Cuando un profesional llega a la política, pasan cosas. Cuando llegan otros, también, pero mucho peores. Por Antonio de la Torre

Cuando un profesional llega a la política, pasan cosas.

«Trump y Elon Musk empiezan a encontrar en la herencia recibida un gran pufo que no desmerecería de lo que pudiéramos encontrar algún día en nuestra trastienda» 

Una semana más, por motivos que no entro a detallar, un pequeño inconveniente físico limita mi capacidad diestra –me refiero a la mano– en el teclado y recurro a compartir algo que me ha parecido interesante y que ojalá alguien en nuestro país tuviese la iniciativa de plasmarlo, si hubiese de verdad transparencia y alguno de la triple M –Medios de Manipulación Masiva– fuera un poco independiente.

Se trata de un hilo en X, esa red hoy denostada por la izquierda, otrora suya, que un buen amigo compartió en un grupo de WhatsApp. Hilo cuyo autor es José Gefaell, director General de Negocios del ICO en la etapa de Mariano Rajoy –siempre los perfiles de los cargos suelen ser mucho mejores con la “derecha”–, que comparte lo que el equipo del recién incorporado al gobierno de Donald J. Trump y propietario de la citada X, Elon Musk, empieza a encontrar en la herencia recibida, que no desmerecería de lo que pudiéramos encontrar algún día en nuestra trastienda. 

Dice así el avance de Gefaell sobre lo que el dueño de Tesla y los suyos están encontrando: 

«El equipo de Elon Musk está desvelando que USAID, la agencia gubernamental de EE. UU. de ayuda al desarrollo –de los intereses de los que manejan los hilos, obviamente–, que debería dedicarse a la caridad y al desarrollo de las naciones más pobres, se ha dedicado en realidad durante años a conseguir objetivos turbios y fraudulentos, o cuando menos descabellados y estrafalarios.   

Concedió hasta $40.000 millones a un gran número de organismos extranjeros para conseguir el cambio de régimen en distintos países.

$250 millones para los agricultores ucranianos de cereales y semillas oleaginosas con un “enfoque especial en las mujeres agricultoras”. Pero esos 250 millones fueron enviados a un “Adjudicatario ucraniano no revelado”.

$200 millones a organizaciones palestinas de Gaza y Cisjordania solo en 2024, incluyendo a grupos que han sido asociados con terroristas.

Decenas de millones (algunas fuentes hablan de cientos) a la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda), sin conocerse el objeto.

$68 millones para el Foro Económico Mundial (¿Para qué? ¿Para que siguiera “penetrando en los gabinetes” en distintos países?)

$53 millones para el laboratorio de Wuhan, para financiar su investigación “gain-of-function” sobre armas biológicas, donados a través de la EcoHealth Alliance (la misma ONG que también canalizó hacia Wuhan decenas de millones del Instituto Nacional de Salud americano para financiar esas mismas investigaciones sobre armas biológicas). Esto clama al cielo.

$9 millones para Reuters, para llevar a cabo “operaciones psicológicas y de ingeniería social” (ilegales).

$8,2 millones para POLITICO, la revista que se ha pasado los últimos años tratando de destruir a los políticos que promovían valores tradicionales. Politico, NY Times, CNN, NBC News…

Cientos de millones, en miles de donaciones en 30 países para apoyar medios de comunicación que promueven agendas políticas progresistas. Las transferencias fueron realizadas directamente a:

6.200 periodistas

707 medios de comunicación

279 ONG relacionadas con medios de comunicación

$43 millones una gasolinera en Afganistán que no tuvo clientes.

$20 millones para un espectáculo de Barrio Sésamo en Iraq.

$15 millones para «anticonceptivos y preservativos» en Afganistán.

$6 millones para promover el turismo en Egipto.

$5,5 millones para promover los derechos de homosexuales en Uganda.

$4,5 millones para contrarrestar la desinformación en Kazajstán.

$4 millones para apoyar la comunidad trans en Serbia

$2 millones para cambios de sexo en Guatemala.

$2 millones para clases de alfarería en Marruecos.

$2 millones para promover el turismo en el Líbano.

$1 millón para educar a discapacitados de Tayikistán en el cambio climático.

$0,5 millones para enviar ucranianos a la Semana de la Moda de París.

$1,5 millones para promover la ideología woke DEI y Grupos LGBTQ+ en Serbia.

$70.000 para un musical woke LGBTQ+ y DEI en Irlanda.

$47.000 para una ópera transgénero en Colombia.

