Meando desde el trampolín. Por Antonio E. 

Meando desde el trampolín.

«Estos cafres han venido para quedarse, para aumentar su prestigio en clave económica, y sojuzgar a una ciudadanía pastueña y aborregada»

La impostación es la marca de agua de aquellos que se creen impunes, qué mejor ejemplo que citar al déspota el día que prometió el cargo de presidente del gobierno. Lo hizo por su conciencia y honor, lo que no dijo en aquel infausto momento, era que tales virtudes brillaban por su ausencia en sus, digamos, atrabiliarias costumbres.

A día de hoy nadie lo duda, incluidos los sicarios que siguen succionando, full time, el cada vez menos inhiesto vergón del tirano. Brillante momento el de la prensa siniestra, ahogando su inexistente prestigio en el fango del embustero. Decir que estamos más cerca de Caracas, que, de una nación libre, es tan cierto, como escandaloso.

Recordemos que el susodicho llegó al cargo alardeando de ser el regenerador de la democracia, acusando al por entonces presidente Rajoy y al PP, de corrupción. Cabe señalar que la corrupción ha sido el tendón de Aquiles tanto del PP, como del PSOE, si bien es cierto que al socialismo anterior a Sánchez le venía de muy atrás, conviene recordarlo. Ser un gánster no es lo mismo que parecerlo, parecerlo y serlo, solo está al alcance de aquellos que desde siempre opositaron a tan execrable disciplina.

En el caso actual valdría el símil “La piscina y los cerdos”. La democracia es la piscina en la que los políticos, representados por los cerdos, vienen meando (robando) sin rubor alguno desde los albores de la democracia. Con Sánchez, el método alcanzó nivel “dios”, no solo utilizó los métodos anteriores, si no que los perfeccionó hasta alcanzar la excelencia, meando sin rubor ni contemplación alguna, desde lo más alto del trampolín. Lo hizo en cueros y a dos manos, como corresponde a tan apolíneo personaje. Hoy día desde las pocilgas mediáticas en las que se cobija, incluido el “congreso”, llama bulos a las investigaciones judiciales, la degeneración de este sujeto solo es comparable a la estulticia sectaria de los que le votan.

Las actuaciones estelares en las que interviene el progresismo, deben contarse y entenderse en sentido figurado, aunque para nuestra desgracia, la realidad es más cruda de lo que pueda parecernos.

¡Qué gran esparcimiento de purines la del sanchismo pata negra! Mientras los españoles morían por cientos a diario, la célula madre sentaba cátedra como consumados atracadores de lo ajeno. Hoy día vemos con claridad hasta que nivel llegó la meada. Esta salvajada solo la cometen aquellos que están seguros de su impunidad, sin esta asegurada, la temeridad hubiera quedado reducida a peligrosa tentación.

Robar con el comodín del TC en el bolsillo, tal y como ha sucedido con la sentencia de los ERES, no solo sienta “jurisprudencia”, sino que demuestra calculada complicidad. No descubro nada nuevo, simplemente lo repito, por puntualizar.

El que pretendió ser dechado de virtudes, se quedó en penacho de indignidades. De ejemplo válido, según él, en decencia y dignidad, pasó a autócrata de pasarela venezolana. Qué esperar de aquél, al que incluso su presunto compañero de correrías, el gran Aldama, define como gran embustero, y excelente mitómano.

La cultura democrática nunca puede venir del que ha dado rienda suelta a sus más bajos instintos, no califico lo confesado, defino lo investigado. Por tanto, definir lo anterior no es temerario, más bien es exigible a todo aquél que tiene un rinconcito para opinar libremente, en este, o cualquier otro medio libre y respetable. No hacerlo en estos momentos cuando es más necesario que nunca, no solo califica al que no lo hace, sino que limita su exigible efectividad al no hacerlo. En estos momentos no cabe hablar del lejano pasado, sino del rabioso presente y del angustioso futuro, no caben salvas ni artificios, sino fuego real de gran calibre, a ser posible a discreción.

Qué opinar de un partido, donde la corrupción “pasó” de ser lacra, a convertirse en mérito. Cómo depositar la esperanza en un partido, o partidos, donde la endogamia es la única opción, a la hora de escoger sus relevos. Cómo creer en este progresismo de cleptómanos, si sus mejores ejemplos han sido escogidos entre un grupo de magníficos trúhanes. El nepotismo es el hermano existimativo de la intransigencia, llamarlo putativo, sigue estando mal visto entre los que siguen sin entender absolutamente nada.

Que nadie espere a ninguno de estos desarrapados morales, a la hora de trabajar por el interés público, sino todo lo contrario. Estos cafres han venido para quedarse, para aumentar su prestigio en clave económica, y sojuzgar a una ciudadanía pastueña y aborregada. Lamentablemente la ciudadanía española solo reaccionará cuando lo haya perdido todo, entonces los llantos y el crujir de dientes solo valdrán para joderse la dentadura.

Administrar correctamente los bienes públicos, es lo mínimo exigible, apropiárselos esquilmando el erario público para malgastarlos en la adquisición de prestigio internacional, es delito de lesa patria. Al sanchismo solo le falta por crear el ministerio de Derecho de Pernada y Asuntos Extrajudiciales, pero no desfallezcan, denles tiempo, y lo perpetrarán.

La magnitud de lo que estamos sabiendo es de tal calibre, que lo único que cabe colegir es que estamos ante una banda organizada, en la que la cabeza del supuesto líder, ha estado operando desde lo más alto del trampolín. No ha habido ningún paso dado por este funesto sujeto, que no haya sido encaminado a tal objetivo. En democracia lo importante es que las instituciones funcionen correctamente, sean quienes sean las personas que se hallen al frente de ellas. En este caso quedan muy pocas, o casi ninguna, en las que el que las dirige maneja y manosea, no sea otro que Pedro Sánchez Pérez Castejón.

Pedro Sánchez desenterrará la Guerra Civil, y los restos de los que la ganaron, las veces que le hagan falta. Utilizará todo su poder, que es mucho, en torpedear cualquier otra opción, que no sea la suya. Ha cruzado tantas líneas rojas, que ese color no solo le excita, sino que le hace perseverar en sus andanzas. Este sujeto ha hecho tanto daño, ha causado tanta indignación y oprobio a la ciudadanía española, que no permitirá que nada ni nadie frene sus ansias de permanecer en el cargo, ejerciendo de autócrata. Tras su paso solo dejará cenizas, he aquí su obra, su nivel, y su fracaso.

Este último párrafo lo redactaré con la misma vara de medir que emplea el sanchismo cuando de sus enemigos, que no adversarios, se trata. Si Aldama es un delincuente, al estar imputado, Begoña Gómez es otra del mismo o parecido jaez, al estarlo también. Donde las dan, las toman.

Mear desde lo más alto del trampolín, acarrea consecuencias judiciales, aunque sus votantes digan, que solo es un ligero aguacero.

 

Antonio E.

“Lo valioso no es lo conseguido, lo verdaderamente importante es mantenerlo”. Nacido en Valladolid, diplomado en el noble arte de trabajar y doctorando en la disciplina más importante que existe: conseguir ser un buen español. Autor de varios libros, desde siempre me gustó leer la historia de mi país, aprenderla, estudiarla y compartirla. Su desconocimiento nos aboca, irremediablemente, a tropezar en las mismas piedras de siempre. Odio la doblez, la traición, el engaño y la cobardía, rasgos que abundan cada vez más en nuestra sociedad.

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