordemos cuando Pedro Sánchez elogiaba a Koldo García, del que decía esto en un tuit: “Socialismo de raíz, así es Koldo, un inagotable aizcolari contra las injusticias, un ejemplo para la militancia”.

Tal vez por eso, el que aparece ahora en el informe de la UCO como “El número uno” le encargó a Koldo la custodia de los avales de las primarias y que junto a su entonces número dos, el citado Ábalos, y el hoy número tres del partido, Santos Cerdán, formaron el equipo de rescate de la secretaría general, cuando echaron al primero de la ejecutiva del PSOE –no me cansaré de decir que ese fue el error, no haberlo expulsado del partido– el 30 de septiembre de 2016 tras sus repetidos fracasos electorales y su intento de manipulación de unas urnas tras la cortina. No olvidemos que el “aizcolari” Koldo era el portero de un local de alterne –vulgo puticlub– en Pamplona, de nombre Rosalex según he leído, se dice que frecuentado por Cerdán, que fue el que se lo presentó a Ábalos con el que llegó a convertirse en su mano derecha y consejero de RENFE. Eso si que es “progreso”. No me resisto, aunque me alargue un poco, a recoger la declaración de la tan repetida hoy Pilar Bulería sobre la “no visita” de la venezolana: “Única y exclusivamente hubo una parada técnica por propio, si me permiten, descanso también del personal del avión que llevaba a la vicepresidenta Delcy, pero aquí no se (sic) hubo ninguna reunión porque conocíamos que existía esa sanción de la Unión Europea, que le imposibilitaba pisar, como saben, espacios Schengen y por tanto el gobierno imposibilitó y no se celebró dicha reunión” –hay que ver los circunloquios e imprecisiones de dicción que acarrea mentir con tanto descaro–.
Dejo para otro día lo que hay en esos informes sobre la intervención directa de Ábalos en el rescate de Air Europa y Globalia, con la presencia de Sánchez en todas las reuniones en las que se trató el asunto –por eso decía antes que tal vez vuelva, ampliado, este caso a manos del juez Peinado– y sobre el pago por la trama Aldama de la vivienda alquilada –a 2.700 € mensuales– en el edificio Torre de Madrid para la rubia acompañante de Ábalos a 1.500 € el día. Una tal Jésica, estudiante de Odontología, colocada por el entonces ministro en INECO, una ingeniería dependiente de RENFE, o sea, del ministerio de Transportes, el suyo, supongo que para cuidar de la salud dental de los ingenieros, técnicos y personal de la empresa. También sobre un nuevo invitado de la trama, el empresario Claudio Rivas –“El casero”, por la compra de un chalet en Sotogrande para uso de Ábalos–, parece que relacionado con “la entrega, en dos veces, de 90.000€ en bolsas de plástico, dentro de una bolsa comercial, en la segunda planta de la sede del PSOE de Ferraz”. Y para colmo de tazas, la decisión de la Asamblea de Madrid de citar a la esposa del presidente ante la comisión de investigación sobre el funcionamiento de la Unidad Complutense, que ya veremos qué da de sí, pero promete.
Y para completar la semana, estalló en toda su crudeza e ignominia el pacto del PSOE con BILDU, continuación de aquello de “Presos por Presupuestos” que con gran desparpajo decía Arnaldo Otegui hace ahora tres años: “Nosotros tenemos 200 presos dentro, y esos 200 tienen que salir de la cárcel. Y si para eso hay que votar los Presupuestos, pues los votaremos –desde entonces los llamo los PGETA–. Así de alto y así de claro lo decimos… Lo que nosotros queremos es que pasen estos dos años de legislatura y que este gobierno cumpla otros cuatro. ¿Por qué? Por un lado porque sabemos quién es la alternativa (PP y VOX)… Y porque necesitamos tiempo para preparar al pueblo… La única opción que hay es cambiar la ley, para lo que tenemos que obligar a un gobierno como éste a introducir un cambio legislativo que favorezca a los precios de ETA…”. Y ahí estaba el socio de gobierno, SUMAR, para colar, con la maldad consciente del PSOE y el despiste de toda la oposición, PP, VOX y UPN, una enmienda en una proposición de ley que se presentaba supuestamente para transponer una directiva europea de Antecedentes Penales. Esa enmienda beneficiaba claramente a los presos de ETA porque eliminaba la disposición adicional que en 2014 había aprobado el gobierno de Mariano Rajoy para que la acumulación de penas cumplidas en otros países no fuera de aplicación a las condenas anteriores al 15 de agosto de 2010. Aunque el gobierno Frankenstein y sus apoyos en esta legislatura eran suficientes para que saliera adelante, lo cierto es que toda la oposición votó a favor en ese pleno que la aprobó por mayoría absoluta y ahí saltó