Díaz Ayuso, 10 – Sanchezcu, 0. La Justicia va p’alante, la Omaíta amenazante, un ‘regenerador’ golfante y una foto… “acongojante”. Por Antonio de la Torre

Una foto… “acongojante”. PS y el ‘desconocido’

«Podríamos decir que estamos en el principio del fin del sanchismo, pero va a ser largo, me temo, salvo imputación directa por el Tribunal Supremo»

Sé que empezar mi artículo de hoy con un resultado apabullante, después de la noche trágica del sábado en el Santiago Bernabéu, puede resultar hiriente para los madridistas como yo –la autocrítica, tan ausente en otros campos, nunca está de más–, pero quede el consuelo de que en alguna otra ocasión en la que se produjo tal anomalía, nuestro querido Real Madrid acabó siendo campeón de la Champions League. Así que confiemos en eso y dejemos –presuntamente, porque aún estamos en el primer tercio de la temporada y esto del fútbol puede dar sorpresas– la competición menor para el segundo de los grandes clubes “españoles” –el Farça ‘más que un club’ lo es cada vez menos por su creciente componente nacionalista– en lo deportivo, porque si hablamos de recursos económicos y de gestión, debe hasta de callarse el presunto comprador del número dos del arbitraje, que, en un  país serio, ya estaría más que descendido a categorías inferiores. 

Dicho lo anterior, empezaba la semana que termina con el plantón que la presidente de la comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, daba al psicópata de la triada oscura, el narcisista y maquiavélico Sanchezcu el Innovador, obseso compulsivo que no soporta una derrota política y dialéctica tras otra frente a la representante autonómica del Estado –no se olvide esta condición, común para los reyezuelos de unas taifas que nunca debieron nacer con poderes legislativos, más allá de la mera gestión descentralizadora– que él y sus socios pretenden romper. La rueda de prensa que Ayuso daba el lunes ha escocido de manera especial al presimiente y a su Loro Park de cotorras amaestradas, que han salido casi al unísono a repetir la consigna de Producciones Moncloa, “Cuéntame… lo que tengo que decir”. Valga como resumen la nueva “perla” del todo a cien de la portacoz ministerial Pilar Bulería –ya saben, la de los bulos–: «La señora Ayuso ha decidido no asistir. Pues oiga, un ejercicio de absoluta irresponsabilidad. Y sí, de absentismo laboral, que es como se llama cuando uno no acude a su trabajo o no cumple con sus obligaciones. No sé dónde se especifica que no acudir a su trabajo o no cumplir con sus obligaciones sea no asistir a la llamada de un felón, que la insulta cada vez que le apetece, que la presidente madrileña lo contradice o que comenta algo que no le gusta al autócrata. Además de utilizar todos los resortes del Estado para arremeter contra ella o su familia, directamente y a través de todos sus corifeos de contubernio. Y habla de irresponsabilidad la vocera de un personaje que faltó al compromiso que tiene con todos los españoles –aunque sólo “gobierne” (es un decir) para la mitad–, y ese sí es su trabajo y obligación, y que se esfumó cinco días para hacer el paripé de marido enamorado que reflexionaba si seguir o irse, tras la imputación de su mujer, sobre lo que no responde. 

Y mientras el desgobierno sigue perdiendo votaciones, la última con la abstención del socio SUMAR a la propuesta del PP de exigir mayor control parlamentario a misiones militares, la Justicia no para. La Audiencia Provincial desestimó también la tercera querella contra el juez Juan Carlos Peinado que investiga a Begoña Gómez por tres posibles delitos y que había interpuesto ella misma. Y para completar la agonía de los Sanchezcu y el nerviosismo en la Moncloa y su cohorte, el juez ha pedido tener acceso al correo personal del empresario Juan Carlos Barrabés, el socio de la esposa del presidente al que él elogiaba en 2021 y cuyos contratos se dispararon a raíz de esa sociedad con la cónyuge. 

