Conversaciones en el andamio. La apoteosis centrifuga de los apóstoles liberales. Por Francisco Gómez Valencia

La apoteosis centrifuga de los apóstoles liberales.

«Diferentes personajes se afanan en tratar de hacer pedagogía con lo malo que es “el moustro de las galletas” y lo maravilloso que es “el Leviatán”, o sea la UE»

Con el asunto de Trump y sus órdagos a la Unión Europea, cierta gente liberal de centro centrado está que fuma en pipa porque una cantidad ingente de gente que acostumbraba a actuar como fieles seguidores, ya no se tragan sus salmos y eso les pone muy nerviosos.

Es curioso que el famoso algoritmo no haya tenido en cuenta la variable Trump, teniendo en cuenta que además el juguete es de un amigo. La red te atrapa y te arrima a la vera de otros seres sintientes semejantes, a la par que te muestra las mierdas de la izquierda –como dijo acertadamente ayer Isabel Díaz Ayuso en la Asamblea de Madrid–, para que te encabrones y consumas datos (aunque se tengan ilimitados), y tiempo el cual es oro aunque ahí andamos, enfrascados. 

Diferentes personajes –al menos en mi caso– se afanan en tratar de hacer pedagogía con lo malo que es el moustro de las galletasy lo maravilloso que esel Leviatán”, o sea la UE. Periodistas moderados, expolíticos fracasados de Ciudadanos o amortizados del PP, filósofos proristotélicos, arquitectos exitosos, empresarios ociosos, emprendedores sabelotodo, estudiantes prometedores y abogados más o menos mediáticos, se han puesto el mono de trabajo y disfrazados de Arthur Neville, Chamberlain, Winston Churchill o Konrad Adenauer en su defecto, anhelan aquellos tiempos de gloria en los que los hechos y los gestos de Ronald Reagan y Margaret Thatcher ponían firme al gran oso ruso.

Qué curioso resulta que esos nuevos afrancesados uno detrás de otro pierdan las formas al ser acusados por el pueblo de avalistas del régimen bruselense, aunque de vez en cuando se habían atrevido a criticarlo con boquita de pitiminí”, aunque ahora lo defiendan como si no hubiera un mañana. 

El régimen bruselense.

Pues claro que la guerra la empezó el ruso y claro que es un dictador asesino, y claro que Zelenski no ha convocado elecciones, básicamente porque le ampara su constitución para no hacerlo y seguir hasta el infinito y mas allá. Lucir palmito mientras pague la fiesta la OTAN bajo cuerda a través de la UE y los EEUU se lo permite. Y no es menos cierto señoría que ni la URSS de antaño es la Rusia de hoy sino la actual China, y también no es menos cierto que Trump está presionando para que Bruselas descongele los muchísimos millones de dólares de Rusia, que están retenidos en Bélgica, para cobrarlos por seguir apoyando a los ucranianos, y tampoco es cierto que Zelenski solo tenga un 4% de apoyo sino la mitad que Trump, es decir, un 25%.

Nadie duda de que el americano sea un impresentable pero eso no lo hace ser mal presidente, aunque la tontería más grande del mundo es haber hecho creer al ucraniano que iban a permitir a un país del este, fronterizo directamente con Rusia, formar parte de la OTAN, básicamente porque se dinamitarían todos los acuerdos existentes desde la guerra fría, pero claro, es más fácil tachar al personal que lo pensamos desde que comenzó el conflicto de “putinejos”. 

Imbéciles con banderita de Ucrania pero dónde vais con la que está cayendo. Hacer el favor de quitarla de vuestros perfiles y dejar de hacer el ridículo y menos, en España con un presidente que va estrechado los vínculos con el chino gracias a lobistas como Zapatero o Borrell. Oiga, que España está comprando más gas licuado a Putin que nunca y lo están comprando para revendérselo después a los socios europeos gracias a que somos una potencia en regasificación, ¿pero qué nos estáis contando? 

En fin, que se les llena la boca con palabras como libertad o democracia mientras las empresas del sector compran gas ruso a niveles impresentables en comparación con el resto de países miembros de la UE. ¿Por qué no probáis a decir la verdad al personal en vez de hacer lo mismo que el Gobierno y sus furcias mediáticas? La gente no es tonta y la derecha social menos aún. 

Y luego meten miedo diciendo que si Marruecos invadiese Ceuta, Melilla o Canarias, Trump haría lo mismo y defendería al agresor. Pero qué decís bocachanclas, ¿acaso no conocéis el problemón que tiene Mohamed con Argelia? O acaso no conocéis que la parte prorusa (la invadida) estaba machacada por Ucrania. ¿Eso es justo? Pues tampoco, pero esa gente no parece importar al mainstream mediático de la derecha. Me consta que esta última cuestión hará que mucha gente piense que estoy justificando la invasión y no es así, solo pretendo defender lo mismo que decía la escritora y articulista doña Aurora Pimentel Igea por X; No toda persona que no piensa como tú sobre algo es un “putinejo” o un liberalio ni está pagado o gana algo defendiendo tal o cual o, al menos, dudando sobre sus efectos. Tampoco es un imbécil que no se “entera” del nuevo orden si no lo ve como tú. Perdón por esto tan ¿elemental?”. A lo que servidor la contestó, “Cada tarado porta su propia cabeza y a veces hasta la de dos”, y lo mejor de todo es  que la gustó.

Feliz día de San Pedro Damián. 

Españazuela a 21 de febrero de 2025.

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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