“La negación de Pedro”: España no tiene Uranio. Por Patricia Rodríguez

“La negación de Pedro”: España no tiene Uranio.

«Una negación deliberada marcada con fines ideológicos que perjudican gravemente la soberanía energética de nuestro país»

Como si de un pasaje bíblico se tratara Pedro Sánchez niega la mayor. Cuestión que como en la narrativa bíblica no solo da muestra de vulnerabilidad también de desconocimiento. El discípulo de Jesús negó conocerlo y Sánchez niega que España tenga Uranio.  

Dejando de un lado las analogías, el jefe del Ejecutivo lo ha vuelto a hacer, esta vez en Sede Parlamentaria. En uno de sus discursos sobre transición energética afirmaba con vehemencia que “España no tiene Uranio” una manera de justificar su incesante interés de cerrar las centrales nucleares para impulsar las energías renovables. 

Una negación deliberada marcada con fines ideológicos que perjudican gravemente la soberanía energética de nuestro país. 

España sí tiene Uranio y no poco. España es el segundo país de la Unión Europea con aproximadamente 28.500 toneladas de reservas de Uranio. Según los propios informes de Instituto Geológico y Minero de España (GME) y del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) estas reservas se encuentran en zonas como Cáceres, Salamanca y Ciudad Real. 

El proyecto Berkeley, una empresa de energía sufrió un bloqueo por parte del Gobierno, una vez más alegando razones medioambientales, ignorando de esta manera el beneficioso potencial económico y laboral para nuestro país, y no hablemos a nivel energético. 

Teresa Ribera defendía el bloqueo de la mina de uranio de Berkeley alegando que estaba avalado por informes técnicos. De esta manera desperdiciando nuestros propios recursos, este Gobierno compra uranio a otros países como Kazajistán, Canadá, Níger y Rusia. 

Este Gobierno parece empeñado en demonizar la energía nuclear, a pesar de que es una de las más baratas, estables y limpias en términos de emisiones, pero prefiere apostar por las renovables que por sí solas no pueden atender a la demanda energética nacional.  

Todo por sus compromisos con sus socios parlamentarios en favor de una agenda globalista que terminará acabando con nuestra propia soberanía energética.  

Sánchez miente, aunque intente convencer a la ciudadanía que todo lo que ocurre es culpa de la extrema derecha que quiere frenar el avance del progreso.  

Pedro el discípulo terminó arrepintiéndose, pero Sánchez terminará acabando con todo aquello que puede fortalecer a este gran país.  

Patricia R. Corchado

Cacereña de nacimiento, diploma en Educación Primaria. Amante de la comunicación y la política. Articulista y colaboradora en distintos digitales y medios de comunicación como Edatv, minuto crucial y Denaes. Hoy en día uno de los pasos hacia la libertad es estar bien informado.

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