El martes, el juez de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, enviaba a la Sala Segunda del Tribunal Supremo su Exposición Razonada en relación con las diligencias previas 65/2023 en relación con el aforado José Luis Ábalos a fin de resolver lo procedente acerca de si estima su competencia para conocer de los hechos de presente causa, a la vista de los posibles indicios de responsabilidad criminal que se desprenden, respecto del Diputado del Congreso de los Diputados. Nada menos que Organización criminal, tráfico de influencias y cohecho, se apunta en esa exposición. Es decir, lo que empezaba allá por abril de 2020, con un artículo del abogado aragonés Ramiro Grau, y que cuatro años después aparecía como el caso Koldo, con el que los informes de la UCO han relacionado toda una trama en la que se conocía después el nombre del encarcelado Víctor Aldama como perejil de todas las salsas, parece que es ya –por el momento– el caso Ábalos, porque si hacemos caso a la opinión del citado abogado todo apunta a una X en la Moncloa. Es más, si volvemos a los citados informes de la UCO, en los que se habla del “Número Uno” en clara referencia a Pedro Sánchez, “el puto amo” que diría su mampoministro y “experto” ferroviario Óscar Puente, no resulta descabellado pensar en un posible Caso Sánchez, en el que mezclan los dos investigados de su entorno familiar, su esposa Begoña y su hermano David “Azagra von Karajote”. La primera, reunida hasta siete veces con el citado “perejil” Aldama y, el segundo, domiciliado fiscalmente en la ciudad portuguesa de Elvas, el mismo sitio en el que El Español contaba hace unos días que Aldama y su socio Claudio Rivas, también en prisión por un posible fraude de más de 180 millones de euros,  blanqueaban el dinero dejándolo dormir unas horas en sociedades pantalla que creaba y después lo pasaba a sociedades españolas desde las que iba a sus destinos. Por cierto, el digital The Objective, volvía sobre la grabación que publicaba hace unos días con el relato que hacía un socio de los empresarios anteriores de la entrega de 90.000 € en metálico que hacía personalmente en la sede central del PSOE, en la calle  Ferraz de Madrid, aportando ahora su ratificación ante notario. Y dentro de la investigación de esta trama Koldo-Ábalos-X, con todas sus derivadas, Aldama, Delcy, Begoña, Begoña, David, don Alvarone… merece hacer mención del absoluto desconocimiento de todo que declaró el ministro del Interior, Fernando “Pequeño” Marlasca, en la comisión que sigue este asunto en el Senado. No conoce a Koldo, pese a que sus mascarillas apuntan a su ministerio. No ha visto nunca a Aldama ni sabe cómo se gestionaron sus aportaciones de material. Y lo más curioso, no recuerda cómo se enteró de que el avión de Delcy Rodríguez estaba volando hacia España. Y todavía más sorprendente, “se enteró”, cuando estaba llegando, de que tenía prohibida su entrada en espacio –que no suelo– Schengen, algo que la Unión Europea había publicado en su Diario Oficial el 25 de junio de 2018 como “Decisión (PESC) 2018/901, por la que se modifica la 2017/2074, relativa a medidas restrictivas habida cuenta de la situación en Venezuela”. ¿No se leen nuestros políticos las decisiones de la UE que le afectan? 

La prohibición a Delcy por decisión de Schengen,

Volvimos esta semana al capítulo de amenazas por parte de la misma protagonista que en marzo se adelantaba cinco horas a la noticia filtrada a la prensa sobre los datos relativos al presunto delito fiscal del novio de Díaz Ayuso. María Jesús Montero, cada día más en su papel de la “Omaíta” de Los Morancos, reincidía como “pitonisa” y, de nuevo en los pasillos del Congreso, adelantaba a los periodistas que la rodeaban que «en los próximos días tendrá acceso a más información, que a todos nos escandalizará». Amenaza que utilizaba el también investigado por esa filtración de la que asumió “total responsabilidad”, por el Tribunal Supremo, Álvaro García Ortiz, fiscal general del “establo” sanchista, el que en 2017 pedía la dimisión de su homónimo José Manuel Maza –fallecido misteriosamente en Buenos Aires meses después– y del entonces ministro de Justicia Rafael Catalá, que poco antes se defendía atacando: No estoy ni investigado ni imputado. Los fiscales manejamos material muy sensible y manejamos también muchísima información. Le aseguro que, si yo quisiera hacer daño a un determinado espectro político, tengo información de sobra que, por supuesto, no voy a utilizar jamás para insinuar, para filtrar, para decir, de cualquier manera…. Fiscal sumiso, al que salían a defender cual pueblo de Fuenteovejuna varios miembros del Loro Park sanchista. El ministro tres en uno, el fiel Gracita Pascual Petra Bolaños dejaba Nuestro total respaldo a la labor del FGE. ¿De verdad puede ser delito en nuestro país contar la verdad? ¿Desmentir un bulo propagado por un delincuente confeso, por su pareja y por su entorno político?. Por su parte, la vicesegunda y “chulísima” Yolanda Díaz repetía el mensaje a su manera: Todo el apoyo y el respeto institucional a la labor de la fiscalía general del Estado. Y no podía faltar el capitán que los manda, Fray Perico el Fugitivo –se nos va de nuevo tres semanas por esos mundos para quitarse del fragor de las noticias judiciales que lo cercan– con su Respaldamos la acción del FGE porque ha hecho su trabajo, ha hecho lo que debía hacer, perseguir al delincuente. En sentido contrario se pronunciaba el que fuera también fiscal general del Estado con Felipe González, el canario Eligio Hernández, que decía en El Cascabel de Trece TV que su ahora sucesor Ha perdido los papeles y va a ser citado por el instructor. Tiene que comparecer con abogado y tiene que intervenir el ministerio fiscal que tendrá que interrogar a su superior jerárquico”, algo insólito. Al mismo tiempo, calificaba el auto del TS como Una pieza jurídica magistral. Hace un juicio de tipificación y ha sido tan cuidadosamente redactado que no hay atisbo de inclinación.

