Conversaciones en el andamio: Las medidas sociales y laborales son de coña. Por Francisco Gómez Valencia

Las medidas sociales y laborales son de coña.

«Las medidas sociales y laborales de Perro Sanxe son un simple intento de acaparar el voto a su izquierda más que un compromiso real con el bienestar social»

Sánchez ha intentado posicionarse como el defensor de los trabajadores y las clases más vulnerables, pero la triste realidad demuestra que estas medidas son más bien un intento desesperado de mantener su suelo electoral y, por ende, su mayoría parlamentaria, así que como diría el corresponsal en Washington de Antena 3, veamos…

 La reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales, por entrar al trapo, es una promesa que suena atractiva, pero la forma de llevarla a cabo con negociaciones interminables y acuerdos a medias al final ha concluido resultando ser otro bochornoso sarao donde ‘el ordeno y mando’ habitual demuestra el talante comunista de la ministra tucán. La resistencia de los empresarios y la dependencia del conglomerado Frankenstein han retrasado y complicado la implementación, mostrando que estas políticas no son tanto una convicción ideológica sino una maniobra táctica. 

Yoli Tenacillas

La gratuidad del transporte público para menores, jóvenes y desempleados es otra medida que busca capturar el voto joven y de las clases trabajadoras. Sin embargo, esta medida se ha aplicado con una serie de excepciones y limitaciones que hacen que su impacto real sea mucho menor de lo prometido. El transporte gratuito, en muchos casos, no cubre todas las rutas o es temporal, lo que limita su efectividad y hace que parezca más un gesto político que una solución real a los problemas de movilidad y accesibilidad.

Otro pilar de esta estrategia ha sido la subida del Salario Mínimo interprofesional (SMI). Aunque es una medida que en principio beneficia a los curritos con salarios más bajos, el aumento no contrarresta el aumento de los precios y la inflación, lo que significa que, en términos reales, el poder adquisitivo de esta gente no ha mejorado significativamente un carajo. Además, el alza del SMI ha provocado un mosqueo sideral entre las pequeñas y medianas empresas, que se ven obligadas a ajustar sus costos en un entorno económico infernal.

La subida del SMI y la inflación.

La política de vivienda es otro melonar donde Sánchez ha intentado marcar su impronta cagándola monumentalmente. Prometió avales públicos para la compra de viviendas y el aumento del bono de alquiler, pero la realidad en el mercado inmobiliario es que los precios siguen siendo prohibitivos para muchos, y las ayudas no llegan a la mayoría de los necesitados debido a la burocracia y las condiciones tan rebuscadas para ser apto. Además, la ley de vivienda aunque aprobada, ha encontrado la necesaria resistencia en su aplicación por parte de comunidades del PP, lo que demuestra una vez más la falta de capacidad para llevar a cabo reformas profundas y eficaces.

En cuanto a las pensiones, la promesa de revalorización según el IPC es otra medida populista que, aunque suena bien, no aborda el problema de fondo de la sostenibilidad del sistema de pensiones con la pirámide de población patas arriba. La falta de reformas estructurales en este ámbito indica que se está priorizando el voto a corto plazo sobre la estabilidad a largo plazo.

En fin serafín: que las medidas sociales y laborales de Perro Sanxe son un simple intento de acaparar el voto a su izquierda más que un compromiso real con el bienestar social y laboral de la gente. Meter con calzador sus milongas por fascículos y de forma tan selecta pensada para grupúsculos variopintos, las continuas mentiras con forma de promesas incumplidas y las negociaciones políticas de todo menos normales, a estas alturas revelan una estrategia cutre para bobos más que un plan coherente para mejorar la vida del personal. En un contexto donde la política se ha convertido en un carajal infame, las acciones de Sánchez parecen ser más una jugada táctica para mantenerse en el poder que una verdadera transformación social. No lo sobrevaloremos, no es tan listo, solo es un bombero torero. Su oportunismo político ha desilusionado a aquellos que esperaban cambios reales en sus filas, cuestión por cierto que nos la debe traer al pairo. ¿Oído Feijóo? La cuestión, es que compromete la credibilidad y la estabilidad de las instituciones democráticas y en esta cuestión señoras y señores si que somos la risión del barrio.

Feliz día de San Felipe y Santa Águeda.

Españazuela a 5 de febrero de 2025.

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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