$32.000 para un cómic de transexuales en Perú».

Elon Musk asegura que “la magnitud del fraude en los pagos gubernamentales es mucho mayor de lo que se piensa”.

Termina el autor del post con una referencia a «Aquel viejo video en España de “Que caiga ya el Meteoritoes una broma al lado de todo esto». Un vídeo que me temo que no sólo no perdió actualidad, sino que, si lo ponemos al día desde aquel 2012 de la Andalucía socialista (no digamos si nos retrotraemos a 1982, para no exagerar), lo multiplicamos por 19 (las 17 autonomías y 2 ciudades autónomas) más los despilfarros de la administración central, gobierno –22 ministerios, asesores, empresas públicas, etc., etc…–, sería lo de Elon Musk lo que se quedaría en una broma. Y si incluimos a la mastodóntica burocracia europea y a sus principales países miembros, Alemania, Francia, Italia, Bélgica… lo de la Administración Biden puede que pase a mera anécdota. 

Dicho lo anterior, habrá que dejar el análisis de la intensa agenda política nacional, que no deja de dar noticias sobre los cuatro frentes y sus derivadas que rodean a don Narciso Pinóchez y otras malas yerbas. Dos en la trama familiar y oros dos en la política y de partido. La primera ya se ha cobrado su primera víctima en la cabeza del hermanísimo. El pobre ha renunciado a su no puesto de trabajo, del que desconocía situación y contenido. Tampoco anda mucho mejor su amada esposa, después de que el juez imputara a su entregada asesora Cristina Álvarez, ejemplo de “celo profesional” para con los negocios de su asesorada. Lo mismo ocurre con su fiscal general, don Alvarone, que no sé cómo sacaba tiempo para su trabajo entre borrado y borrado de móviles en base a un inexistente protocolo de seguridad, a punto de sentarse delante del Supremo, Y, para terminar, lo que ya se preveía como caso Ábalos, después del desencriptado de los móviles del perejil de todas las salsas, Víctor Gonzalo de Aldama, que amenaza a varios ministerios y altos cargos y cuyo temor por su vida puede poner más cerca al Número Uno para la UCO.

No me resisto a terminar sin dejar alguna referencia a lo que un conocido programa de las mañanas de Tele 5 denominó acertadamente como “el VOX de los caídos”, después de la precipitada salida de su cabeza castellanoleonesa, Juan García Gallardo (uno más), que renunció a todos sus cargos después de acusar de amenazas a su secretario general. Algo que motivó un duro comunicado de algunos de sus miembros, demostrando que no es oro todo lo que reluce. Y, de remate, la denuncia ante la fiscalía de la que fue presidente de VOX en Tarragona, Isabel Lázaro, de nuevo con el secretario general, Ignacio Garriga de protagonista, por presunta malversación y apropiación indebida. Este era el Garriga “bueno”, pero parece que de casta le viene al galgo. Al final no se libra ninguno en esta política mediocre. Este es hermano de padre de Joan Garriga, su portavoz ahora en el parlamento catalán y, en tiempos, número dos de Josep Anglada, otra joyita (especial atención al apartado “Denuncias y condenas” de su biografía) en Plataforma por Cataluña, con el que se vio envuelto en un turbio asunto de fondos. Partido este, PxC, que se disolvió en febrero de 2019 con la recomendación a sus afiliados y simpatizantes de que se pasaran a VOX, en el que ahora mandan (el denunciado y Jorge Buxadé) manteniendo a Abascal como gancho electoral, después de deshacerse de los que les estorbaban. En fin… 

Lo lamentable es que, pese a todo, cómo lo estará haciendo de mal el Partido Popular, o no explicando bien lo que hace o pretende, un mal endémico en el PP, la comunicación, que las últimas encuestas, pese a que lo mantienen como posible ganador, con más de  cuatro puntos sobre el partido sanchista, dan un crecimiento importante a VOX, aunque lejos todavía de su techo de noviembre de 2019. Pero siempre nos quedará Trump, centro de la crítica mediática en general, puro sentido común , que nos dejó estos días una de sus últimas decisiones. Lo contrario, bandera del mundo Woke, no deja de ser aberrante e injusto.

 

 

Antonio de la Torre

Aficionado a la política, decepcionado con mi corta experiencia en ese mundo, y preocupado con la situación de "España, S. A.". Modesto tertuliano y articulista de opinión. Comparto inquietudes y propuestas, tratando de ayudar a crear opinión para mejorar el pervertido sistema político que nos ningunea.

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