Muy brevemente, porque el personaje no se merece muchas palabras más allá de su condena por los hechos que se han conocido, públicamente, ahora, quiero referirme a los “presuntos” abusos del “regenerador”, político y moral, Íñigo Errejón –el que ya fue conocido en sus comienzos políticos por su falta de honradez al disfrutar de una beca de la Universidad de Málaga, por la que nunca apareció–, denunciados por una de sus víctimas, porque parece que hay más y que hace más de quince meses que lo sabían en el seno de su partido Más Madrid y su coalición SUMAR.

Carta de Íñigo Errejón.

En primer lugar, diré que, aunque en España gozamos judicialmente de la presunción de inocencia, yo, personalmente, a esta izquierda actual, y más aún, a la extrema izquierda podemita de origen y ascendencia venezolanos, las considero “presuntamente culpables”. Dicho lo cual, y sin entrar en los escabrosos y desagradables detalles que se han escuchado en los diferentes medios y tertulias sobre el contenido textual de la denuncia de la actriz Elisa Mouliaá, sí me parece digno de resaltar la “justificación” que el denunciado ha trasladado en una carta, plagada, a mi juicio, de contradicciones y de excusas de difícil comprensión. En primer lugar, resulta curioso que su renuncia a la política activa y la entrega de su acta de diputado, se produzcan pocas horas después de que la periodista Cristina Fallarás publicara un testimonio anónimo de una mujer relatando su experiencia con «un político muy conocido« que «vive en Madrid» al que describe como «maltratador psicológico» y «un verdadero psicópata» al que «sus aires de persona normal esconden un verdadero monstruo», una información que yo no sé por qué, pero parece que él y su partido sabían que se refería al propio Errejón. De su citada carta de despedida en la que confiesa su “desgaste físico y mental” destaco dos frases de difícil comprensión. Por un lado, habla de que la primera línea política “genera una subjetividad tóxica que en el caso de los hombres el patriarcado multiplica…” y que él ha llegado al límite de la contradicción –nunca mejor empleado el término– entre el personaje y la persona. Entre una forma de vida neoliberal –choca bastante eso de ser “comunista neoliberal” ¿verdad?– y ser portavoz de una formación que defiende un mundo nuevo, más justo y humano –¿se referirá a Venezuela?–.  

Y para que no falte de nada en el embrollo sociofamiliar del autócrata de la Moncloa, el periódico El Mundo publicaba el sábado un artículo de su director, Joaquín Manso, en el que aparecía una foto ‘acongojante’ de Pedro Plagio cum Fraude I el Mentiroso con el citado  conseguidor Aldama, al que decía no conocer, y sobre el que no respondía a las preguntas al respecto que le hacían en sus ruedas de prensa siempre sesgadas a los críticos. Una foto tomada, según este artículo, el 3 de febrero de 2019, parece ser que por su amigo Koldo, tras el acto de presentación del baloncestista Pepu Hernández “el breve” –desapareció tras su fiasco electoral– como candidato a la alcaldía de Madrid, en el madrileño Teatro de La Latina, el mismo escenario en el que Santiago Abascal se quedaba con los restos de VOX, que él mismo había roto casi antes de nacer, un 20 de septiembre de 2014, de triste recuerdo.

Aldama el ‘desconocido’, en 3ª fila

Termino recogiendo que algunos optimistas de la triple M (medios de manipulación masiva), incluso de los menos malos, hablan ya de “fin del Sanchismo”, pero creo que, pese a haber tardado en darse cuenta del daño –podría citar intervenciones de no hace tanto en las que mantenían el difícil equilibrio que caracteriza a muchos, pero ya es bastante larga esta reflexión– pecan de ilusos. Concediéndoles un pequeño margen, tal vez podríamos decir que estemos en el principio del fin del sanchismo, pero va a ser largo, me temo, salvo imputación directa por el Tribunal Supremo, que no es descartable, pero no sé si probable. En todo caso, el felón morirá matando, sin importarle un comino el daño que deje como herencia para todos los españoles y que no sé, si el que venga, volverá a limitarse a tratar de sanear el económico y exterior, como sus antecesores, sin atreverse a dar la vuelta al calcetín que España necesita y que algunos pensamos que iba a acometer Mariano Rajoy, que, como su antecesor popular, José Mª Aznar, pero mucho peor, se limitó de nuevo a esos dos capítulos, importantes, pero obviamente muy insuficientes, como el tiempo ha demostrado con dramática realidad. Este último nos dejó al asesor de Nicolás Maduro –ya sé que no sólo por su inacción en lo importante y 11M mediante– y el primero a Sánchez, éste sí, por su absoluta inacción en lo que de verdad urgía en nuestro país. No puedo profundizar más por razón de espacio, pero ya lo hice otras veces y está en la hemeroteca.

Feliz semana y buen comienzo del mes de noviembre, que ya veremos que nos deparan.

 

 

Antonio de la Torre

Aficionado a la política, decepcionado con mi corta experiencia en ese mundo, y preocupado con la situación de "España, S. A.". Modesto tertuliano y articulista de opinión. Comparto inquietudes y propuestas, tratando de ayudar a crear opinión para mejorar el pervertido sistema político que nos ningunea.

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