«Sánchez no escucha la música del maestro Azagra… Y ya planea instalar un piano de cola submarino en Lanzarote, por si las moscas».
(II) Cronografías. Las tardes en familia (según el dibujante Nieto). Por Diego Pardos

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«Sánchez no escucha la música del maestro Azagra… Y ya planea instalar un piano de cola submarino en Lanzarote, por si las moscas».

«Y si la historia se tapó en la Corte; si no sería conveniente que el vuelo de una niña hiciera pasar por perturbada a gente principal…» .

«Más de cien años después de su muerte, Mariano de Cavia da nombre a los premios de periodismo que otorga anualmente el ABC».

«Acaso en este mundo de alta cultura, lo que quizá no sea tan habitual es la figura -por minoritaria- del matador que combina el estoque, el pincel y la pluma».

«Me van a perdonar, pero si nadie, ni siquiera Emilia Landaluce se ocupa de estos detalles no estará mal que uno lo intente».

No está bien que un hombre hecho y derecho vaya luciendo los calcetines y los pelos de las piernas de cualquier manera.

«Esto ha molestado a ciertos sectores de la prensa, especialmente a los diarios El Plural y Público, forzando al ministerio de Defensa a la suspensión del acto».

las naciones tienen difícil recuperación cuando caen en la crisis del espíritu, lo mismo en la Rusia de las hamburgueserías y las telenovelas que en la España del Gran Hermano y la alianza de civilizaciones.

«Ya no podremos hablar más de las tetas de Sarah sin que pida perdón la Belmonte. Ni podremos leer a la Durán. Ni podremos hacer chistes sobre Gertrudis».

«Hay dinosaurios que pueden jubilarse a los noventa años, pero han vivido en la pomada del sueldo y el privilegio durante setenta y cinco».

«En el decimonónico cuerpo militar se entra con juventud y delgadez y no con los atributos físicos de un viejo brigada sin afeitar, próximo a pasar a la reserva».

Ya lo dice vuestro himno, levantaos del sofá. Lo recuerda aquesta dona del Ripoll y el Llobregat.

«Sé que ya es difícil dar con un establecimiento como los de la infancia, con su loción de Floïd en la estantería, un calendario y el cartel de aquella tarde en que vino a torear Paquirri».

«Confieso mi ignorancia sobre los orígenes de este evento primaveral, donde todo el mundo celebra la fiesta de la lectura sin leer, como quien festeja la feria de la democracia ocultando una urna».