el escándalo, según parece tras descubrir el ”error” un medio de comunicación. Error o despiste, inadmisibles, que, en mi modesta opinión sería más adecuado llamarlo negligencia por parte de los cinco diputados, tres del PP y dos de VOX, todos con carrera jurídica, algunos incluso profesores de Derecho. Máxime cuando en el Acta remitida a la Comisión de Justicia del Congreso se recoge que “La Ponencia encargada de redactar el informe sobre el P.L.O. –compuesta por quince diputados, los cinco de PP y VOX incluidos– …ha estudiado con todo detenimiento dicha iniciativa, así como las enmiendas presentadas…”. Siguen sin enterarse de la calaña del individuo que tienen enfrente y, de momento, no se sabe que haya habido dimisiones o ceses más allá de una discreta “puesta a disposición de las actas”, que el corporativismo endogámico de los partidos salva, asumiendo el error de manera general y a otra cosa. El PP ha retrasado su tramitación en el Senado y ha pedido al gobierno que la retire, lo que ya ha dicho el sumiso presimiente PinócHez que no va a hacer, por lo que esta nueva concesión a BILDU va a poner em libertad en pocos meses a “angelitos” como Francisco Javier García “Txapote, asesino de Miguel Ángel Blanco, Gregorio Ordóñez, Fernando Múgica y Fernando Buesa (dos del PP y dos del PSOE), María Soledad Iparraguirre “Anboto” (antes Marisol), José Javier Arizkuren “Cantauri”, José María Arregi Erostarbe “Fitipaldi”, junto a otros cuarenta y cuatro compañeros “mártires” que van a ver reducida su estancia en la cárcel en 380 años.

Y no faltó en aparecer el ministro Tres en uno, de Justicia entre sus carteras, el fiel Gracita Pascual Petra –otro tres en uno del servilismo– Bolaños, que en la sesión del martes en el Senado, ante la petición de la portavoz del PP de retirar la aberrante concesión a BILDU, se despachaba con la misma cantinela de Producciones Moncloa, que ahora he sabido que la dirige un guionista de la conocida serie televisiva Cuéntame, especialista en tergiversar la Historia de España: “Se empeñan ustedes en convertir todo en material para crispar la sociedad, para envenenar a la sociedad española. Y en esa crispación, a mí no me va a encontrar. Ustedes, sus problemas, los solucionan solitos. Gracias”. Lo mismo que se mentía a los periodistas diciendo que se trataba de una transposición obligatoria de una norma europea: “Ni siquiera ha habido enmiendas a ese proyecto de ley. Es decir, que esa tramitación parlamentaria que se ha producido de una manera pacífica y totalmente unánime, pues dejemos que trabajen las cortes generales en ese proyecto de ley para aplicar una directiva europea, una norma europea, a nuestro derecho” y se daba a la fuga sin aceptar preguntas. Y ahí estaba otra vez Pilar Bulería leyendo el guion: «Este texto que se va a aprobar en el Senado es literal, óiganme bien, literal, al texto que aprobó el gobierno del Partido Popular del señor Rajoy, aquí, en Consejo de ministros del año 2014. Literal«. En definitiva, una mentira más del que decía hace no mucho aquello de “No, yo con BILDU no me voy a reunir”. “Usted me puede preguntar la misma cuestión de distintas formas. En cualquier tipo de combinación que esté BILDU, el partido socialista no estará” –salvo en Navarra y en Vascongadas, por ejemplo–. “No vamos a entablar ese diálogo con el partido de BILDU”. “Ya le digo, nosotros tenemos una línea roja, que es la defensa de la Constitución Española”. Y sin dejar hablar al periodista, le decía “Pero yo creo que estoy siendo bastante claro si le estoy diciendo que con BILDU no vamos a pactar. Si quiere lo digo cinco veces, o veinte, durante la entrevista, con BILDU no vamos a pactar. Con BILDU, se lo repito, no vamos a pactar. Si quiere se lo repito otra vez. La defensa de la CE es algo (de lo) que ha hecho el partido socialista una bandera, digamos, de identidad, en la política navarra”.
Termino con una noticia que abrirá la semana y que hace pensar en que parece que queda algo de oposición tras el anuncio de la querella contra el PSOE por parte del PP, tras reunir de urgencia en domingo a su ejecutiva, que presentará este lunes en la Audiencia Nacional por financiación ilegal, cohecho y tráfico de Influencias, al tiempo que pide la dimisión de Pedro Sánchez. Destaco, por una vez, las palabras de la portavoz Cuca Gamarra, que se refirió a Sánchez como el “Kilómetro cero de todas las autopistas de corrupción”. Con Ábalos con pie y medio en el Supremo, veremos si estamos ya en la Trama Sánchez si lo que se ha visto hasta ahora es la punta del iceberg, como dicen los que lo siguen de cerca.

