GoMierdo y OpoFicción: La tragicomedia política que empobrece a la nación. Por Antonio Ibarra

GoMierdo y OpoFicción

«Lo único que les preocupa es seguir en el chollo de pertenecer a esa élite que se han montado, la tercera clase social, la casta»

Si no sabes gobernar, ¿qué haces? La respuesta es simple: gobiernas mal, y eso es lo que tenemos: un gran gobierno ineficaz. Unos muy malos, que digo malos, malísimos gobernantes que, con gran esfuerzo y tesón, dedican los minutos, horas y días de sus vidas a una gestión deficiente. Esta es la gran verdad que a más de uno nos hace llorar de impotencia. Desgobiernan el País Más Rico del Mundo para convertirlo en un erial que no conocerá ni la madre que lo fundó.

Ya lo profetizó el profeta: «Otros vendrán que harán buenos a los que se fueron«.

La gran verdad demostrada por los listos de listas de las siglas-marcas, nunca nuestras, esas que votamos con miembros que pone en ellas el nuevo listo que manejará la vida y hacienda del tonto del voto que mete la papeleta en la urna, no por los nombres que hay en ella, esos que no conocen los más y que conocen los menos gracias a sus grandes meteduras de pata y manos, porque lo que vota es a la sigla-marca bien grande que hay en ella.

Después de la elección viene el resultado, y una de las siglas-marcas sale ganadora y forma su gobierno, suyo de ellos, nunca nuestro. Y si por causalidad, no por casualidad, le falta algún voto para poder gobernar, no pasa nada, empieza con la compra-venta de los que le faltan con promesas y, sobre todo, con el dinero que reparte a manos llenas; no paga él, pagamos nosotros. Y por la compra-venta saldrá elegido el listo número uno que más ofrezca a los listos de listas, actores de reparto secundarios. Y hay de aquel de la lista que no acate las órdenes del líder; se quedará fuera de la lista y perderá el chollo de seguir en la élite empresarial del gran negocio del gobierno de turno.

¿Y qué pasa con la otra lista de listos? Pues que se queda en la oposición; pasará a hacer el paripé de oponerse a todo sin oponerse a nada, labor muy complicada la que le queda, pues ha de parecer que no está de acuerdo con nada de lo que hace el gobierno para que el tonto del voto crea que se opone, pero no, todo forma parte del teatro del absurdo en el que actúan unos malos actores a los que solo les preocupa seguir formando parte del elenco de esa élite de pelagatos que forman la casta política profesional.

Gobierno más oposición, tanto monta, monta tanto; oposición más gobierno, los que ni gobiernan ni los que quieren oponerse. Lo único que les preocupa es seguir en el chollo de pertenecer a esa élite que se han montado, la tercera clase social, la casta, para seguir chupando de la teta de la vaca-estado hasta dejarla en los huesos. Unos porque: «A nosotros plin, que vivimos muy bien gracias al pillín que duerme en la Moncloa»; y otros: «A nosotros plan, que viviremos mañana mejor gracias al que dormirá en la Moncloa«.

Y este «Iaio» que piensa, sigue pensando y preguntando: ¿Para qué votamos sus listas? Si al final, gane quien gane, seguirán desgobernando unos y fingiendo oposición otros, y las listas menos votadas seguirán siendo los artistas invitados, comparsas de la función, cobrando un buen caché por formar parte del elenco de élite de la casta. Les gusta ser los malos actores que cobran más de lo que se merecen y que ni siquiera se ganan por no gobernar al ayer País Más Rico del Mundo. Y que, gracias a su titánico esfuerzo de gobierno más oposición, es hoy uno de los Países Más Pobres del Mundo. Lo vemos y oímos a diario, cuando la casta no tiene nada mejor que hacer: «Se dedica a meter la mano donde no debe«. Y lo que el gobierno reparte, por aquello de que: «El que parte y reparte siempre se queda con la mejor parte«. Pero como nunca pasa nada, siempre se quedan en presuntos. La oposición, aunque diga aquello de: «Eso no se hace«, oponerse no se opone, porque sabe que también recibirá su parte.

Gobierno más oposición, tanto monta, monta tanto; oposición más gobierno, monta tanto, tanto monta, el que está ocupando la Moncloa hoy, como el que quiere ocupar la Moncloa mañana. Por aquello demostrado de que: «Si malo es el que la ocupa, peor será sin duda el que la ocupará mañana«. Por esta gran verdad: «Otro vendrá que hará bueno al malo que se fue«. Lo llevamos padeciendo desde que los padres de la casta nos vendieron su democracia de trileros mal avenidos. Salimos de Málaga conocido, para entrar de lleno en Malagón por conocer.

Antonio Ibarra P.

Un Autónomo Jodido por LaCastaPoliticaProfesional que nos GoMierda. UnIaioQuéPiensa,y opina con LaMalaFollá qué tenemos de LosIaios que no saben, ni quieren callarse. Un Español Engañado Por LaCasta, sabiendo que ni Al GoMierdo, ni a LaOpoFicción, les gusta que pensemos, y menos aún que opinemos, si es Ellos de quién lo hacemos. Se que debo escribir YAYO, pero a mi gusta más escribirlo así, IAIO. Lo breve mejor, si lo breve es bueno.

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