
«Prometo comprar El Parchís si el precio es razonable cuando se decida a dirigirlo don José Javier Esparza, que Dios guarde muchos años»
José Javier Esparza, presentador de El Gato al Agua, dando los titulares del día el pasado lunes en El Toro TV decía: “Es que hasta el propio diario El Parchís, digo El País…”. Y yo abro este artículo con ello, porque me hizo gracia la simpática ocurrencia del periodista. Y no me debería hacer gracia, ya que uno desde muy joven ha sido lector voraz del “diario independiente de la mañana” y ha soñado siempre con escribir en este matutino cuya editora (Prisa) estaba constituida por notorios franquistas, don Manuel Fraga Iribarne entre ellos, y una señora muy guapa, como diría Esparza, de nombre Mercedes Formica. Ahora mismo, perdamos toda esperanza de colaboración en tan ejemplar diario tanto don José Javier como un servidor, él por la parte jocosa que le toca y yo por la memoria histórica que saco a relucir. Lo cierto es que la biografía del otrora tan influyente grupo de comunicación está llena de anécdotas curiosas, una de ellas de “estilo” falangista cuyo protagonista es el difunto Jesús Polanco, narrada por José Antonio Martín Otín Petón en su libro -bien escrito, como todo lo suyo- sobre José Antonio Primo de Rivera.
Pero esto del “parchís” me ha recordado esa afición que tengo a coleccionar cabeceras de prensa. Las hay para todos los gustos: Unas son bien bonitas; otras muy graciosas; aquellas nos darán la sensación de seriedad; estas gozarán de un nombre bien feo; las habrá que nos puedan sugerir casi el contenido o la línea editorial mientras que otras parecen cosa de idiotas.

Doy a continuación un ejemplo de ello, un listado sacado del índice de nombres propios de La novela de un literato, la crónica matritense de Cansinos Assens que he citado en ocasiones. Publicaciones en su mayor parte echadas a rodar en la Villa y Corte durante el primer tercio del siglo pasado. Calculen ustedes (sin salir de España) si contamos las de provincias y las de los años que terminan en la era de Sánchez. Ya lo dijo Jorge Manrique, buen poeta y soldado:
Nuestra prensa son los ríos
que van a morir al mar.
Algunos no quieren líos
y urge los desembocar.
A Águia, ABC, La Acción, El Adelanto, Ahora, Aurora Roja, La Avispa, Blanco y Negro, Buen Humor, Los Cascabeles, Cervantes, La Correspondencia de España, Il Corriere della Sera, Cosmópolis, Daily Telegraph, El Debate, Diario de Castellón, Diario Teatral, Diario Universal, Las Dominicales del Librepensamiento, El Amigo del Hombre, El Pueblo, La Época, La Esfera, España Nueva, El Evangelio, La Farsa, El Fígaro, La Gallina Ilustrada, Gedeón, Gente Vieja, Gil Blas, El Globo, Helios, Heraldo de Madrid, La Hoja de Parra, Hojas Libres, La Ilustración Española y Americana, El Imparcial, Informaciones, La Jornada, El Liberal, La Libertad, Los Lunes de El Imparcial, Luzero de la Pasiensia, Madrid Cómico, La Mañana, El Mentidero, La Moda Elegante Ilustrada, La Monarquía, Mundial, El Mundo, Mundo Obrero, El Nacional, La Nación, Norte, O Século, El Parlamentario, Peláez Crítico, Le Petit Journal, Prometeo, Los Quijotes, El Radical, La Rassegna Lucchese, Rebelión, Renacimiento, Revista Crítica, Revista de Occidente, Revista Gráfica, Revista Ibérica, Revista Latina, Revue des Deux Mondes, La Semana Gráfica, El Siglo Futuro, El Socialista, El Sol, Sophia, Tableros, La Tarde, Le Temps, Tensor, El Terrible Pérez, La Tierra, The Times, Toribio saca la Lengua, La Tribuna, El Universo, La Vara, Vida Nueva, La Voz de Ciudad Real, La Voz, Ya.
Llegados a esta parte de la columna me parece a mí que sería una tarea de investigación muy entretenida la de hacer un censo de todas ellas con la vida de cada una de esas cabeceras (unas efímeras, otras perennes) que tanto dieron que leer, aunque alguna de ellas tuviera menos lectores que colaboradores y asalariados. Daría para una tesis doctoral y para un libro ese buceo en las hemerotecas patrias y en los entresijos de esos proyectos tan variopintos: Quién fue el socio capitalista, qué señora de posición recomendó a un buen mozo, por qué determinado partido político o logia azuzó en contra del vecino, qué redactor novel se codeaba mendigando un minuto de gloria con el marqués de Bradomín o con el rico de provincias para sacarle un café con leche o acaso una bofetada…
En asuntos de la prensa nada es lo que parece. Así, La Codorniz no fue nunca una revista de aficionados a la caza; Interviú escondía con su nombre de cabecera en realidad un panfleto picante; Diario de Teruel se llamó en sus comienzos Lucha para despistar y El Pensamiento Navarro era imposible pues, según se decía, o era “pensamiento” o era “navarro”. Precioso nombre fue El Avisador Numantino, diario de Soria el cual se debe a la idea o al menos al tesón del dueño de la librería Las Heras, que todavía resiste el paso del tiempo. Es también sugerente el de La Paseata, que adivina lectores caminantes y reflexivos. Y no está nada mal tampoco ese de El Parchís, que prometo comprar si el precio es razonable cuando se decida a dirigirlo don José Javier Esparza, que Dios guarde muchos años.
NOTA: Se ha colado, como una intrusa, una publicación más moderna en la lista de Cansinos. Dejo a la sagacidad del lector su descubrimiento.

