Conversaciones en el andamio: El cuerpo del delito. Por Francisco Gómez Valencia

El cuerpo del delito.

«La cosa se ha puesto tan oficialista, que aquí cada cual mira para lo suyo y ya casi nadie hace grupo defendiendo el cuerpo del partido»

Ayer Emiliano García-Page reconocía que la cosa está que urge: 

  • ¡A quién! 
  • Al PSOE. 
  • ¡Y a qué!

«A atajar por completo cualquier especulación sobre trabajos sucios o cloacas dentro del partido”, y de verdad se lo digo, se me escapó una sonrisilla burlona la cual se me borró ipso facto al pensar que después de semejante declaración,  seguramente murió algún gatito, pues aquí, huele a muerto.

Después el algoritmo me presentó a Patxi, ya saben que el mamoncete es un pendejo y se la pasa el día fastidiándonos con tuits y noticias desagradables de esas que te cortan el rollo y tal, pues bueno, que decía el hombrecillo de manera tajante, o sea tajantemente por tratarse de él, que sí que conocía a la dichosa fontanera pero que está clarísimo que hablaba solo en su nombre y además, para invitarnos a empatizar con su pesar por la molesta e indiscreta chinita en su camino, vino a decir que las grabaciones no tienen un pase. Tratándose de Patxi, no me surgió de nuevo la sonrisilla pues hace mucho que mi tocayo no me hace ninguna gracia, pero reconozco que me volví a lamentar por la especie gatuna ya que no me cabe la menor, que al terminar su apesadumbrada intervención, seguramente falleció de muerte repentina algún otro gatito porque el hedor a muerto, cada vez es mas palpable.

Además de los gatitos, noche supe del primer cuerpo presente provocado por el bulo de las cloacas sanchistas

Ya puestos y como tenía el dedo cargado, continué dándole al juguete y me apareció Pilar Alegría a la cual ya saben que tengo en un altar, por eso cariñosamente la apodo pili bulos y esta vez, hablando del bulo este de las cloacas sanchistas, no rezumaba alegría. De hecho, su semblante marcadamente hierático demostraba que el tema es sagrado o tabú, por eso lo de hierático –no sé si me explico– pues con la Iglesia estos no han topado ya que son ateos, pero con lo más feo y húmedo de sus cloacas, parece que no hay duda, así que la susodicha esta vez no tiró dedientes-dientes sino de todo un clásico, parapetándose en las declaraciones de la portavoz del partido y mujer anuncio, Esther Peña, tomando como referencia el comunicado oficial que desde Ferraz se dispuso para tal señalada ocasión.

La fontanera y el jefe de la fontanería. Tuit del autor.

Claro, la cosa se ha puesto tan oficialista, que aquí cada cual mira para lo suyo y ya casi nadie en petit comité hace grupo defendiendo el cuerpo del partido, entendiendo como tal no el cuerpazo del felón, ni el del ministro, sino la coraza habitual que portan presentándose siempre en formación de tortuga criminal, la cual por fin atisba algunas grietas profundas por las que se escapa el pestazo, así que como la cosa, más pronto que tarde, ojalá vaya de cuerpos presentes, de momento nos tendremos que conformar con los de los pobres gatitos muertos del susto. 

De hecho, aquí en la obra lo tenemos muy claro pues han desaparecido, se lo juro, y bien hermosos que estaban. ¡Desde aquí arriba ya no se ve ni uno! Así que este viernes los de la cuadrilla hemos decidido en asamblea, que no iremos a cenar al chino de Usera de siempre, no sea que nos den cordero por gato o al revés, que no será por género…

Feliz día de San Agustín de Cantorbery.

Españazuela a 28 de mayo de 2025.

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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