La absurda frase de “solo sí es sí”. Por Rodolfo Arévalo

La absurda frase

«Los seres humanos desaparecerán por ser demasiado racionales. Una muestra de está racionalidad está contenida en la absurda frase de solo sí es sí»

Al parecer y lo van confirmando las actitudes racionales, la raza humana, los seres humanos desaparecerán, y no por gigantismo, ni por el gran número de individuos, que serán insostenibles en un momento dado en la Tierra. Desaparecerán por ser demasiado racionales. Una muestra de está suicida racionalidad está contenida en la absurda frase de “solo sí es sí”, aplicada al permiso para la relación sexual. A veces no hace falta un sí, porque si las hembras se niegan en un principio a mantener una relación sexual, puede ser algo que pertenece al juego biológico sobre los roles y comportamientos en ese apartado vital.

 

¿Qué quiere decir, que a la primera resistencia ante un avance sexual, si la mujer dice no, el hombre debe desistir? Si de la ecuación de la vida suprimimos el impulso sexual, incluso con la parte de agresividad que a veces conlleva, el ser humano habría desaparecido como especie hace siglos, si está condenado a no insistir, estará condenado también a la desaparición. Según Helen Fisher, la antropóloga, en el origen de las relaciones entre sexos, existía la necesidad de encargarse de los retoños en cuerpo y alma y esto hacía que la labor del macho, fuera esencial como aportador de alimentos a su pareja y crías. Esto fue creando durante siglos unas formas de comportamientos de supervivencia que, destinaba a las hembras al control de la prole y de las necesidades primarias de la familia y a que el macho fuera a cazar, para aportar alimentos que no podían recolectarse en las cercanías del hogar.

 

Evidentemente todo esto ha cambiado en las sociedades modernas y ha avanzado más rápidamente de lo que pueden hacerlo las mentes humanas. Así se genera una disonancia cognitiva entre lo que es la necesidad psicológica de la sexualidad y la necesidad física y por otra parte real, para la supervivencia. Por esto, los seres humanos siguen conservando algo de esa agresividad sexual que puede ser física o psicológica. Viene a ser algo así como retrotraerse a una época en que las relaciones humanas eran más animales, más de supervivencia de la especie y menos de reglas sociales, sexuales y amorosas.

 

Aunque muchos piensen que la sociedad ha avanzado en comportamiento y reglas sociales, como de hecho ha sido, hay asuntos que siguen perteneciendo al ámbito de lo instintivo y que son difícilmente evitables. Habrá machos que no tengan que usar, la agresividad o violencia, porque por sus características sean del agrado de la mayoría de las hembras, pero otros o entran al juego de una manera algo agresiva o no se reproducirán, y no por no ser aptos, si no por no llegar al estándar que ponen las hembras en general. Está claro que no todas van a poder camelar al macho ideal en todos los aspectos. Las reglas de comportamiento sexual, salvo la violación, no pueden estar sometidas a un criterio legal restrictivo, solo se rigen por el “¿hasta donde, por qué nivel puedo optar?”. El famoso no es no, se convierte muchas veces con el tiempo en un “no sé”, “tal vez” “puede, si insistes”, etc, etc, etc… Y esto lo saben los machos, por eso muchas veces no desisten en sus acercamientos tranquilos o violentos llegado el caso.

 

No todos los seres humanos actuales tienen el autocontrol que requieren las reglas de las sociedades actuales. La actitud agresiva en el juego de la reproducción se ha producido así a lo largo de toda la historia desde la aparición del primer humano. Por todo esto, salvo en casos de violencia perniciosa intolerable, conllevan de manera natural un grado de violencia, física o mental, asumible. Todos lo contactos de sexo pueden ser puestos a posteriori en tela de juicio, porque todos ellos conllevan naturalmente un grado de violencia, física o mental. Es lo que pienso, por lo que he leído, que no es poco, de gente bastante más informada que algunos políticos y que la mayoría de los otros seres humanos.

 

Por todo esto comenzaba argumentando que al parecer y lo van confirmando las actitudes racionales, la raza humana, los seres humanos desaparecerán, y no por gigantismo, ni por el gran número de individuos, que serán insostenibles en un momento dado en la Tierra. Desaparecerán por ser demasiado racionales. Una muestra de está absurda racionalidad está contenida en la absurda frase de “solo sí es sí”, aplicada al permiso para la relación sexual. A veces no hace falta un sí, porque si las hembras se niegan sistemáticamente en un principio a mantener una relación sexual, este comportamiento, puede ser algo que pertenece al juego biológico sobre los roles en ese apartado vital. Y claro vaya usted a saber si es un juego biológico irracional o realmente una negativa total. Máxime en una sociedad en donde el acto sexual ha sido durante siglos constreñido a ser solo parte reglas, un consentimiento, rubricado por contrato, tanto religioso como civil y otras veces como en los años sesenta a una especie de viva el amor, las flores y el sexo.

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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