¡MUY BUENOS DÍAS!
Hoy vamos a dejar a un lado las letras sentidas contemplando una pintura y con pocas palabras, sin resultar machacante ya que todos conocemos el caso Koldo, os voy a mostrar un momento escénico en un cine de Valencia.
Para ello cuento con la colaboración de El Gitano, infiltrado entre las ropas y eso sí, al cabo de unos minutos, no le quedó más remedio que marcharse a casa, poner unas sales de baño aromáticas en la bañera y darse un chapuzón para quitarse la peste que dejaron los nudistas que os presentamos.

«El cine de los horrores»
El silencio se apodera
peli con chicha se espera,
un mutismo vacilón.
De repente un sonido, ¡Koldo!
¿Qué has hecho? ¡Hijo mío!
¡Yo no he sido! ¡Ábalos, que te has peído!
Aldama se pone rojo esperando su ocasión.
La risa así le delata, el pedo que toma fuerza
causando aquél pestazo convertido en un horror.
Y como un chiste en la mesa
se quita, se pone, se muestra
un adiós al puterío, pío pío que vacío
la peste quedó entre «tos».
Diciéndose el uno al otro:
¡Tú, no eres yo!
***
Mi agradecimiento a El Gitano por su infiltración en la sala. Extiendo mi agradecimiento a Manuel Artero por esta publicación.
Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un fantástico domingo. Nos encontramos en una sociedad en la que un «ver para creer» se queda en Koldo, digo corto. ¡Ja,ja,ja,ja,ja!
MMB

